Documento creado: 1 de octubre de 2009
Air & Space Power Journal - Español  Tercer  Trimestre 2009


Interacción entre Policías y Militares en la Guerra Antidrogas en México

John P. Sullivan

Áreas dominadas por los Carteles

Áreas dominadas por los Carteles. (Fuente: Derechos Reservados, STRATFOR a global intelligence company).

MÉXICO ESTÁ involucrado en una compleja guerra antidrogas. Esta guerra es en efecto una serie entrelazada de "insurgencias de narcotraficantes o criminales" llevada a cabo por sindicatos criminales y pandillas, conocidos popularmente como carteles. Esta situación desafía a las instituciones estatales y el estado de derecho porque las organizaciones de traficantes de drogas (OTD) mexicanas buscan penetrar las instituciones políticas de México para impulsar su lucrativo mercado negro de las drogas. La situación tiene profundas consecuencias humanas y para la seguridad nacional en todo el Hemisferio Occidental y más allá. Este artículo examina la situación actual en México, analizando brevemente los carteles y las empresas criminales relacionadas (es decir, pandillas y organizaciones de ejecutores), la naturaleza de sus ataques contra las instituciones mexicanas y el impacto sobre la policía y los militares mexicanos. Finalmente, sugiere enfoques potenciales bilaterales y multilaterales para desarrollar capacidad policial y militar que contrarreste la amenaza.

El Estado del Conflicto

Las guerras antidrogas de México son violentas y persistentes. Los principales carteles de droga mexicanos (aunque en realidad no son verdaderos carteles, buscan dominar o controlar el lucrativo negocio de la droga) y las empresas criminales relacionadas están librando una serie de "guerras" para controlar las "plazas" o corredores de transbordo de drogas hacia Estados Unidos y otros países.1 En el proceso, utilizan violencia extrema y simbólica, incluyendo ataques contra sus competidores, la policía, los militares y la población.

El estado mexicano comenzó una campaña contra los carteles en diciembre de 2006.2 Desde entonces, aunque el ritmo de la violencia ha menguado y aumentado a nivel regional, a nivel nacional se ha incrementado constantemente; los carteles están empeñados en una guerra e intentan operar con impunidad. El costo humano relacionado con las drogas o los carteles de esta guerra antidrogas ha sido dramático. Consideremos estas cifras anuales: 1.500 muertes en 2006; aumentando a 2.700 en 2007; y dando un gran salto hasta 5.630 en 2008.3

El ritmo de asesinatos y el caos sigue siendo elevado. De acuerdo con un informe del diario El Universal, a mediados de junio de 2009, los asesinatos relacionados con las drogas en México llegaron a 3.002, un 76,5 por ciento de incremento sobre el mismo período en 2008. Durante el mismo período el año pasado, los asesinatos vinculados al crimen organizado llegaron a 1.701. Sin embargo, las muertes se intensificaron hacia finales de año, llevando el total de 2008 hasta 6.290, más del doble que la cifra de 2007.4 A pesar del importante aumento de recursos policiales y militares, los carteles siguen siendo una amenaza formidable.

Por ejemplo, NPR (National Public Radio) informa que después de una pausa de dos meses, los asesinatos relacionados con las drogas han comenzado a aumentar en Cuidad Juárez. En un esfuerzo por contener la violencia de las drogas, el ejército mexicano asumió el control de la policía de la ciudad en abril, desplegando casi 10.000 soldados y policías federales. Sin embargo, "las ejecuciones continúan a plena luz del día y a un ritmo mucho más alto que hace un año".5 El 22 de junio de 2009, México envió otros 1.500 soldados a Ciudad Juárez para estabilizar la situación.6

Según Stratfor, la guerra antidrogas en México puede verse como tres conflictos concurrentes. El primero es la batalla entre los carteles por las "plazas". El segundo es la batalla entre los carteles y las fuerzas del gobierno mexicano—la policía y los militares, quienes buscan restaurar el orden, contener la actividad criminal y llevar a los criminales a la justicia. El tercero es el ataque a los civiles, en actos de violencia simbólica y mediante miedo e intimidación para coaccionar el cumplimiento y limitar la cooperación con el gobierno. Los civiles no son sólo víctimas colaterales, también son víctimas deliberadas.7 De forma colectiva, estos conflictos representan una "guerra civil" virtual o "insurgencia criminal".8 Aunque la dimensión política de los ataques varía—y el conflicto es ciertamente distinto de la insurrección política clásica—el resultado es inestabilidad, mientras que las batallas por los "espacios disputados" y el mayor dominio del cartel continúan propagándose agresivamente.

Actualmente las OTD mexicanas están ampliando su radio de acción hacia Honduras, Guatemala, El Salvador, Belice, Argentina, África Occidental, Canadá y Estados Unidos.9 En las palabras del ex presidente de Colombia, César Gaviria, "El poder de los carteles de drogas está dando lugar a la criminalización de la política y la politización del crimen".10

Los Actores Criminales: Carteles, Pandillas y Ejecutores

Los carteles y sus agentes criminales buscan dominar los lucrativos narcomercados globales. Estos narco-conflictos son llevados a cabo por carteles, pandillas y milicias paramilitares. Los carteles luchan en tres niveles: dentro de su propia organización por el dominio; contra otras alianzas de carteles por el control del mercado; y contra las fuerzas de seguridad del estado (policial y militar) para impedir la interferencia. En forma colectiva, esto representa una guerra civil virtual luchada por miembros de redes criminales.11

Los carteles de traficantes de drogas y las OTD de México son versátiles. Aunque todas son operaciones multidroga (involucradas en muchas facetas del negocio de la droga: metanfetamina, marihuana, cocaína y heroína), están en constante cambio, se adaptan, expanden y contraen. En resumen, los siete carteles principales están fracturándose, reconfigurándose y en un estado de cambio constante. Este estado de cambio contribuye a la narcoviolencia dentro y entre las OTD, al usar los carteles y facciones rivales la violencia para ganar participación de mercado y repeler a los competidores, y se amplifica por las alianzas en continuo cambio para obtener ventaja táctica y estratégica. Hal Brand describe la naturaleza dinámica de las alianzas de los carteles en su reciente monografía para el Instituto de Estudios Estratégicos:12

