Documento creado: 1 de octubre de 2009
Air & Space Power Journal - Español  Tercer  Trimestre 2009


Los Zetas

Dentro de la Pandilla de Drogas más Peligrosa de México*

Hal Brands

Los Zetas

Los Zetas

EN ENERO de 2009, el General jubilado Mauro Enrique Tello Quiñones asumió el mando de una fuerza de tarea de policía especial encargada de combatir la violencia relacionada con la droga en Cancún, la popular ciudad turística ubicada en el estado de Quintana Roo. La asignación duró sólo una semana. A principios de febrero, Tello y dos ayudantes fueron secuestrados y asesinados. Antes de asesinar a Tello, los asaltantes le quebraron los brazos y las piernas y le sometieron a una tortura espantosa y prolongada. El incidente causó un sobresalto en México; el gobernador de Quintana Roo lo llamó "verdaderamente horrible". Incluso para lo que se lleva en la cada vez más violenta guerra contra las drogas que ha consumido México últimamente, este crimen destacó por su desfachatez y brutalidad. En resumidas cuentas, tenía todas las marcas de un ataque por parte del infame grupo paramilitar conocidos como Los Zetas.1

Pronto se confirmó efectivamente que los Zetas estaban detrás del crimen, haciendo que dicho asesinato fuera el último de una serie de ataques audaces de esa organización.2 Desde finales de los 90, los Zetas han experimentado un ascenso meteórico en el narcotráfico de México, estableciéndose como el participante más violento, destructivo y letal de esa industria. El grupo, que inicialmente sirvió como el brazo ejecutivo y protector del cártel del Golfo, ha adoptado actividades ilegales adicionales y lanzó su propio reto en la lucha para dominar el narcotráfico en México. Aprovechándose de un vasto arsenal, y de disciplina y destrezas de estilo militar, y un aparato organizativo refinado, los Zetas han aventajado a la competencia y han desafiado los esfuerzos del gobierno para derrotar al grupo. "Son profesionales", comenta un analista. "Las autoridades no disponen de los recursos para enfrentarse a un fenómeno como éste".3 Los Zetas dominan ahora grandes territorios del norte de México, han establecido su presencia en ciudades y estados de todo el país, y han desarrollado actividades en Guatemala y Estados Unidos. De todas las pandillas y cárteles violentos de México de hoy, los Zetas se han convertido de lejos en los más eficaces y peligrosos.

A pesar de sus innegables proezas criminales, los Zetas siguen siendo una organización relativamente intangible y un objetivo elusivo para un análisis serio. Fuera de México y de algunas partes del suroeste de Estados Unidos, se conoce relativamente poco sobre la organización, y la información disponible a menudo se malinterpreta. Se asevera comúnmente, por ejemplo, que los Zetas son el "ala armada" del cártel del Golfo, a pesar de que ya no cumplen con esa función y ahora son una poderosa organización de narcotráfico por derecho propio.4 Según esto, este ensayo ofrece un análisis detallado de los Zetas. Examina sus orígenes y evolución subsiguiente, su modus operandi y los rasgos que les han permitido tener un éxito tan devastador, y sus efectos sobre la seguridad interna de México así como de países vecinos. También les coloca en el contexto más amplio de pandillas poderosas que, en los países latinoamericanos, han emprendido una especie de "insurgencia criminal" contra las instituciones del orden. Los Zetas son quizás el protagonista central en el deterioro progresivo del orden público en México por lo que entender debidamente a dicha organización es esencial para tratar dicha crisis y mitigarla.

Orígenes y evolución

Los orígenes de Los Zetas se deben a la expansión e intensificación recientes del narcotráfico en México. Debido a los éxitos de interdicción de EE.UU, en el Caribe durante los años 90, México se ha convertido ahora en la estación de paso más importante para la cocaína y la heroína producidas en los Andes, además de ser un productor importante de marihuana y metanfetaminas. La permeabilidad de la frontera entre EE.UU. y México permite un tránsito fácil hacia Estados Unidos, y el porcentaje del narcotráfico de México ha crecido continuamente en los últimos 15 años.5 Más del 90 por ciento de la cocaína y el 70 por ciento de las metanfetaminas y de la heroína consumidas actualmente en Estados Unidos se origina o atraviesa México.6 El valor total de este tráfico asciende quizás a $25.000 millones al año (aunque las estimaciones varían considerablemente), gran parte de los cuales vuelven a entrar en México o se lavan en comercios de trato directo con el cliente radicados en Estados Unidos.7 Como dice un escritor, "Los cárteles de drogas mexicanos generan más ingresos que al menos el 40 por ciento de las compañías Fortune 500, y la estimación más alta del gobierno de EE.UU. de ingresos del cártel es mayor que las compañías Merck, Deere y Halliburton".8

La organización de los Zetas

La organización de los Zetas

El hecho de que este comercio se haya vuelto tan violento se debe al colapso de las reglas que gobernaban antes la industria de los narcóticos. Durante gran parte del siglo XX, el gobierno del Partido Revolucionario Institucional de México, o PRI, supervisó un sistema de "narcocorrupción" que aportó una medida de estabilidad en el narcotráfico.9 Los cárteles sobornaban y mantenían la violencia a un mínimo. A cambio, el PRI protegía a los capos y resolvía los conflictos entre ellos, sobre todo asignando accesos a las plazas, o pasillos de drogas en Estados Unidos.10 El estado mexicano, explica el perito Luis Astorga, servía como "árbitro para las disputas y como aparato que tenía la capacidad de controlar, contener y proteger simultáneamente a estos grupos".11 A medida que el PRI perdió gradualmente poder durante los 80 y los 90, este sistema se vino abajo. El declive del gobierno monopartidista dejó al narcotráfico mexicano sin una autoridad reguladora central, y la estabilidad comparativa dio paso a una lucha Hobbesiana por el control de las plazas. Según Astorga, los cárteles se ven obligados ahora a "resolver las disputas entre ellos, y los narcotraficantes no las resuelven en reuniones".12

