Documento creado: 1 de octubre de 2009
Air & Space Power Journal - Español  Tercer  Trimestre 2009


Guía de Contrainsurgencia del Comandante de la Fuerza Multinacional-Irak*

General (USA) David H. Petraeus.

Soldados en Irak

• Proteger y servir a la población. El pueblo iraquí constituye el "terreno" decisivo. Trabaje con nuestros socios iraquíes para proveer a la población un ambiente seguro, respetarlos, ganar su apoyo y facilitar el establecimiento de un gobierno del lugar, la restauración de los servicios básicos y el restablecimiento económico.

• Convivir con la población. No puede vivir lejos de la zona de combate. Ubique, estratégicamente, puestos conjuntos de seguridad, puestos de combate avanzados y bases de patrulla en los vecindarios que pretendemos proteger. Convivir con la población es esencial para resguardarla y derrotar a los insurgentes.

• Ocupar las áreas que se hayan asegurado. Una vez que despejemos un área, tenemos que ocuparla y retenerla. Elabore el plan de mantenimiento de área antes de comenzar a despejarla. El pueblo necesita saber que tanto nosotros como nuestros compañeros iraquíes no los abandonará. Al efectuar una reducción de fuerzas, disminuya gradualmente nuestra presencia en lugar de relevarlas o retirarse totalmente del área. Garantice una concienciación de la situación aún después del traspaso de responsabilidad a las fuerzas iraquíes.

• Perseguir implacablemente al enemigo. Identifique y persiga tenazmente a Al-Qaeda en Irak (AQI) y demás elementos extremistas. No les permita conservar áreas de apoyo ni refugios. Obligue al enemigo a reaccionar ante nuestras operaciones. Niegue al enemigo la capacidad de planear y llevar a cabo operaciones premeditadas.

General David H. Petraeus
General David H. Petraeus

• Usar todo recurso para aislar y derrotar a los terroristas e insurgentes. Las fuerzas contraterroristas por sí solas no pueden derrotar a Al-Qaeda ni a los demás extremistas. A fin de obtener el éxito se requiere una metodología integral que use todas las fuerzas y medios a nuestra disposición, tanto los cinéticos como los no cinéticos. Utilice las fuerzas de la coalición, las fuerzas convencionales iraquíes así como las fuerzas de operaciones especiales, los Hijos de Irak y todos los demás multiplicadores no militares disponibles de conformidad con la "Estrategia Anaconda" adjunta (ver figura).

• Generar la unidad de iniciativas. Coordine operaciones e iniciativas con nuestra Embajada y nuestros socios interagenciales, nuestros homólogos iraquíes, los líderes gubernamentales del lugar y las organizaciones no gubernamentales para garantizar que todos trabajemos a fin de lograr un objetivo común.

• Fomentar la reconciliación. No podemos terminar este conflicto sólo matando el enemigo. Tanto nosotros como nuestra contraparte iraquí tenemos que identificar y separar los elementos "irreconciliables" de los "reconciliables" mediante un trabajo minucioso de inteligencia, medidas de control de la población, operaciones de información, operaciones cinéticas e iniciativas políticas. Tenemos que luchar para hacer que los elementos reconciliables formen parte de la solución, aún cuando simultáneamente identifiquemos, persigamos, matemos, capturemos o expulsemos a los elementos irreconciliables.

• Derrotar la red, no sólo el ataque. Concentre sus esfuerzos en los culpables de la explosión. Empleé recursos de inteligencia para identificar la red detrás de un ataque y persiga a sus líderes, especialistas en explosivos, financieros y operadores.

• Fomentar la legitimidad iraquí. Promueva el concepto de liderazgo e iniciativa iraquí; reconozca que su éxito es también nuestro éxito. Busque asociarse en todo lo que hagamos y apoye la participación, en materia de seguridad, fuerzas del lugar, ejercicio del poder, restablecimiento económico y establecimiento de los servicios básicos. Encuentre el equilibrio entre el liderazgo de fuerzas de la coalición y cómo los iraquíes ejercen su liderazgo e iniciativas e incentívelos. La legitimidad de las medidas iraquíes ante los ojos del pueblo iraquí es esencial para el éxito general.

• Pelear en una categoría de peso superior al propio. Esfuércese por ser "más grande de lo que es en realidad". Participe en operaciones con unidades militares y policíacas iraquíes y utilice los Hijos de Irak, contratistas y al pueblo iraquí para llevar a cabo tareas rutinarias en las bases de operaciones avanzadas, bases de patrulla y puestos conjuntos de seguridad, liberando, de esta manera, a nuestros soldados para concentrarse en las tareas fuera de la guarnición.

• Usar el dinero como un sistema de armas. El dinero puede convertirse en "munición" mientras que se mejora la condición de seguridad. Utilice un proceso de objetivo para garantizar el efecto más eficaz de cada "cartucho" quemado y para garantizar que cada enfrentamiento que se considere una inversión de dinero contribuya al logro de los objetivos generales de la unidad. Cerciórese de que las contrataciones realizadas apoyen la iniciativa en materia de seguridad, empleando a los habitantes del lugar siempre que sea posible. Utilice el concepto de "fondos comparativos" siempre que sea viable para garantizar la participación y compromiso de los iraquíes.

Estrategia Anaconda versus Al Qaeda en Irak (AQI)

Estrategia Anaconda versus Al Qaeda en Irak (AQI)

• Luchar por obtener información de inteligencia. Un entendimiento matizado de la situación constituye el todo. Estudie la información de inteligencia que se recolecta, compártala y empéñese para obtener más. Cada patrulla debe contar con tareas concebidas para mejorar el entendimiento del área de operaciones y del enemigo. Opere con base en tener que "compartir" en lugar de tener que "saber". Difunda la información de inteligencia, lo más pronto posible, a todos los que puedan beneficiarse de la misma.

• Caminar. Desplácese en vehículos, pero trabaje a pie. Deténgase, no sólo pase por un área. Haga su patrullaje a pie e interactúe con la población. La concienciación de la situación sólo se puede obtener interactuando con la población cara a cara, no detrás de un parabrisas antibalas.

• Familiarizarse con el vecindario. Trace un mapa del factor humano y estúdielo detenidamente. Comprenda la cultura e historia del lugar. Aprenda sobre las tribus, líderes formales e informales, las estructuras gubernamentales, elementos religiosos y las fuerzas de seguridad en el área de operaciones. Entienda cómo se supone que funcionen y cómo funcionan en realidad los sistemas y estructuras del lugar, lo que incluye el gobierno, la prestación de servicios básicos, el mantenimiento de la infraestructura y los factores económicos.

• Cultivar relaciones. Las relaciones constituyen un elemento crucial en las operaciones de contrainsurgencia. Junto a nuestros homólogos iraquíes, luche por establecer vínculos productivos con los líderes del lugar, jeques tribales, oficiales gubernamentales, líderes religiosos y socios interagenciales.

• Buscar soluciones sustentables. Establezca mecanismos por medio de los cuales las fuerzas de seguridad iraquíes, los líderes comunitarios y los ciudadanos supeditados al control de las instituciones gubernamentales puedan seguir protegiendo las áreas del lugar, sostener el ejercicio del poder y las ganancias económicas en sus comunidades mientras se reduce la presencia de fuerza de la coalición. Entienda los sistemas iraquíes y ayude a que los iraquíes los hagan funcionar.

• Mantener la continuidad y el ritmo operativo durante las transiciones. Comience a reunir la información necesaria que le proveerán a sus sucesores desde el momento que asuma su cargo. Permita que sus sucesores "miren prácticamente sobre sus hombros" mientras aun estén en sus bases de origen en E.U.A., proveyéndoles acceso a la actualización de información diaria y a otros productos disponibles en la red de acceso limitado. Despliegue planificadores y analistas de inteligencia con antelación. Promueva la utilización de tiempo adicional en el terreno durante períodos de transición, esmérese en mantener el ritmo operativo y las relaciones con la población del lugar para no darle ni un respiro al enemigo.

• Manejar las expectativas. Sea cauteloso y prudente al anunciar adelantos. Analice lo que se ha logrado, pero también esté consciente de lo que hace falta hacer. Evite proclamaciones prematuras de éxito. Cerciórese de que nuestros soldados y nuestros socios estén conscientes de nuestras evaluaciones y reconozcan que cualquier operación de contrainsurgencia conlleva a un sinnúmero de desafíos de que el enemigo ejerce influencia y de que el progreso probablemente será lento.

• Ser el primero en decir la verdad. Proporcione informaciones precisas sobre actividades significativas, tan pronto como sea posible, a la cadena de mando, a los líderes iraquíes y a los medios de prensa. Gánele a los insurgentes, extremistas y criminales, la carrera hacia los titulares y anticipe los rumores. La integridad es crucial en dicha lucha. No enmascare la verdad. Dése cuenta de los reveses y fracasos y luego declare lo que hemos aprendido y cómo reaccionaremos. Haga responsables a los medios de comunicación (y a nosotros mismos) por la precisión, caracterización y contexto. Evite la manipulación de la verdad y permita que los hechos hablen por sí solos. Desafíe las informaciones falsas del enemigo. Use en contra de ellos mismos sus mensajes inconsistentes, sus ideologías extremistas, sus prácticas opresivas y su violencia indiscriminada.

• Pelear implacablemente la guerra de información. Dése cuenta de que estamos en una lucha por la legitimidad que se ganará o perderá según la percepción del pueblo iraquí. Cada medida tomada por el enemigo y nuestras fuerzas inciden en el teatro de la opinión pública. Elabore y sostenga un relato eficaz y dirija permanentemente las ideas centrales hacia el objetivo a través de todas las formas posibles de medios de comunicaciones.

• Regirse por nuestros valores. No vacile en matar o capturar al enemigo, pero permanezca fiel a los valores que respetamos. El regirnos por nuestros valores nos distingue de nuestros enemigos. No hay tarea más difícil que en la lucha en la que nos encontramos empeñados. A menudo es brutal, físicamente exigente y frustrante. Todos sufrimos momentos de ira, pero no podemos caer en impulsos siniestros ni tolerar medidas inaceptables por parte de los demás.

Reunión de investigación

El Coronel Greg Julian, Ejército de E.U.A., oficial de relaciones públicas en las fuerzas de E.U.A. en Afganistán, lleva a cabo una reunión de investigación con integrantes del Consejo Provincial de Langhman, Afganistán, 28 de enero de 2009. Foto: Armada de E.U.A., Capitán de Corbeta John Gay

• Ejecutar la iniciativa. Ante la falta de pautas u órdenes, determine cuáles deberán ser las mismas y ejecútelas en forma agresiva. Los líderes de alta jerarquía proporcionarán una visión amplia y establecerán los límites aceptables, pero dependerá de los individuos a nivel táctico convertir las "grandes ideas" en medidas específicas.

• Habilitar a los subalternos. Obtenga recursos y personal suficiente para habilitar medidas descentralizadas. Designe recursos y delegue responsabilidades hacia los niveles inferiores para aquellos que más lo necesiten y que realmente puedan utilizarlos. Reduzca las cadenas de supervisión. Identifique el nivel en el cual normalmente elaboraría un plan y proporcionaría recursos e incluya otro nivel—generalmente tres niveles inferiores—en lugar de los dos niveles tradicionales que se observan en las operaciones de combate principales.

• Prepararse y aprovechar las oportunidades. "La suerte es lo que se da cuando la preparación se junta con la oportunidad." (Seneca el Joven) Elabore conceptos (tales como los elementos "reconciliables" y los "irreconciliables") previendo posibles oportunidades, y esté listo para correr el riesgo necesario a fin de aprovecharse de las mismas.

• Aprender y adaptarse. Evalúe permanentemente la situación y ajuste las tácticas, políticas y programas según sea necesario. Comparta las ideas eficaces. Evite la pereza mental o física. Jamás olvide que si hoy algo funciona en un área podría no funcionar mañana en la misma y lo que funciona en un área podría no funcionar en la otra. Concentre sus esfuerzos en garantizar que nuestras unidades sean organizaciones en un proceso continuo de aprendizaje. En la contrainsurgencia, los que aprenden y se adaptan más rápido obtendrán ventajas significativas.

*Fuente: Military Review, enero-febrero 2009


Declaración de responsabilidad: Las ideas y opiniones expresadas en este artículo reflejan la opinión exclusiva del autor elaboradas y basadas en el ambiente académico de libertad de expresión de la Universidad del Aire. Por ningún motivo reflejan la posición oficial del Gobierno de los Estados Unidos de América o sus dependencias, el Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o la Universidad del Aire. El contenido de este artículo ha sido revisado en cuanto a su seguridad y directriz y ha sido aprobado para la difusión pública según lo estipulado en la directiva AFI 35-101 de la Fuerza Aérea.


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