Como estas alianzas tienden a ser tenues y temporales, el derramamiento de sangre ocurre no simplemente entre ellas, sino también dentro de ellas. Los carteles más pequeños cambian frecuentemente su filiación, uniéndose a la coalición dominante o poniéndose en contra de ella. Por ejemplo, a principios de 2008, el Cartel Milenio desertó de la Federación para aliarse con el Cartel del Golfo, desatando una nueva ola de derramamiento de sangre. (Estos cambios ocurren tan regularmente que incluso las agencias del gobierno mexicano tienen dificultades para determinar quién está aliado con quién en un momento dado.) Las luchas de poder dentro de un cartel son también comunes, ya que el arresto o el asesinato de un líder de un cartel a menudo fomenta violentas disputas por el liderazgo. Como resultado, la violencia relacionada con las drogas en México ocurre en varios planos diferentes, resultando en un conflicto multidimensional.

Actualmente, los "carteles" o OTD principales en México son:13

• El Cartel y Federación de Sinaloa

o Anteriormente incluía a las organizaciones Beltrán Leyva y Carrillo Fuentes (Juárez)

• El Cartel del Golfo

o Era el más fuerte, debilitado al separarse los Zetas

• La Organización Beltrán Leyva

o Separada de la Federación de Sinaloa, está creciendo

• El Cartel de Félix Arellano/Tijuana

o Poderoso una vez, se dividió en dos, quizás se está reformando

• El Cartel de Vicente Carrillo Fuentes/Juárez

o Combate contra el de Sinaloa, aliado con Beltrán Leyva, puede estar en ascenso

• Los Zetas

• La Familia Michoacana

o Se separaron del cartel de Sinaloa, y ahora es un cartel emergente

Además del comercio de drogas, estas OTD y violentos ejecutores se han desplazado a otras empresas criminales: secuestro, tráfico humano, extorsión, piratería de CDs y video, etc. Esta diversificación, como la fragmentación y reconfiguración de las empresas criminales organizadas de México, puede ser el resultado directo del cambio y confusión resultante de las guerras antidroga y las campañas del estado mexicano. Como se señala en un reporte reciente del Servicio de Investigación del Congreso (CRS), "El realineamiento de los sindicatos de drogas de México en 2008 y sus violentas batallas territoriales parecen ser el resultado de una fragmentación de la denominada federación de OTDs de Sinaloa, la división en el cartel del Golfo y el resurgimiento de OTDs que se consideraba obsoletas…Lo que antes era una competencia bipolar entre el poderoso cartel del Golfo y la federación de Sinaloa se ha transformado", produciendo violencia considerable, dentro y entre los carteles.14

Dos ejemplos: Los Zetas y La Familia Michoacana

Dos beneficiarios principales de esta fractura son Los Zetas y La Familia. Trataré brevemente sobre estos actores emergentes. Los Zetas son una organización violenta de ejecutores que se está convirtiendo en un cartel real. Fueron creados por un pequeño grupo de ex comandos militares antinarcóticos (su liderazgo emanó del Grupo Aerotransportado de Fuerzas Especiales de élite—GAFEs)15. Al principio estaban vinculados al cartel del Golfo, y actualmente sirven como contratistas para la organización Beltrán Leyva. Progresivamente están mutando de ser ejecutores a ser una empresa criminal compleja de servicio completo por derecho propio. Tienen vínculos con los Kaibiles (un grupo ejecutor guatemalteco también formado por ex elementos de las fuerzas especiales), así como Mara Salvatrucha (MS-13), una pandilla transnacional. Quizás los elementos más notables de Los Zetas son su alcance transnacional y su "categorización criminal".

Como observa el reportero Samuel Logan, Los Zetas han pasado de sus 31 miembros originales, alineados con el cartel del Golfo, a ser una entidad separada con sus propias operaciones. Se cree que han desarrollado una buena capacidad de inteligencia, tienen vínculos con políticos locales y estatales, e interactúan con pandillas internacionales como MS-13, Barrio Azteca de El Paso y el sindicato de Texas. Además de una organización central, parecería que los Zetas se han convertido en un "nombre reconocido" donde una variedad de grupos—no sólo la organización central original—utilizan el nombre para infundir miedo y lograr sus metas.16

Los Zetas, una banda paramilitar, atacan directamente a policías y militares en búsqueda de sus objetivos. Sus ataques se distinguen por su planificación compleja y ejecución precisa. Se afirma que han usado las señales distintivas de teléfonos móviles de sus oponentes para facilitar el ataque, y que también emplean tácticas de enjambre.17 Entre los ataques importantes contra los militares se incluyen la captura y ejecución en diciembre de 2008 de ocho oficiales y otros elementos del Ejército Mexicano en Guerrero, y el asesinato en febrero de 2009 del Brigadier General retirado Mauro Enrique Tello Quiñones dos días después que fue nombrado para desarrollar una fuerza antidrogas para Cancún.18 Los Zetas, al igual que otros narcocriminales, buscan demostrar que nadie está fuera de su alcance. De ahí el uso de la violencia simbólica (secuestro, tortura, etc.); sus ataques brutales y a menudo bárbaros contra personal militar tienen la intención de intimidar y coaccionar a la población civil.

Las características distintivas de la marca "Zeta" son imágenes de "castraciones, decapitaciones e inmersiones en cubas de lejía".19 Estas imágenes son útiles cuando los criminales buscan obtener fondos por la fuerza y cobrar "impuestos callejeros". Finalmente, los Zetas usan violencia extrema para mantener su capacidad de actuar con impunidad; esto sirve como disuasivo para que no se reporten sus actividades criminales a la policía o a los militares.20 Una consecuencia deseada de esta violencia es la fricción entre militares, policías y oficiales elegidos.