Desde fines de los 90 en adelante, México experimentó una escalada considerable de la violencia relacionada con las drogas. El cártel del Golfo, liderado por Osiel Cárdenas, trató de expandir sus operaciones al norte de México y abrirse paso hacia el estratégico puerto meridional de la ciudad de Acapulco, mientras que una confederación bajo el liderazgo del cártel de Sinaloa trató de desplazar a Cárdenas de su posición en el norte. El subsiguiente derramamiento de sangre más intenso tuvo lugar en Nuevo Laredo, ciudad de 350.000 habitantes ubicada directamente frente a la frontera, al final de la IH-35, la arteria principal norte-sur de Estados Unidos. Para proteger este valioso territorio, Cárdenas decidió formar un grupo paramilitar de élite que pudiera proteger las operaciones del cártel del Golfo e intimidar o eliminar a sus rivales. A fines de los 90, persuadió a un grupo de miembros de los Grupos Aeromóviles de Fuerzas Especiales de élite del ejército mexicano (GAFE), a pasarse al otro bando, y nacieron los Zetas (que tomaron su nombre del código de radio de su "capitán").13

Los Zetas, que inicialmente estaban formados por el Teniente Arturo Guzmán Decenas y otros 30 ex-gafes, han crecido considerablemente desde su fundación. Aunque sólo siguen activos 5 a 10 miembros originales en el grupo, los Zetas han compensado con creces este desgaste reclutando a soldados, policías y delincuentes adicionales. Los Zetas constan ahora de 1000-3000 hombres y mujeres, la mayoría veinteañeros. Se cree que este grupo básico está complementado por docenas de Kaibiles, o especialistas de contrainsurgencia guatemaltecos que, como los Zetas originales, desertaron del ejército en busca de una mejor paga, así como por una variedad de intermediarios, pequeños criminales y otros individuos que ayudaban a la organización de varias maneras.14

GAFE
Miembros de Grupos Aeromóviles de Fuerzas Especiales de élite del ejército mexicano (GAFE)

Cárdenas empleó inicialmente a los Zetas como pistoleros a sueldo y ejerció un control firme en el grupo y sus actividades. Encargó a los Zetas la protección de su territorio en Nuevo Laredo, asesinando o intimidando a la competencia, y acompañando los envíos de droga a la frontera con Estados Unidos. También confiaba aparentemente en los Zetas como protección personal, haciendo que el grupo fuera un material inmensamente valioso en un momento en que los capos de la droga como Cárdenas estaban siendo víctimas de forma cada vez más frecuente de la violencia que ellos mismo habían generado.15

No obstante, después del arresto de Cárdenas en 2003 y su extradición a Estados Unidos en 2007, los Zetas se introdujeron en el negocio por cuenta propia. Liderados por Heriberto Lazcano Lazcano y Jaime González Durán (Guzmán Decenas fue muerto por las fuerzas del gobierno en 2002), los Zetas se abrieron paso violentamente hasta los escalones superiores de la jerarquía del Golfo y empezaron a establecer su propia red de suministro y distribución. Al apartar a los competidores internos y afirmar su propia autoridad, los Zetas pasaron de ser una herramienta usada por el cártel del Golfo a ser una entidad que controla efectivamente una gran parte de las operaciones del cártel del Golfo. "El cártel del Golfo creó el león, pero ahora el león ha aprendido y controla al domador", dice un oficial de EE.UU.16 Desde 2007, los Zetas también han diversificado sus tareas criminales, robando casinos en el norte de México e involucrándose en lavado de dinero, secuestros, contrabando de personas, extorsión y otras actividades ilícitas. Los Zetas han expandido simultáneamente su radio geográfico, y ahora operan en México así como en las regiones fronterizas de Guatemala y Estados Unidos.17

La mejor forma de ilustrar el éxito de los Zetas es en la forma en que ha inspirado una especie de carrera armamentística dentro del narcotráfico mexicano. Los éxitos de los Zetas han estimulado imitadores; ahora hay grupos paramilitares conocidos como Los Pelones, Los Negros, y Las Fuerzas Especiales de Arturo que sirven en varios cárteles mexicanos importantes. Los Zetas mismos han contribuido a crear dos subgrupos. Aparentemente ayudaron a entrenar a La Familia, un grupo tenebroso ubicado en Michoacán que promete "justicia divina" a sus enemigos y que originalmente se ganaron una mala fama cuando sus miembros arrojaron cinco cabezas humanas al piso de un club nocturno abarrotado.18

Para entender el éxito de Los Zetas

¿Cómo es que una organización comparativamente joven como los Zetas se ha convertido en un protagonista influyente en el narcotráfico mexicano? Los éxitos de los Zetas reflejan una variedad de factores, primero y ante todo su capacitación y destrezas avanzadas. El grupo inicial de Zetas de Guzmán Decenas provino de una unidad militar de élite creada específicamente para actividades contra los narcóticos y la insurgencia. Los gafes fueron capacitados por instructores franceses e israelíes y poseían muchos conocimientos especializados referentes a tácticas militares. Cuando desertaron, los Zetas originales aportaron conocimientos considerables sobre "despliegue rápido, asaltos aéreos, puntería, emboscadas, recopilación de inteligencia, técnicas de contravigilancia, rescate de prisioneros, comunicaciones refinadas y el arte de la intimidación", destrezas que más tarde pusieron en buen uso en su nueva profesión. Los Zetas han demostrado de modo uniforme ser expertos en una variedad de operaciones coordinadas complejas y los miembros originales poseían una disciplina interna y un esprit de corps (espíritu de cuerpo) estilo militar que no tenía precedentes en el narcotráfico mexicano. Estas destrezas dieron uniformemente a los Zetas ventaja respecto a sus rivales y los hizo tener mucho éxito para evadir o derrotar las contramedidas del gobierno.19

Las capacidades del grupo básico de ex-gafes se diluyeron al ser muertos o capturados la mayoría de los 31 miembros originales y muchos reclutas Zeta posteriores llegaron con unos antecedentes más ordinarios. Aún así, los Zetas han encontrado formas de mantener su dominio táctico. Siguen atrayendo a reclutas de las fuerzas de policía y del ejército, aunque se ha hecho más raro que tropas de élite como los gafes se pasen de bando. Los Zetas originales establecieron campos de entrenamiento para nuevos miembros, en los que se enseñaba a los reclutas a matar, torturar y llevar a cabo operaciones de inteligencia y propaganda. La introducción de los kaibiles en la organización también ha permitido a los Zetas mantener un nivel de conocimientos militares. Los kaibiles son famosos por sus destrezas y fortaleza militares; el lema del grupo es, "Si avanzo, sígueme. Si me detengo, aprémiame. Si retrocedo, mátame".20

En segundo lugar, los Zetas han desarrollado un aparato organizativo refinado que facilita toda su gama de actividades criminales. El Servicio de Investigación del Congreso reporta que los Zetas son ahora "una organización de tres niveles cada vez más refinada con líderes e intermediarios que coordinan contratos con pequeños criminales para realizar el trabajo de la calle".21 Los Zetas originales (Zetas Viejos) forman ahora el nivel superior dentro de la organización y controlan las rutas del narcotráfico en ciudades, desde Matamoros hasta Nuevo Laredo. A su mando hay operativos involucrados en el lavado de dinero, contrabando y distribución, imposición de sus reglas, compra de armas, recopilación de inteligencia, y otras actividades. En la parte baja de la organización hay delincuentes comunes que realizan una variedad de tareas ordinarias pero esenciales.22

Según indica esta descripción, los Zetas Viejos del nivel superior se apoyan en una serie de grupos que operan según una división de trabajo. Los Halcones supervisan el tráfico y la distribución. La Dirección intercepta comunicaciones y recopila inteligencia para utilizarse en ejecuciones y secuestros. Las Manosos compran armas. Las Leopardos son prostitutas que recopilan información. Las Ventanas son adolescentes montados en bicicletas y hombres desempleados que advierten ante la proximidad de amenazas. Los propietarios de pequeños comercios ligados a Los Zetas ayudaban al grupo a lavar dinero. Los Zetas se parecen de muchas maneras menos a una pandilla callejera que a una corporación.23

Sin embargo, aun cuando su organización se ha hecho más compleja, los Zetas han seguido siendo comparativamente menos jerárquicos y centralizados que muchos cárteles mexicanos. La mayoría de los reportes indican que el grupo está dividido en varias células, que siguen las órdenes de Lazcano y del mando central pero que tienen pocos conocimientos de las actividades de otras células. Este arreglo es beneficioso desde una perspectiva de seguridad, ya que impide los esfuerzos de la policía para penetrar en la organización y limita los daños que puedan hacer los renegados.24

En tercer lugar, los Zetas usan un arsenal asombrosamente grande y potente. El comercio de narcóticos mexicano ha avanzado a pasos agigantados en términos de armamentos durante los últimos diez años. El AK-47 estándar (el cuerno de chivo) va acompañado ahora por una gama de armas de calidad militar. Los misiles disparados desde el hombro, helicópteros, rifles de asalto, munición perforadora de blindados e incluso dispositivos explosivos improvisados se han hecho comunes. Los cárteles adquieren muchas de estas armas (hasta el 90 por ciento, según algunas estimaciones) a través de traficantes de armas y ferias de armas de fuego en Estados Unidos, y después las pasan de contrabando por la frontera. "Es increíble, enfrentarse a estas armas", dice Genaro García Luna, Secretario de Seguridad Pública de México. "Es verdaderamente asombroso, en términos de cantidad y calibre".25

Los Zetas se han puesto al frente de esta tendencia. En los ataques anteriores se usaron AR-15, AK-47 y MP-5, así como dinamita y explosivos plásticos. Desde entonces el grupo ha pasado a usar ametralladoras de 50 mm, lanzagranadas y bazucas.26 Y lo que es más importante, la suficiencia militar de los Zetas les ha permitido usar estas armas de forma mucho más efectiva que la competencia. Como observa un escritor de Stratfor, "Los rifles de asalto en manos de malhechores sin entrenar son peligrosos, pero si esos mismos rifles se ponen en manos de soldados de fuerzas especiales muy entrenadas que pueden operar como un equipo de tiro, su poder puede ser abrumador".27

Operaciones y métodos

Esta combinación de factores ha permitido a los Zetas emprender una variedad de operaciones audaces. El asesinato de Tello tuvo un amplio precedente en ataques anteriores de los Zetas; el grupo mató al jefe de policía de Nuevo Laredo en 2005 justo horas después de haber prometido no dejarse intimidar por las amenazas de los Zetas. Los jefes de policía de otras ciudades controladas por los Zetas han tenido un destino similar, y el grupo obligó más adelante a dimitir a otro jefe de policía de Nuevo Laredo matando a varios de sus oficiales. Los Zetas han emboscado regularmente a convoyes de policía que transportaban compatriotas capturados; en un ataque particularmente descarado en Zacatecas en diciembre de 2007, unos hombres de Zeta armados mataron a varios oficiales de policía que estaban liberando a dos prisioneros.28 Más recientemente, grupos de hasta 50 Zetas han organizado grandes fugas en Tamaulipas, Michoacán, Veracruz y Durango. Además, durante su existencia, los Zetas han demostrado ser únicos en su voluntad de enfrentarse en escaramuzas sostenidas con los militares mexicanos, y se cree que son responsables de los asesinatos de numerosos soldados y oficiales.29

En estas diversas operaciones, los Zetas se han distinguido por su brutalidad. Torturan a víctimas durante horas antes de ejecutarlas, y, para aterrorizar a la competencia y a los que puedan interferir con sus actividades, a menudo las decapitan o las mutilan. Como comenta George Grayson, "Incluso la mención de la palabra ‘Zeta’ evoca imágenes de castraciones, decapitaciones e inmersión en cubas de lejía".30

No obstante, los Zetas no se basan sólo en la fuerza bruta; su conjunto de destrezas les ha permitido emprender una variedad de operaciones más refinadas. Aprovechándose en su experiencia militar, los Zetas se han hecho expertos en las artes de infiltración y simulación. En 2007, unos Zetas disfrazados de soldados accedieron a dos estaciones de policía fingiendo que iban a realizar un examen rutinario de armas y mataron a siete oficiales del gobierno. De la misma forma, Zetas disfrazados de oficiales de policía o militares han protagonizado una función clave en muchas de las fugas de cárceles comentadas arriba.31

Las capacidades tecnológicas de los Zetas son igualmente impresionantes. La Dirección ha usado firmas electrónicas de teléfonos móviles de los oponentes para coordinar secuestros y asesinatos, y la vigilancia electrónica es clave para muchas de las operaciones del grupo. Los Zetas también han penetrado las frecuencias de radio usadas por las agencias de orden público mexicanas, escuchando de manera furtiva las comunicaciones de la policía y amenazando de muerte a oficiales incómodos.32

AvisoDe modo similar, los Zetas han demostrado ser expertos en montar operaciones de propaganda e información efectivas. Publican listas de oficiales designados como objeto de posibles asesinatos, y exigen que los periódicos locales hagan una cobertura extensa de sus violentas hazañas.33 En una táctica copiada de los insurgentes iraquíes, también han empezado a colgar videos de ejecuciones en YouTube. Esta perversa campaña de relaciones públicas ha dado los resultados deseados, diseminando las hazañas de los Zetas a una gran audiencia y fortaleciendo la mística que rodea a la organización. En total, los Zetas son considerados ahora por los oficiales de la DEA como la organización activa relacionada con las drogas "tecnológicamente más avanzada, refinada y violenta" de México.34

Los Zetas también están bien ajustados a la posibilidad de explotar la corrupción desenfrenada dentro de las fuerzas del orden en México. Los Zetas prosperan debido a la falta de profesionalismo entre las agencias de policía locales y estatales de México, ofrecen pagas a oficiales que dan información o ayudan a los Zetas a eliminar a sus enemigos. De la misma manera, los Zetas están buscando constantemente desertores de las fuerzas armadas. Los anuncios colgados por los Zetas prometen "un buen salario, alimentos y atención médica para sus familias" a los soldados que se cambien de bando, así como "préstamos y seguro de vida". Hay una audiencia numerosa a la que van dirigidas estas solicitudes; las pagas bajas y las malas condiciones laborales produjeron la cifra increíble de 100.000 deserciones entre 2000 y 2006, y casi 50.000 más desde la ascensión al poder de Calderón.35

Esta combinación de violencia y alicientes ha permitido que los Zetas neutralicen de forma eficaz las agencias de orden público locales y estatales de Nuevo Laredo y en gran parte del norte de México. Intimidados por las amenazas de muerte de los Zetas y atraídos por la promesa de dinero fácil, los oficiales corruptos filtran información sobre las próximas operaciones antidroga y brindan protección también de otras maneras. Desde 2005, los oficiales de policía de Nuevo Laredo han secuestrado a traficantes de la competencia y los han entregado a los Zetas para ser torturados y asesinados. Es difícil exagerar el alcance de esta corrupción; cuando los oficiales federales interrogaron a los 700 miembros de la fuerza de policía de Nuevo Laredo por relaciones con las drogas en 2005, sólo a 150 se les permitió regresar a sus trabajos.36

Los policías que se nieguen a colaborar con los Zetas se convierten rápidamente en víctimas de la brutalidad del grupo. El asesinato del jefe de policía de Nuevo Laredo de 2005 fue especialmente importante a este respecto; hizo saber que el trabajo honesto de la policía no sería tolerado. "Están desafiando abiertamente al estado mexicano", comenta un analista. "Están mostrando que pueden matar a cualquiera en cualquier momento".37 El grupo ha tratado a los oficiales de policía relacionados con organizaciones rivales incluso con mayor salvajismo. Las decapitaciones son comunes en dichos casos, y en un caso los Zetas metieron a cuatro oficiales de policía de Nuevo Laredo dentro de barriles de combustible diesel y los quemaron vivos hasta matarlos.38 El resultado ha sido una reducción considerable de la eficacia de la policía a lo largo de la frontera de EE.UU.-México. Como preguntaba un observador, "¿Quién quiere ser policía, cuando nadie puede garantizar su seguridad, y menos su vida?"39

Los Zetas han usado la misma fórmula de plata o plomo para atraer a sectores de la población general. Mientras que la violencia de los Zetas hace recordar lo que les espera a los que se opongan al grupo, la organización también usa fondos de la venta de drogas para comprar la lealtad de los ciudadanos. Se sabe que los Zetas donan alimentos, bicicletas, ropa y juguetes a los residentes de Nuevo Laredo, y algunos miembros aparentemente tratan de imitar la imagen de un bandido del siglo XIX conocido como "El ángel de los pobres". Dada la pobreza extendida que aflige a México, estas tácticas pueden ser muy eficaces. Los jóvenes proclaman "Quiero ser un Zeta", y los destinatarios de la generosidad del grupo han dicho que "todos somos Zetas". El grupo usa métodos similares para atizar el malestar de los ciudadanos ante la corrupción de la policía y la brutalidad de los militares que de vez en cuando ha acompañado a las medidas enérgicas del gobierno lanzadas en 2005. Un residente de Nuevo Laredo expresó de forma concisa esta dinámica, declarando, "Confío más en los Zetas que en los ladrones de los policías y soldados".40 Los Zetas no sólo están usando la violencia para golpear al estado mexicano; también están explotando la pobreza, la corrupción y los fracasos institucionales de largos años para debilitarlo de formas más sutiles.

La extensión de la amenaza y el contexto regional

Estas actividades han hecho que los Zetas sean una amenaza inmensa para la seguridad pública y la estabilidad interna de México. En consecuencia, el grupo ha sido a menudo el objetivo de las medidas enérgicas contra las drogas impulsadas por Vicente Fox y ahora por Felipe Calderón. Calderón ha comparado a los Zetas con una organización terrorista, y su gobierno ha infligido numerosos golpes al grupo. Según se ha mencionado arriba, la mayoría de los Zetas originales han sido muertos o capturados, y a principios de 2009 fue aprehendido un teniente superior de los Zetas, Gregorio Sauceda Gamboa. La policía federal y los soldados mexicanos han detenido a numerosos oficiales y al comandante de la policía local relacionados con el grupo, y el gobierno ha incautado grandes alijos de drogas, dinero y armas guardadas en escondites de los Zetas. Varios individuos que se creía que eran líderes de células locales dentro de la Organización Zetas fueron aprehendidos en 2008 y a principios de 2009, y en un caso las autoridades mexicanas han apresado a 30 hombres que se creía que eran miembros del grupo.41

No obstante, lejos de no dar la cara antes estas ofensivas intensificadas del gobierno, los Zetas simplemente han respondido del mismo modo. El asesinato de Tello fue meramente un lance en una reciente campaña de los Zeta contra soldados y oficiales militares. Un mes antes, los Zetas capturaron y mataron a ocho soldados en el estado del sur de Guerrero y pasaron a mostrar los cuerpos decapitado en YouTube. Desde entonces, han asesinado a más oficiales militares. Calderón está apostando a que el ejército pueda restablecer lo que no puede hacer la policía; los Zetas, a su vez, están tratando de mostrar que incluso los profesionales militares entrenados no son rivales para sus destrezas y crueldad.42

De hecho, mientras que la ofensiva de Calderón puede haber herido a los Zetas, apenas si ha sometido o derrotado a esa organización. Los Zetas siguen dominando gran aparte del territorio de la frontera norte de México, y su llegada a una nueva ciudad o estado produce invariablemente un aumento considerable de una violencia horrible relacionada con las drogas. El grupo ha adquirido una condición casi mística a través de sus hazañas, proyectando una imagen que es una mezcla de temor, respeto y repulsión. Y a pesar del hecho de que los Zetas son relativamente nuevos en el narcotráfico mexicano, los observadores informados generalmente acuerdan de que es el participante más peligroso de esa industria. Según Raúl Benítez de la American University de Washington, D.C., "Los Zetas se han convertido claramente en la amenaza más grande y más seria para la seguridad de la nación".43

Esa amenaza no termina en las fronteras de México. Hay numerosas indicaciones de que los Zetas se han desplazado al sur, a Guatemala, en un esfuerzo por dominar las rutas de contrabando terrestres que van de Colombia a México. Los oficiales de seguridad guatemaltecos de alto rango han advertido de que los Zetas "están preparándose para defender sus territorios dentro de Guatemala" y pueden estar estableciendo bases en áreas apartadas de la jungla. Como indicación de la presencia cada vez mayor del grupo en este país, muchos están convencidos de que los Zetas están detrás de la reciente amenaza de muerte sufrida por el Presidente Álvaro Colom.44

Las actividades de los Zetas también están propagándose por Estados Unidos. El grupo ha venido reclutando desde hace tiempo adolescentes y jóvenes del lado de la frontera de EE.UU., y los Zetas realizan actividades en numerosos estados americanos. Se cree que los afiliados de los Zetas son responsables de asesinatos en Dallas, Birmingham, y otras ciudades de EE.UU., un ataque con granadas en una pequeña ciudad de Texas, y otros incidentes diversos. Se sospecha también que los Zetas montan incursiones armadas en la frontera para proteger los envíos de drogas.45 En lo que quizás sea el ataque más descarado en EE.UU., unos Zetas que se hacían pasar por un equipo SWAT de la policía en Phoenix asesinó a un traficante rival e intercambiaron disparos con la policía real al llegar al lugar. El Departamento de Justicia advirtió a fines de 2007 que las "agencias del orden público de Texas, Arizona y del Sur de California pueden esperar encontrarse con los Zetas en los próximos meses"; con el paso del tiempo se ha confirmado esta predicción.46 Los Zetas se han establecido como una amenaza no sólo para la seguridad mexicana, sino también para la de los vecinos de México.

Si los Zetas son la organización más peligrosas relacionada con las drogas de México, también forman parte de una tendencia más amplia—e inmensamente inquietante—en toda Latinoamérica. En las dos últimas décadas hemos sido testigos de pandillas refinadas, orientadas internacionalmente y muy violentas que se han convertido en una fuente de creciente inestabilidad en países de México a Brasil. Denominadas a veces "pandillas de la tercera generación", estas organizaciones están involucradas en una amplia gama de actividades delictivas—contrabando de drogas, tráfico de armas, lavado de dinero, secuestros, tráfico de seres humanos, entre otras—y usan la violencia y los sobornos para neutralizar las instituciones del estado y poder tener vía libre para dedicarse a sus empresas ilegales. Dichos grupos dominan ahora las favelas de Brasil y los barrios de América Central, que constituyen ahora zonas "prohibidas" para los oficiales de policía y del gobierno.47 Sus actividades han tenido un efecto devastador en la región, disminuyendo la actividad económica, contribuyendo a que Latinoamérica tenga los índices de homicidio más altos del mundo, y reduciendo considerablemente la confianza popular en el gobierno. Las actividades de las pandillas de tercera generación van más allá de las actividades criminales o normales para una pandilla; al sembrar una intensa violencia interna y socavar la autoridad del estado, estos grupos representan una "nueva insurgencia criminal".48

Los Zetas se adaptan firmemente a esta tendencia. El grupo se ha adueñado de diversos sectores en una variedad de actividades delictivas, y su violencia ha desestabilizado grandes áreas del territorio mexicano y ha puesto en duda la competencia del gobierno central. En Nuevo Laredo y en otros lugares, los Zetas han corroído peligrosamente la eficacia de la policía y de otras instituciones del gobierno y han contribuido por tanto a lo que Vanda Felbab-Brown de la Brookings Institution llama "el ahuecamiento del estado".49 Mientras que la policía mexicana ha resultado ser relativamente ineficaz, el éxito de los Zetas para corromper o debilitar las agencias de orden público locales ha privado a estas instituciones de incluso una chispa de credibilidad popular. En este sentido, los Zetas son peligrosos no simplemente debido al nivel e intensidad de su violencia, sino también por su capacidad de socavar esas instituciones que representan la autoridad del estado mexicano. Esta característica es muy inquietante, y pone a los Zetas al frente de una tendencia que está barriendo Latinoamérica.

Conclusión

Los Zetas son un ejemplo de muchas de las amenazas planteadas por el narcotráfico mexicano. Son un grupo bien armado y bien entrenado que usa sus destrezas exclusivas para sembrar la violencia y el terror en toda la población. Disponen de muchos fondos procedentes del contrabando internacional y de una variedad de diversas actividades ilícitas. Explotan despiadadamente los fracasos del estado mexicano, haciendo uso de violencia y sobornos para socavar las instituciones del gobierno y destruyéndolas desde dentro. Los Zetas realizan actividades en todo México, y el grupo ha adquirido una dimensión internacional con sus recientes operaciones en Guatemala y Estados Unidos. Sus capacidades inigualables y la estructura organizativa refinada le han convertido en la protagonista más peligrosa del tráfico de drogas mexicano, la mayor amenaza para el estado mexicano, y un ejemplo claro del fenómeno de las pandillas de la tercera generación en gran parte de Latinoamérica. Los Zetas son, simplemente, una pesadilla para los oficiales honrados que tratan de controlarlos.

Aunque la descripción general de una estrategia contra los narcóticos para México se sale fuera del alcance de este artículo, es evidente que los Zetas—y el narcotráfico mexicano en general—sólo serán sometidos mediante un método completo y paciente que trate todos estos factores importantes. Los Zetas y su competencia son eficaces no sólo debido a la debilidad relativa de las fuerzas de seguridad mexicanas, sino también porque se aprovechan de la profunda corrupción y pobreza y de las debilidades institucionales que infestan a México así como a los flujos constantes de dinero en efectivo y armas de Estados Unidos. Por lo tanto el gobierno mexicano y sus socios internacionales deben idear una estrategia integral que asocie los programas de orden público y la interdicción con una amplia gama de medidas—iniciativas anticorrupción, desarrollo económico y social, formación de instituciones, y esfuerzos para restringir la demanda interior de EE.UU. y reducir el tráfico de armas en México—que ataquen el narcotráfico desde todos los ángulos. La puesta en práctica de dicha estrategia será difícil y costosa, pero no obstante es esencial para enfrentarse a los retos del narcotráfico mexicano y derrotar a Los Zetas.50

Notas

1. William Booth, "Warrior in Drug Fight Soon Becomes a Victim" (Guerrero de la lucha antidrogas se convierte pronto en víctima), Washington Post, 9 de febrero de 2009.

2. Consulte Gustavo Castillo García, "Procesarán a los presuntos asesinos del general Mauro Enrique Tello Quiñones," La Jornada, 8 de mayo de 2009.

3. Catherine Bremer, "Once-Quiet Towns Engulfed by Mexico Drugs War" (Ciudades antaño tranquilas devoradas por la guerra contra las drogas de México), Reuters, 17 de julio de 2007.

4. Vea, por ejemplo, Patricia Mercado Sánchez, "Los Zetas: al servicio del narcotráfico", BBC Mundo, 23 de enero de 2008; "Desde México, los ‘Zetas’ amenazan de muerte al presidente guatemalteco Álvaro Colom," El Tiempo, 11 de junio de 2009; "Mexico Arrests ‘Drug Gang Boss’" (México arresta a capo de drogas), BBC News, 30 de abril de 2009.

5. Adam Isacson, "The U.S. Military in the War on Drugs" (Los militares de EE.UU. en la guerra contra las drogas), en Coletta Youngers y Eileen Rosin, Drugs and Democracy in Latin America (Drogas y democracia en Latinoamérica), Boulder: Lynne Rienner, 2005, pág. 45; Antonio Nicao y Lee Lamothe, Angels, Mobsters, and Narco-Terrorists: The Rising Menace of Global Criminal Empires (Ángeles, pandilleros y narcoterroristas: la creciente amenaza de los imperios del crimen globales) Ontario: John Wiley and Sons, 2005, pág. 196.

6. Colleen Cook, Mexico’s Drug Cartels (Los cárteles de drogas de México), Washington, D.C.: Servicio de Investigación del Congreso, 25 de febrero de 2008, pág. 4; "‘La Barbie’ Part of New Gang Generation" (La Barbie, parte de la nueva generación de pandillas), El Universal, 5 de diciembre de 2005.

7. National Drug Intelligence Center, National Drug Threat Assessment 2007 (Evaluación de la amenaza nacional de las drogas de 2007), octubre de 2006, www.usdoj.gov/ndic/pubs21/21137/21137p.pdf, accedido el 2 de diciembre de 2008; Council on Hemispheric Affairs, "Does the Merida Initiative Represent a New Direction in U.S.-Mexico Relations, or Does it Simply Refocus the Issue Elsewhere?" (¿Representa la iniciativa de Mérida una nueva dirección en las relaciones de EE.UU, y México, o vuelve a enfocarse simplemente el asunto en otro lugar?) 14 de diciembre de 2007, www.coha.org/2007/12/does-the-merida-initiative-represent-a-new-direction-for-us-mexico-relations-or -does-it-simply-refocus-the-issue-elsewhere/, accedido el 2 de noviembre de 2008.

8. Manuel Roig-Francia, "Mexican Drug Cártels Move North" (Los cárteles de droga mexicanos se desplazan al norte), Washington Post, 20 de septiembre de 2007.

9. Richard B. Craig, "Mexican Narcotics Traffic: Binational Security Implications" (El narcotráfico mexicano: implicaciones de seguridad binacionales), en Donald J. Mabry, ed., The Latin American Narcotics Trade and U.S. National Security (El narcotráfico latinoamericano y la seguridad nacional de EE.UU.), Westport, CT: Greenwood, 1989, pág. 28-30, 33-34.

10. George Grayson, "Mexico and the Drug Cartels" (México y los cárteles de drogas)), Nota electrónica del Instituto de Investigación de Asuntos Exteriores, agosto de 2007, www.fpri.org/enotes/200708.grayson.mexicodrugcártels.html, accedido el 14 de septiembre de 2008.

11. Daniel Kurtz-Phelan, "The Long War of Genaro García Luna" (La larga guerra de Genaro García Luna), New York Times, 13 de julio de 2008.

12. Ibid.

13. "Mexico’s Internal Drug War" (La guerra interna contra las drogas de México), Power and Interest News Report, 14 de agosto de 2006; Ray Walser, "Mexico, Drug Cartels, and the Merida Initiative: A Fight We Cannot Afford to Lose" (México, los cárteles de drogas y la Iniciativa de Mérida: una lucha que no podemos perder), Heritage Foundation Backgrounder #2163, 23 de julio de 2008, www.heritage.org/Research/LatinAmerica/bg2163.cfm, accedido el 31 de julio de 2008.

14. "Drug Cartels and Regional Integration" (Los cárteles de drogas y la integración regional), The New American, 31 de octubre de 2005; George Grayson, "Los Zetas: The Ruthless Army Spawned by a Mexican Drug Cártel" (Los Zetas: el cruel ejército generado por el cártel de drogas mexicano), www.fpri.org/enotes/200805.grayson.loszetas.html, accessed 17 de julio de 2008; Sam Logan, "The Evolution of ‘Los Zetas,’ A Mexican Crime Organization" (La evolución de los Zetas, una organización criminal mexicana), 16 de marzo de 2009, mexidata.info, accedido el 19 de junio de 2009.

15. Logan, "The Evolution of ‘Los Zetas’" (La evolución de Los Zetas).

16. Alfredo Corchado, "Cartel’s Enforcers Outpower Their Boss" (Los impositores de las leyes del cártel subyugan a su jefe), Dallas Morning News, 11 de junio de 2007; Alejandro Suverza, "‘Los Zetas se salen de control," El Universal, 12 de enero de 2008.

17. Entrevista del autor con un oficial de la DEA, 23 de julio de 2008.

18. Consulte Cook, Mexico’s Drug Cártels (Los cárteles de drogas de México), pág. 10-11.

19. Grayson, "Los Zetas"; David Freddoso, "Mexican Deserters Cast Shadow on Border City" (Los desertores mexicanos proyectan una sombra en la ciudad fronteriza), Human Events, 9 de febrero de 2004.

20. Entrevista del autor con oficial de la DEA, 24 de julio de 2008; Alfredo Corchado, "Drug Cartels Operate Training Camps near Texas Border Just inside Mexico" (Los cárteles de las drogas operan campos de entrenamiento en México cerca de la frontera con Texas), Dallas Morning News, 4 de abril de 2008; Grayson, "Los Zetas".

21. Colleen W. Cook, Mexico’s Drug Cartels (Los cárteles de drogas de México), Washington, D.C.: Servicio de Investigación del Congreso, 16 de octubre de 2007, pág. 8.

22. Consulte "Los Zetas por dentro," El Universal, 31 de diciembre de 2008.

23. Grayson, "Los Zetas"; "Los Zetas por dentro".

24. Grayson, "Los Zetas".

25. Kurtz-Phelan, "Long War" (Guerra larga); Luis Acosta, "Mexico: The Cartels Adopt Improvised Incendiary Devices" (México: los cárteles adoptan dispositivos incendiarios improvisados), Stratfor Today, 16 de julio de 2008; Council on Hemispheric Affairs, "Mexico’s Drug War: A Society at Risk" (La guerra contra las drogas de México: una sociedad en riesgo), 22 de mayo de 2007, www.coha.org/2007/05/mexicos-drug-war-a-society-at-risk-
soldiers-versus-narco-soldiers/,
accedido el 28 de julio de 2008.

26. Vea las fuentes citadas en la nota anterior.

27. Fred Burton, Stratfor Today, 26 de octubre de 2006.

28. Sean Matteson, "Commando Attack Leaves 7 Officers Dead" (Ataque de comandos que deja a 7 oficiales muertos), San Antonio Express-News, 29 de diciembre de 2007.

29. "‘Los Zetas’ imprimen sello en irrupciones carcelarias," Diario Rotativo de Querétaro, 18 de mayo de 2009; "Inside Los Zetas" (Dentro de Los Zetas), Security in Latin America, 14 de enero de 2009.

30. Grayson, "Los Zetas and Other Mexican Cartels Target Military Personnel" (Los Zetas y otros cárteles ponen al personal militar mexicano bajo el punto de mira), Nota electrónica del Instituto de Investigación de Asuntos Exteriores, marzo de 2009, www.fpri.org/enotes/200903.grayson
.loszetasmilitary.html,
accedido el 1 de julio 2009.

31. Laurence Iliff, "Violence Erupting Throughout Mexico Linked to Drug Cartels" (Violencia en todo México relacionada con los cárteles de drogas), Dallas Morning News, 6 de febrero de 2007; "‘Los Zetas’ imprimen sello en irrupciones carcelarias," Diario Rotativo de Querétaro, 18 de mayo de 2009.

32. Kurtz-Phelan, "Long War" (Guerra larga).

33. Manuel Roig-Franzia, "Mexican Drug Cartels Making Audacious Pitch for Recruits" (Los cárteles de drogas mexicanos hacen una propaganda de reclutamiento audaz), Washington Post, 7 de mayo de 2008.

34. National Drug Intelligence Center, National Drug Threat Assessment 2008 (Evaluación nacional de las drogas de 2008) (Washington, D.C." NDIC, 2007), www.usdoj.gov/ndic/pubs25/25921/25921p.pdf (accedida el 24 de julio de 2008); Hal Brands, "Mexico’s Narco-Insurgency" (La narcoinsurgencia de México), World Politics Review, 22 de diciembre de 2008.

35. Roig-Franzia, "Mexican Drug Cartels Making Audacious Pitch for Recruits" (Los cárteles de drogas de México hacen una propaganda de reclutamiento audaz); Alberto Najar, "Desertaron 100 mil militares con Fox", Milenio, 20 de julio de 2007; "Mexico’s Internal Drug War" (La guerra interna contra las drogas de México), Power and Interest News Report, 14 de agosto de 2006.

36. Cook, Mexico’s Drug Cártels (Los cárteles de drogas de México), pág. 9; Burton, Stratfor Daily Report.

37. "Border-Town Killing Sends Message" (Matanzas en ciudad fronteriza que mandan un aviso), Los Angeles Times, 10 de junio de 2005.

38. Corchado, "Drug Cartels Operate Training Camps" (Los cárteles de drogas operan campos de entrenamiento).

39. Alfredo Corchado, "In Nuevo Laredo, Death Becoming a Way of Life" (En Nuevo Laredo, la muerte se está convirtiendo en un modo de vida), Dallas Morning News, 23 de mayo de 2006.

40. Roig-Franzia, "Mexican Drug Cártels Making Audacious Pitch for Recruits" (Los cárteles de drogas de México hacen una propaganda de reclutamiento audaz); Dan Keane, "Mexican Military Losing Drug War Support" (Los militares mexicanos están perdiendo el apoyo en la guerra contra las drogas), Washington Post, July 25, 2008.

41. Grayson, "Los Zetas"; Mercado Sánchez, "Los Zetas: al servicio del narcotráfico"; "Capturan en México a dos hermanos supuestamente miembros de Los Zetas," Terra Noticias, 29 de mayo de 2009; "Los Zetas, de exmilitares a sicarios en México," 26noticias.com.ar, 11 de junio de 2009.

42. Grayson, "Los Zetas and Other Mexican Cártels Target Military Personnel" (Los Zetas y otros cárteles mexicanos ponen al personal militar bajo el punto de mira).

43. Corchado, "Cártels Enforcers Outpower Their Boss" (Los impositores de las leyes del cártel subyugan a su jefe).

44. Jason Beaubien, "Mexico Drug Violence Spills Into Guatemala" (La violencia de las drogas de México salpican a Guatemala), National Public Radio, 1 de junio de 2009; "Guatemala: Expanding Influence of the Cártels" (Guatemala: influencia ampliable de los cárteles), Stratfor, 2 de marzo de 2009; "Desde México."

45. Entrevista del autor con oficial de la DEA, 23 de Julio de 2008; Agecnia de Inmigration y Aduanas, "Declaración de Marcy M. Forman, Directora de la Oficina de Investigaciones, Agencia de Inmigración y Aduanas de EE.UU., Departamento de Seguridad Nacional, ante el comité judicial, Senado de Estados Unidos", 1 de marzo de 2006, www.ice.gov/doclib/pi/news/testimonies/060301homeland.pdf, accessed 18 de julio de 2008; Logan, "Evolution of ‘Los Zetas’" (Evolución de los Zetas).

46. Corchado, "Drug Cartels Operate Training Camps" (Los cárteles de drogas operan campos de entrenamiento).

47. Max Manwaring, Street Gangs: The New Urban Insurgency (Pandillas callejeras: la nueva insurgencia urbana), Carlisle Barracks, PA: Strategic Studies Institute, marzo de 2005; idem, A Contemporary Challenge to State Sovereignty: Gangs and Other Transnational Criminal Organizations in Central America, El Salvador, Mexico, Jamaica, and Brazil (Reto contemporáneo a la soberanía del estado: pandillas y otras organizaciones criminales transnacionales en América Central, El Salavdor, México, Jamaica y Brasil), Carlisle Barracks, PA: Strategic Studies Institute, diciembre de 2007.

48. Consulte Hal Brands, "Third-Generation Gangs and Criminal Insurgency in Latin America" (Las pandillas de la tercera generación y la insurgencia criminal en Latinoamérica), Small Wars Journal, julio de 2009.

49. