Documento creado: 1 de octubre de 2009
Air & Space Power Journal - Español  Tercer  Trimestre 2009


La Conciencia Aérea

Coronel (USAF-Ret) Dale L. Hayden

QUÉ DIFERENCIA existe entre los aviadores y los soldados o marineros? Debe ser más que simplemente el uniforme que llevan puesto o la tecnología que mantienen y operan. La distinción es la perspectiva especial o única que traen al arte de la guerra—un atributo que denominamos en general la conciencia aérea. Hubiese sido tal vez más fácil llegar a un consenso sobre su definición hace unos 15 años, cuando la Fuerza Aérea estaba ocupada principalmente en las operaciones estratégicas en la defensa de la nación. No obstante, últimamente la Fuerza Aérea ha estado casi exclusivamente involucrada en operaciones específicas al teatro, tal como la Northern y Southern Watch, Allied Force, Enduring Freedom e Iraqi Freedom. Estas operaciones y los conceptos globales del espacio y del espacio cibernético comenzaron a reorganizar no sólo cómo los integrantes de la Fuerza Aérea percibían sus contribuciones, sino además a plantear nuevas interrogantes acerca de qué elementos traen al combate.

En su estudio The Command of the Air, Giulio Douhet escribe, "A medida que el hombre permanecía atado a la superficie de la tierra, sus actividades debían ser adaptadas a las condiciones impuestas por la tierra . . . A través de esta nueva arma (el avión), las repercusiones de la guerra ya no están más limitadas al alcance de artillería más extenso de las armas de superficie, sino pueden ser sentidas por centenares de millas por encima de todas las tierras y todos los mares de las naciones en guerra." 1 En un intento para identificar las contribuciones bien específicas que trae el poder aéreo a la guerra de superficie, el General Henry H. "Hap" Arnold definió la "experiencia particular y el . . . especial punto de vista . . . del aviador como. . . la ‘conciencia aérea’."2

La conciencia aérea no debe ser confundida con la doctrina del poder aéreo y su implementación, tal como el control centralizado y la ejecución descentralizada. Al igual que el esprit du corps o espíritu del cuerpo, ella une a los aviadores y guía sus acciones. Sin embargo, así como el espíritu del cuerpo, es difícil de definirla. Algunos eruditos del poder aéreo continúan a debatir acerca de la definición más precisa de la conciencia aérea, y aviadores razonables continúan estando en desacuerdo—no porque no se puede definir al poder aéreo sino porque, al igual que observar un objeto a través de un prisma, depende de la perspectiva individual del observador.

Así, la conciencia aérea no tiene una definición estática sino más bien captura sutilezas que cambian con el tiempo. En su forma más simple, la conciencia aérea es el lente a través del cual los aviadores perciben la guerra y ven al espacio de batalla. A medida que evoluciona la guerra, también lo hace la definición de tal conciencia. Antes que nada, implica una mente ofensiva. Durante los años entre las guerras, la conciencia aérea describía una visión estratégica del poder aéreo que produjo el concepto del bombardeo diurno de precisión en la Segunda Guerra Mundial. Durante la Guerra Fría, proveyó una racional para la disuasión nuclear, bombardeos a profundidad y misiles balísticos. La conciencia aérea nunca ha sido céntrica a la plataforma, haciendo posible que los aviadores actuales piensen primero acerca de los efectos deseados y luego acerca de los medios necesarios para alcanzarlos. A consecuencia, permite que los aviadores expresen los conceptos de espacio y espacio cibernético tan fácilmente como expresan los conceptos del poder aéreo sólo unos cuantos años antes.

Por ende, los aviadores están mejor equipados para explotar los demás elementos globales del espacio y del espacio cibernético ya que los ven como dominios o ámbitos en vez de herramientas. La diferencia es que un operador de la superficie puede tal vez preguntar ¿Cómo puedo cumplir con mi trabajo empleando el espacio o el espacio cibernético? En cambio, un aviador preguntaría, ¿Cómo puedo lograr los efectos deseados a través del espacio o del espacio cibernético?

La conciencia aérea, sin embargo, tiene algunos aspectos constantes. Es una mentalidad global, estratégica, proporcionando una perspectiva a través de la cual el espacio de batalla no está limitado ni por la geografía, ni la distancia, ubicación o el tiempo. El lente de la conciencia aérea permite al aviador pensar acerca del conflicto en el cual la fuerza-contra-fuerza y los ejércitos en el campo son sólo un elemento. Implica la habilidad de influir los vínculos entre el adversario material y la fortaleza moral. Aunque los aviadores raras veces reclaman que identifican como el blanco la voluntad del enemigo, perciben una conexión directa entre su capacidad física y su deseo de continuar luchando.

La conciencia aérea también denota una característica cultural que distingue a los aviadores de sus asociados en los otros servicios. La habilidad de tener rápidamente alcance sobre el espacio de batalla y con relativa impunidad mientras que las fuerzas terrestres luchan para avanzar distancias cortas crea el potencial de un conflicto entre las armas o los servicios. Así también, la percepción de que el aviador opera en un ambiente altamente tecnológico y prístino relativamente seguro mientras que sus asociados en la superficie permanecen más cercanos a los peligros del campo de batalla durante periodos de tiempo prolongados puede crear una división.

El General de Brigada Billy Mitchell dijo que el poder aéreo era "la habilidad de hacer algo en el aire."3 Esa habilidad ha provocado la innovación y una cultura entre los aviadores bien diferenciado del enfoque de la superficie de emplear la fuerza militar. La noción de conciencia aérea probablemente no generará un consenso entre tanto los aviadores como sus asociados de la superficie. Sin embargo, si este artículo promueve una mayor discusión alcanzará un objetivo significante al alentar que los aviadores examinen porqué creen lo que creen para que pueden ser mejores defensores de sus profesiones.

Notas

1. Giulio Douhet, The Command of the Air, traducción. Dino Ferrari (1942; nueva impresión, Washington, DC: Oficina de Historia de la Fuerza Aérea, 1983), Págs. 7, 9.

2. Citado en el Documento de Doctrina de la Fuerza Aérea, Pág. 2, Operations and Organization, 3 de abril de 2007, Pág. 2, http://www.dtic.mil/doctrine/jel/service_pubs/afdd2.pdf.

3. William Mitchell, Winged Defense: The Development and Possibilities of Modern Air Power—Economic and Military (1925; reimpresión., Nueva York: Dover Publications, 1988), xii.


 Colaborador

El Dr. Dale L. Hayden El Dr. Dale L. Hayden es el Subdirector del Instituto de Investigaciones de la Fuerza Aérea (AFRI) en la Base Aérea Maxwell. El Dr. Hayden posee una extensa experiencia tanto en la política de Estados Unidos como en las operaciones espaciales y de misiles. En el 2007, culminó una excelente carrera en la Fuerza Aérea de Estados Unidos. A inicios de su carrera se desempeñó en calidad de Secretario del Grupo de Plana Mayor de la Fuerza Aérea y como profesor adjunto de historia en la Academia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Su experiencia en el campo de operaciones espaciales y de misiles incluye proveer apoyo espacial y alerta de misiles en el teatro durante las Operaciones Tormenta en el Desierto y Provide Comfort y dirigir las operaciones de misiles. El Dr. Hayden ha sido miembro de la Junta de Gobierno de la Universidad de Harvard, Director del Instituto de Investigaciones de Poderío Aéreo y Decano de la Escuela Superior de Comando y Estado Mayor de la Fuerza Aérea.

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