Los Zetas no son las únicas entidades de ejecutores paramilitares que operan en el conflicto. Todos los carteles u OTDs emplean sus propios "ejércitos privados". El cartel de Sinaloa formó Los Pelones reclutando desertores militares y de la policía, y también las "Fuerzas Especiales de Arturo (FEDA)" que incluye miembros de pandillas de Estados Unidos y México.21 Los Negros, anteriormente afiliados con el cartel de Sinaloa, formaron la base de la organización Beltrán Leyva.

La Familia (Michoacana) es una potencia criminal emergente. Esta organización "saltó al protagonismo el 6 de septiembre de 2006, cuando 20 bandidos enmascarados asaltaron el destartalado centro nocturno Sol y Sombra en Uruapán, Michoacán, hicieron tiros al aire y fueron al segundo piso desde donde arrojaron cinco cabezas humanas al piso de baile".22 Aunque parecería que La Familia comenzó como una organización de vigilantes, se han convertido en una empresa criminal real que opera en los estados de México, Guerrero y Querétaro, así como en Michoacán. Sus objetivos parecen proyectarse más allá de la empresa criminal para incluir la captura—o al menos la manipulación—del poder político. Intimidan a los enemigos, aterrorizan a la población y buscan inhibir la acción del gobierno. Emplean operaciones de propaganda e información para difundir su mensaje, incluyendo avisos mediáticos, comunicaciones internet, y pancartas colocadas cuidadosamente. Todo esto se refuerza con intimidación, corrupción y persuasión de oficiales de la policía.

Al igual que todas las OTD mexicanas, La Familia está en constante estado de cambio y tiene varias facciones. Se han identificado cuando menos tres de ellas. Éstas son Los Históricos que tienen vínculos con Los Zetas; Los Extorsionistas, que se dedican a la extorsión y Los Cobradores de Deudas, aliados a los carteles Mileno y de Sinaloa, que se especializan en el tráfico metanfetamina.23 Tal diversidad dentro del cartel demuestra la complejidad de identificar y documentar las relaciones y alianzas de los carteles. La Familia, descrita a menudo con atributos similares a culto, es una de las más activas en la competencia política con el estado.

Como avala un informe reciente, La Familia está "socavando el sistema electoral y las actividades diarias del gobierno de [Michoacán], impulsando una agenda que va más allá de los intereses puramente monetarios de los carteles de drogas".24 El grupo ha contaminado el proceso político normal, corrompiendo a alcaldes y asesinando a quienes no se someten a su afán de extender su control y alcance. También conocidos por las iniciales "FM" (Familia Michoacana), se cree que el grupo ha comprometido a 83 de las 113 municipalidades michoacanas. Supuestamente han establecido puntos de apoyo en Estados Unidos, con operaciones de drogas en 20-30 municipalidades, incluyendo Los Ángeles.

Otros actores en la guerra antidrogas incluyen una variedad de pandillas, desde pandillas callejeras hasta maras (marabuntas) y pandillas transnacionales. Aunque las pandillas callejeras generalmente se concentran en territorio o en control de mercados de drogas al por menor, algunas pandillas han desarrollado conectividad y alcance transnacional. Estas pandillas (notablemente Mara Salvatrucha o MS-13) sirven como adjuntos a la actividad del cartel o la OTD. Pueden servir como ejecutores, asistir en el transporte de personas (tráfico humano), armas y mercancías, o pueden asociarse en una variedad de empresas criminales ad hoc.25

Armas y Tácticas, Técnicas y Procedimientos (TTPs)

Además de decapitaciones, desmembramientos, asesinatos y raptos, las OTD y las pandillas criminales mexicanas usan una variedad de armas pequeñas y técnicas similares a las de infantería para ir más allá de los ataques criminales "de rutina". Estos incluyen el uso de armas y granadas de asalto como herramientas de la "narco-insurgencia multilateral".26 Esta variedad de armamentos se describe en un informe en Los Angeles Times: "Los traficantes han intensificado su carrera armamentista, adquiriendo armas de calidad militar, incluyendo granadas de mano, lanzagranadas, municiones que perforan blindaje y cohetes antitanque con poder de fuego muy superior a los rifles de asalto y pistolas que han dominado sus arsenales".27

Estas armas incluyen rifles de francotirador Barret calibre .50, lanzagranadas M203 de 40 mm, armas ligeras antitanque (LAW) y dispositivos explosivos improvisados (IEDs).28 Estas armas superan de lejos los armamentos usuales del cartel, y demuestran que las pistolas estadounidenses de contrabando, que ciertamente estimulan la violencia,29 son sólo una parte del problema.

Los carteles también están adoptando las tácticas tradicionales de los escuadrones de infantería para entrar en tiroteos acordados con las patrullas del ejército mexicano.30 Esto, combinado con sus armamentos diversos, les permite seleccionar entre una gama de opciones tácticas que varían desde asesinatos y tiroteos al paso, hasta asaltos con granadas y armas combinadas. Sus técnicas, tácticas y procedimientos globales permanecen igual: atacar al gobierno y retirarse.

El impacto: la Violencia y sus Consecuencias Políticas

Claramente la guerra antidrogas actual tiene impactos profundos dentro de México, Estados Unidos y en muchos países del Hemisferio Occidental. Estos impactos son políticos, económicos, y en el caso de la policía y los militares, operacionales.

Primero, consideremos el "impacto local". De acuerdo con Southern Pulse, entre 60 y 65% de las municipalidades mexicanas han sido influenciadas por el crimen organizado y los grupos de narcotraficantes. Los carteles de droga han infiltrado más de 1.500 ciudades mexicanas, y las utilizan como bases para secuestros, extorsiones y robos de vehículos.31 Esta penetración ha creado una situación donde algunas localidades se encuentran discutiblemente en un estado de facto de soberanía "doble" o "paralela".32

Southern Pulse informa la existencia de 980 "zonas de impunidad" en todo México donde el crimen organizado tiene más control que el estado mexicano.33 Esto demuestra la naturaleza reñida de mantener control efectivo frente a la violencia coordinada de los traficantes de drogas y las incursiones de los carteles en la arena política. Claramente la existencia de "zonas de desgobierno" y "lugares disputados" no necesariamente se traduce en la existencia de un "estado fracasado", aunque ciertamente indica un reto al estado y su monopolio sobre la violencia.34 Aguayo concluyó que según todas las medidas el estado mexicano no era un estado fracasado, pero que la situación en algunas municipalidades, zonas e instituciones era menos clara ya que los narcos a menudo tienen control efectivo de esas áreas.

Esta situación se ve en el caso de la antes tratada Familia Michoacana:35

• La Familia Michoacana con características de culto ha contaminado los palacios municipales de todo un estado, dicen los oficiales federales. A veces decide quién postula y quién no, quién vive y quién muere.

• La Familia Michoacana está socavando el sistema electoral y el gobierno diario de este estado del centro sur, impulsando una agenda que va más allá de los intereses puramente monetarios de los carteles de drogas.

El Impacto sobre la Policía y los Militares

A continuación, consideremos el impacto sobre la policía y los militares. El control policial en México es complejo. En primer lugar, México es un país Federal (31 estados y 1 distrito federal). Como resultado existen organizaciones de policía Municipal, Estatal y Federal, y éstas se dividen en policía preventiva y policía judicial o de investigación. Los varios cuerpos de policía estatal trabajan para los Procuradores Generales mientras que la policía Federal se encuentra en una transición.

En un esfuerzo por reformar la policía Federal, se ha previsto reconfigurar las fuerzas existentes para que asuman nuevas responsabilidades. En la actualidad, la policía federal de México consta de dos fuerzas federales separadas: la Agencia Federal de Investigación (AFI) y la Policía Federal Preventiva (PFP). Operativamente, ambas fuerzas rinden cuenta a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP); en cuanto a asuntos administrativos la AFI está vinculada a la Procuraduría General de la República (PGR). Se espera que estas dos fuerzas policiales se fusionen en una rama única bajo la SSP, aclarando así sus funciones. Se espera que esto racionalice las capacidades y mejore la efectividad operativa.36

En lugar de concentrarse en la configuración organizativa, me concentraré en los impactos tácticos y operativos sobre la policía de México. La policía en todos los niveles en México tiene problemas de corrupción, formación deficiente, inefectividad, cooptación potencial y real por parte de los carteles, y enfrenta una arremetida de violencia del cartel. La reforma está en camino, entretanto los cuerpos de policía individuales son objetivos frecuentes de los ataques de los carteles y las pandillas.

Consideremos el impacto de los ataques coordinados contra la policía. En un ataque reciente, siete agentes de la policía fueron asesinados y otros tres heridos en un intervalo de aproximadamente una hora (la noche del lunes 27 de abril de 2009) en tiroteos coordinados y casi simultáneos a través de la ciudad fronteriza de Tijuana. Después de los primeros cuatro asesinatos fuera de una tienda de abarrotes, las radios de la policía comenzaron a tocar "narcocorridos", o baladas de las drogas, transmitidos por los asesinos.37

Además del ataque deliberado a la policía, ésta enfrenta el desafío de la corrupción en sus filas. Por ejemplo, en Nuevo León, el procurador general del estado afirma que policías cooptados están combatiendo contra el estado; algunos policías de Nuevo León han secuestrado y asesinado soldados por encargo de los traficantes de drogas. Esencialmente, grupos de policías corruptos—municipales y estatales—trabajan para proteger a las organizaciones criminales. Las autoridades mexicanas afirman que los carteles del Golfo y de Sinaloa están luchando por el control de Nuevo León—una plaza clave para el transbordo por la frontera y un floreciente mercado local de drogas.38

La incapacidad de la policía para contrarrestar efectivamente la violencia de las drogas ha dado lugar al uso de las fuerzas militares y federales. "Al tener problemas las agencias civiles de mantenimiento del orden público en México para reconstituirse en medio de la corrupción interna y pandillas fuertemente armadas, los militares han intervenido como nunca antes".39 Esencialmente el Presidente Felipe Calderón ha desplegado casi el 50 por ciento de las fuerzas de combate hábiles de México para contrarrestar a los carteles de drogas. Este extraordinario despliegue es una medida de emergencia que intenta estabilizar la situación mientras que las organizaciones de policía local, estatal y federal se reforman y desarrollan una capacidad nueva y transparente.40

La interacción entre policías y militares en Juárez ha creado una nueva relación, donde ambos luchan contra una "cultura de corrupción". El diario The News, de Ciudad de México, informa que: "Desde el 16 de marzo, los militares han asumido el control de las operaciones de control policial en Ciudad Juárez. Se han enviado soldados para entrenar a la policía local y llevar a cabo actividades de mantenimiento del orden público en esta ciudad de 1,2 millones de habitantes donde el año pasado 1.600 personas fueron víctimas de homicidio y en lo que va de 2009 más de 500 han sido victimas. Más de 100 agentes de la policía murieron en la ciudad el año pasado; varios cientos fueron amenazados. Los soldados patrullan ahora junto con la fuerza policial, y para fines prácticos son socios.41

Sin embargo, informes recientes afirman que el incremento de presencia militar ha dejado a muchos en la ciudad con un sentimiento de que no están más seguros. "A tres meses de la oleada militar con el propósito de restaurar la paz en esta ciudad fronteriza estrangulada por hampones [Cuidad Juárez], se acusa a los soldados de la muerte de cuando menos cuatro hombres, la desaparición de otros ocho y la tortura de muchos más."42

Las acusaciones de mala conducta militar, ejecuciones extrajudiciales y extrema violencia por parte de los militares opacan la oleada anticartel. En respuesta, los oficiales de defensa y de la policía nacional niegan que sus fuerzas hayan estado implicadas en las muertes, desapariciones o torturas de civiles inocentes. "Los recuentos de aquellos que dicen que han sufrido abusos de los soldados son convincentemente similares: muchos dicen que fueron detenidos por soldados que patrullaban, que se les vendó los ojos y condujo a lugares remotos donde fueron golpeados con puños, rifles y tablas".43

La militarización del control policial en México ha sido criticada por la sociedad civil y las organizaciones de derechos humanos.44 Por ejemplo, la Oficina de Washington para América Latina (WOLA) ha indicado que mientras que la violencia de las drogas en México pone de relieve los límites de la efectividad de la policía frente a la violencia y corrupción endémicas, la reforma es necesaria.45 En el período interino mientras se inicia y afianza la reforma, las patrullas conjuntas policial-militar, con los militares como la fuerza dominante, se convirtieron en una medida temporal necesaria. La WOLA observó que los "militares y la policía no son entidades intercambiables. Las fuerzas militares se adiestran para situaciones de combate, y usan la fuerza para derrotar al enemigo. Las fuerzas policiales son cuerpos civiles, adiestrados para enfrentar amenazas a la seguridad pública usando el mínimo de fuerza posible, para investigar crímenes e identificar a los responsables, y para arrestar a los criminales con la cooperación de la gente".46

La situación extrema en México—esencialmente una situación de conflicto—demandaba la acción militar para restaurar las condiciones en que el control policial civil pudiera funcionar de manera efectiva. No obstante, las diferencias en las destrezas de la policía y los militares han dado lugar en ocasiones a situaciones problemáticas. Por ejemplo, la WOLA da cuenta que en junio de 2007 los soldados abrieron fuego en Sinaloa contra un auto que no se detuvo en un puesto de control, matando a una mujer y tres niños.47 Son notables en este sentido los informes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México (CNDH) y Human Rights Watch (HRW). La CNDH informa que las presuntas violaciones de derechos humanos por las fuerzas de seguridad mexicanas han aumentado como resultado de la actividad de control de drogas. En 2008, la CNHD registró más de 1.200 quejas de abusos de derechos humanos por los militares.48

Un informe de abril de 2009 de Human Rigths Watch menciona alegatos de violaciones graves, incluyendo "crímenes atroces" tales como desapariciones, asesinatos, torturas y violación. El informe de HRW se titula La Impunidad del Uniforme: El Mal Uso de la Justicia Militar en México para Sancionar Abusos en Operaciones Antinarcóticos y de Seguridad Pública. El informe detalla 17 casos que involucran abusos militares contra más de 70 víctimas, incluyendo varios casos ocurridos en 2007 y 2008. A la fecha, ninguna de las investigaciones militares de estos crímenes ha dado lugar a la condena de un solo soldado por violaciones de derechos humanos.49 La única investigación civil en alguno de estos casos dio lugar a la condena de cuatro soldados. Es esencial la acción efectiva del gobierno para investigar y corregir tales actos a fin de mantener la credibilidad de largo plazo de los militares.

El control policial en situaciones de post-conflicto es notoriamente difícil para las fuerzas militares. Generalmente los militares establecen las condiciones para el orden, y después buscan la transición del control social a la policía civil o fuerzas de gendarmería de transición.50 La situación se vuelve más compleja en un estado de constante e intensa violencia criminal como el que se encuentra en una insurgencia criminal" o guerra antidrogas. La policía y los militares son desafiados por igual por bandidos y gánsters que operan con casi impunidad. Esto se complica por el desafío de tener que operar dentro de una comunidad temerosa, comprometida por oficiales corruptos y una plétora de filtraciones de seguridad. Para operar con efectividad en ese entorno, los servicios policiales y militares necesitan desarrollar y emplear nuevas destrezas en los niveles táctico, operativo y estratégico.

Esto involucra métodos tácticos para ambas entidades. La aptitud para discriminar rápidamente entre fuerzas amigas y adversarios, y para separar al público de los efectos de los enfrentamientos activos es un elemento esencial de esta respuesta. Para ser efectivas, las operaciones anticartel deben ser capaces de ajustarse rápidamente entre patrullas comunitarias de baja intensidad y combate de alta intensidad. Estas destrezas tienen que complementarse con investigaciones efectivas, inteligencia, y acción individual o de grupo pequeño. Tal actividad puede ser denominada "control policial de espectro total". El control policial de espectro total depende de un entendimiento y participación del nivel operacional de maniobra—o arte operacional. Generalmente este grupo de destrezas está ausente en la policía civil, pero es esencial para contrarrestar las amenazas extremas tales como insurgencia, terrorismo y violencia de las drogas y pandillas.51

Conclusión: Mayor Alcance de los Carteles y Soluciones Potenciales

Las OTD mexicanas son la nueva potencia criminal. Dominan el negocio de las drogas a través de las Américas y se han convertido en la amenaza dominante del crimen organizado dentro de los Estados Unidos.52 Además, también están empujando hacia América Central y del Sur. En Guatemala se cree que Los Zetas operan en ocho de sus 22 departamentos. Por otro lado, se sabe que los carteles mexicanos operan en Argentina, Colombia, Perú, Ecuador, Venezuela y Paraguay o tienen vínculos con grupos del crimen organizado en esos países.53

El crimen, el desgobierno, la corrupción y las pandillas son un problema serio en México y en cualquier lugar del Hemisferio Occidental. Hay varias opciones políticas posibles para abordar esta situación. Claramente, la reforma del sector seguridad puede ayudar a reconstruir y reformar el mantenimiento del orden público y la capacidad de la policía en México.54 Dentro de ese objetivo, existe potencial para salvar las brechas entre las agencias de seguridad local, estatal y federal en México, y después desarrollar vínculos efectivos con las agencias de aplicación de la ley en las naciones vecinas. Esto requiere contener y erradicar la corrupción, mejorar la tecnología y ganar la confianza de la comunidad y de los organismos profesionales.

El apoyo directo del gobierno de los Estados Unidos a México se centra en la Iniciativa de Mérida, que busca combatir a las organizaciones criminales y poner freno al tráfico de drogas (incluyendo sustancias químicas precursoras), tráfico de armas, actividades financieras ilícitas y tráfico humano. Gran parte de la actividad en este sentido es de la categoría federal-a-federal. El desarrollo de capacidad de la policía estatal y metropolitana podría beneficiarse de la interacción entre estados mediante foros que aprovechan la conectividad de los Gobernadores Fronterizos: "La Conferencia de Gobernadores Fronterizos es un foro ideal para desarrollar cooperación de seguridad a través de la frontera. Conformada por los gobernadores y su personal de los 10 estados fronterizos (cuatro estadounidenses y seis mexicanos), se reúne anualmente para tratar asuntos fronterizos, incluyendo seguridad de frontera. La cooperación genuina de la policía fronteriza es una extensión natural de su trabajo."55

Además del desarrollo de capacidad, compartir información es un ingrediente esencial para desarrollar una policía efectiva y vincular la capacidad policial y militar para enfrentar los desafíos de los carteles. Entender al adversario es siempre un componente crítico para desarrollar una respuesta efectiva. En este conflicto de drogas, la "producción compartida" de inteligencia y la división de las necesidades debe ser una prioridad. Esto debe incluir cooperación entre las agencias de policía, militar y de inteligencia (por ejemplo, CISEN: Centro de Investigación y Seguridad Nacional) dentro de México y a través del Hemisferio Occidental. Se necesita capacidad de redes con alcance transnacional.

Esto debe complementarse con desarrollo de capacidad policial, judicial y política, e implementación de capacidades de "control policial de espectro total" construidas en base a transparencia, respeto por los derechos humanos y confianza pública. Se necesitará un entendimiento firme del arte operativo para proyectarse más allá de lo táctico y forjar respuestas efectivas a través de múltiples fronteras e incidentes. Este entendimiento está presente en los militares, pero debe ser desarrollado dentro de los servicios de la policía. Finalmente, los esfuerzos para transferir la responsabilidad de control de seguridad y crimen a la policía deben mantener su prioridad en todo el hemisferio.

Notas

1. John P. Sullivan y Adam Elkus, "Plazas por Ganancias: Insurgencia Criminal en México", Small Wars Journal, 26 de abrir de 2009 en http://smallwarsjournal
.com/blog/journal/docs-temp/232-sullivan.pdf .

2. A pesar de que Vicente Fox inició medidas contra los carteles en el 2005, la naturaleza sostenida e intensidad de las medidas enérgicas bajo Calderón son de una postura significativamente diferente y son, esencialmente, una campaña aparte.

3. Cifras de El Universal, citadas en June S. Beittel, Mexico’s Drug-Related Violence (Violencia Relacionada con las Drogas en México), Washington, DC: Congressional Research Service, CRS Report R40582, 27 de mayo de 2009. Pág. 10.

4. Este año (2009), el estado más violento es Chihuahua. Hasta el momento en este año, han habido 1.198 asesinatos en Chihuahua, 40 por ciento del total del país. Le siguen los estados de Durango, Sinaloa, Guerrero, Baja California y Michoacán. El promedio nacional llega hasta 17 asesinatos por día. Véase "Mexico’s drug war reaches new heights: 3,000 dead since January (La guerra antidroga en México llega a nuevos récords: 3.000 muertos desde enero)", Monsters & Critics, 18 de junio de 2009 en http://www.monstersandcritics.com/news/americas/news/article_1484439.php.

5. Jason Beaubien, "After Short Respite, Drug Killings Surge In Juarez (Después de un Corto Respiro, los Asesinatos por las Drogas Aumentan en Juárez)", All Things Considered, Radio Nacional Pública, 06 de junio de 2009 en http://www.npr.org/templates/story/story.php ?storyId=104981339 .

6. "Mexico deploys 1,500 extra troops to Ciudad Juárez (México despliega 1.500 soldados más en Ciudad Juárez)", Dallas Morning News, 22 de junio de 2009 en http://www.dallasnews.com/sharedcontent/dws/news/world/stories/DN-mexico_22int.ART.State.Edition2.4ac415b.html .

7. Fred Burton y Scott Stewart, "Mexico The Third War (México, la Tercera Guerra)", Stratfor, 18 de febrero de 2009 en http://www.stratfor.com/weekly/20090218_mexico_third_war .

8. Véase John P. Sullivan y Adam Elkus, "Red Teaming Criminal Insurgency," Red Team Journal, 30 de enero de 2009 en http://redteamjournal.com/2009/01/red-teaming-criminal-insurgency-1/ .

9. El alcance cada vez mayor de las organizaciones mexicanas involucradas en el tráfico de drogas se trata en varias fuentes. Consulte, por ejemplo, a Carlos Macías, "Drug Cartels Move Beyond Borders" (Carteles de drogas van más allá de las fronteras), Americas Society/Council of the Americas, 19 de diciembre de 2008 en http://www .as-coa.org/article.php?id=1397; Samuel Slogan, "Mexican cartels dominate de Americas" (Carteles mexicanos dominan a las Américas), International Relations and Security Network (ISN), ETH Zurick, 27 de octubre de 2008 en http://www.isn.ethz.ch/isn/Current-Affairs/Security-Watch/Detail/?ing=ed&id= 9311; "Gang Violence in Canada linked to Mexico´s drug wars" (Violencia de pandillas en Canadá vinculada a las guerras de drogas de México), The Canadian Press, 3 de marzo de 2009 en http://www.cbc.ca/canada/british-columbia/story/2009/03/03/gang-mexico.html; y Patrick J. McDonnel, "Argentina caught in Mexican meth trade" (Argentina atrapada en el comercio mexicano de metadona), Los Angeles Times, 13 de octubre de 2008 en http://articles.latimes.com/2008/oct/13/world/fg-e-ephedrine13.

10. Rory Carroll, Sibylla Brodzinsky y Andrés Schipani, "Spreading fear: how the new cartels deliver chaos to four continents (Diseminando el temor: cómo difunden los carteles el caos en cuatro continentes)", The Guardian, 09 de marzo de 2009 en http://www.guardian.co.uk/world/2009/mar/09/cocaine-drugs-trade-bolivia .

11. John P. Sullivan, "Criminal Netwarriors in Mexico’s Drug Wars (Redes de Guerreros Criminales en las Guerras Antidrogas en Méxco)," GroupIntel, 22 de diciembre de 2008 at http://www.groupintel.com/2008/12/22/criminal-netwarriors-in-mexico’s-drug-wars/.

12. Hal Brands, Mexico’s Narco-Insurgency and U.S. Counterdrug Policy (La Narco-Insurgencia en México y la Política Antidrogas de los Estados Unidos), Carlisle Barracks: Strategic Studies Institute, Mayo de 2009, p. 7.

13. Véase June S. Beittel, Mexico’s Drug-Related Violence (Violencia Relacionada con las Drogas en México), págs. 3-6.

14. Ibíd, p. 11.

15. George Grayson, "Los Zetas: the Ruthless Army Spawned by a Mexican Drug Cartel (Los Zetas: el Despiadado Ejército Engendrado por un Cartel de Drogas Mexicano)", E-note, FPRI, Mayo de 2008 en http://www.fpri.org/enotes/200805.grayson.loszetas.html .

16. Samuel Logan, "Los Zetas: Evolution of a Criminal Organization (Los Zetas: Evolución de una Organización Criminal)", ISN, ETH Zurich, 11 de marzo de 2009 en http://www.isn.ethz.ch/isn/Current-Affairs/Security-Watch/Detail/?id=97554&lng=en .

17. Hal Brands, Mexico’s Narco-Insurgency and U.S. Counterdrug Policy (La Narco-Insurgencia en México y la Política Antidrogas de los Estados Unidos), pág.9.

18. George Grayson, "Los Zetas and other Mexican cartels Target Military Personnel (Los Zetas y otros Carteles Mexicanos Atacan a Personal Militar). E-note, FPRI, Marzo de 2009 en http://www.fpri.org/enotes/200903.grayson.loszetasmilitary.html .

19. Ibid.

20. Ibíd,

21. Hal Brands, Mexico’s Narco-Insurgency and U.S. Counterdrug Policy (La Narco-Insurgencia en México y la Política Antidrogas de los Estados Unidos), pág.8.

22. George Grayson, "La Familia: Another Deadly Mexican Syndicate (La Familia: Otro Mortal Sindicato Mexicano)," E-note, FPRI, Febrero de 2009 en http://www.fpri.org/enotes/200901.grayson.lafamilia.html .

23. Ibíd.

24. Tracy Wilkinson, "Mexico drug traffickers corrupt politics (Políticas de corrupción de los traficantes de drogas mexicanos)", Los Angeles Times, 31 de mayo de 2009 en http://www.latimes.com/news/nationworld/world/la-fg-michoacan-drugs31-2009may31,0,3065365,full.story .

25. Francis Maertens y Amado Phillip de Andrés, "David Against Goliath: Can Mexico, Central America and the Caribbean effectively fight drug trafficking, organized crime and terrorism? (David contra Goliat: ¿Pueden México, América Central y El Caribe combatir efectivamente el tráfico de drogas, el crimen organizado y el terrorismo?) (Comentario), Madrid: FRIDE: Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior, Febrero de 2009.

26. Hal Brands, Mexico’s Narco-Insurgency and U.S. Counterdrug Policy (La Narco-Insurgencia en México y la Política Antidrogas de los Estados Unidos), pág. 4.

27. Ken Ellingwood y Tracy Wilkinson, "Drug cartels’ new weaponry means war (Las nuevas armas de los carteles de droga significan guerra)", Los Angeles Times, 13 de marzo de 2009 at http://www.latimes.com/news/nationworld/world/la-fg-mexico-arms-race15-2009mar15,0,229992.story .

28. Ibíd.

29. Josh Meyer, "Gun flow south is a crisis for two nations (El flujo de armas al sur es una crisis para dos naciones)", Los Angeles Times, 17 de junio de 2009 en http://www.latimes.com/news/nationworld/nation/la-na-arms-smuggling18-2009jun18,0,4097841.story .

30. Ibíd.

31. Southern Pulse/Networked Intelligence, Mayo de 2009.

32. Véase Ivan Briscoe, The Proliferation of the ‘Parallel State (La Proliferación del Estado Paralelo), Madrid: FRIDE: Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior, 13 de octubre de 2008 para una discusión sobre los estados paralelos.

33. Southern Pulse/Networked Intelligence, Junio de 2009.

34. Para una discusión sobre las ramificaciones de los desafíos de los narcotraficantes al estado véase Sergio Aguayo Quezada, "Mexico a state of failure (México un estado de fracaso)", openDemocracy, 17 de febrero de 2009 en http://www.opendemocracy.net/article/mexico-a-state-of -failure ; United States Joint Forces Command, Joint Operating Environment 2008, 04 de diciembre de 2008 en http://www.jfcom.mil/newslink/storyarchive/2008/pa120408.html.

35. Tracy Wilkinson, "Mexico drug traffickers corrupt politics (Políticas de corrupción de los traficantes de drogas mexicanos)", Los Angeles Times.

36. Shannon K. O’Neil, "Calderon’s Turn at Police Reform (Turno de Calderón para Reformar la Policía)", LatIntelligence, 21 de noviembre de 2008 en http://www.latintelligence.com/2008/11/21/calderon’s-turn-at-police-reform/.

37. "Mueren 7 policías mexicanos en ataque en Tijuana", Associated Press, 28 de abril de 2009.

38. "Procurador General del Estado dice que policías trabajan con los carteles", The News (Mexico City), 11 de junio de 2009 en http://www.thenews.com.mx/home/tnhome.asp?cve_home=1647: .

39. Sandra Dibble, "Mexican military on drug war’s front lines (Militares mexicanos en primera línea en la guerra contra las drogas)", San Diego Union-Tribune, 01 de febrero de 2009 en http://www3.signonsandiego.com/stories/2009/feb/01/1n1army233143-mexican-militarys-wider-role-questio/?zindex=46275 .

40. Steve Fainaru y William Booth, "As Mexico Battles cartels, The Army Becomes the Law (Mientras México Combate a los Carteles, el Ejército se Convierte en la Ley)", Washington Post, 02 de abril de 2009 en http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/04/ 01/AR2009040104335_pf.html.

41. Malcolm Beith, "In new relationship, they fight `culture of corruption´ (En una nueva relación, combaten a la `cultura de corrupción´", The News (Mexico City), 24 de mayo de 2009.

42. Dudley Althaus, "Mexico Border Violence: Military surge has many in Juarez feeling no safer (Violencia en la Frontera de México: Muchos en Juárez no se sienten más seguros por la oleada militar)," Houston Chronicle (primera página), 13 de junio de 2009.

43. Ibíd.

44. Véase por ejemplo, Miguel Agustín Pro Juárez Human Rights Center, Human Rights Under Siege: Public Security and Criminal Justice in Mexico (Derechos Humanos en Asedio: Seguridad Pública y Justicia Criminal en México), Septiembre de 2008.

45. Maureen Meyer y Roger Atwood, "Reforming the Ranks: Drug-Related Violence and the Need for Police Reform in Mexico (Reformando las Filas: Violencia Relacionada con las Drogas y la Necesidad de Reforma Policial en México)", Washington Office on Latin America, 29 de junio de 2007.

46. Ibíd.

47. Ibíd.

48. Comisión Nacional de Derechos Humanos, (México), "Informe de Actividades del 1 de enero al 31 de diciembre de 2008,’ México, 2009, pág. 36.

49. Human Rights Watch, Uniform Impunity: Mexico’s Misuse of Military Justice to Prosecute Abuses in Counternarcotics and Public Security Operations (Impunidad del Uniforme: Mal Uso en México de la Justicia Militar para Procesar Abusos en Operaciones Antinarcóticos y de Seguridad Pública), 29 de abril de 2009. En http://www.hrw.org/sites/default/files/reports/mexico0409web.pdf .

50. Véase Alice Hills, Policing Post-Conflict Cities (Control Policial en las Ciudades Después del Conflicto), Londres: Zed Books, 2009 para una discusión detallada de las complejidades de restaurar y mantener el orden en escenarios después del conflicto.

51. Adam Elkus y yo hemos estado trabajando para desarrollar un concepto del arte operativo en el mantenimiento del orden público. Véase John P. Sullivan y Adam Elkus, "Preventing Another Mumbai: Building a Police Operational Art (Evitar Otro Bombay: Desarrollar un Arte Operativo Policial)", CTC Sentinel, Vol, 2, Edición 6, Junio de 2009. Introdujimos el concepto de "mantenimiento del orden público de espectro total" por primera vez en John P. Sullivan y Adam Elkus "Postcard from Mumbai: Modern Urban Siege (Postal de Bombay: Asedio Urbano Moderno)", Small Wars Journal, 18 de febrero de 2009.

52. Sam Quiñones y Richard A. Serrano, "Mexico drug wars spill across the border (La guerra de las drogas de México rebasa las fronteras)", Los Angeles Times, 16 de noviembre de 2008 en http://www.latimes.com/la-na-cartels16-2008nov16,0,2498090.story .

53. Sam Logan, "Mexican cartels dominate the Americas (Los Carteles Mexicanos Dominan las Américas)", ISN, ETH Zurich, 27 de octubre de 2008 en http://www.isn.ethz.ch/isn/layout/set/print/content/view/full/73>id=93111&lng=en.

54. Véase por ejemplo, "What Are U.S. Policy Options for Dealing with Security in Mexico? (¿Cuáles son las Opciones de Política Estadounidense para Tratar con la Seguridad en México?) Research Brief, Santa Mónica: RAND, RB-9444-RC (2009).

55. John P. Sullivan, "Outside View: Mexico’s criminal Insurgency (Visión desde Fuera: Insurgencia criminal en México), UPI, 18 de diciembre de 2008 en http://www.upi.com/Emerging_Threats/2008/12/18/Outside-View-Mexicos-criminal-insurgency/UPI-34061229613633/.


 Colaborador

El Sr. John P. Sullivan es un teniente del Departamento de Policía de Los Ángeles, donde se desempeña como Teniente de Análisis y Apoyo en el Departamento de Operaciones de Emergencia. El foco de su investigación incluye terrorismo, amenazas emergentes, conflicto y estudios de inteligencia. Dispone de un título de Bachiller en asuntos de gobierno del College of William and Mary, y una Maestría en Asuntos Urbanos y Análisis de Política de la New School for Social Research. Es coeditor de Countering Terrorism and WMD: Creating a Global Counter-Terrorism Network (Contrarrestar el Terrorismo y las Armas de Destrucción Masiva: Creación de una Red Global Antiterrorismo) (Routledge, 2006) y miembro de la Asociación de Investigadores de Pandillas de California.

 Declaración de responsabilidad: Las ideas y opiniones expresadas en este artículo reflejan la opinión exclusiva del autor elaboradas y basadas en el ambiente académico de libertad de expresión de la Universidad del Aire. Por ningún motivo reflejan la posición oficial del Gobierno de los Estados Unidos de América o sus dependencias, el Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o la Universidad del Aire. El contenido de este artículo ha sido revisado en cuanto a su seguridad y directriz y ha sido aprobado para la difusión pública según lo estipulado en la directiva AFI 35-101 de la Fuerza Aérea.


[ Inicio | ¿Comentario?: Email su opinión al Editor ]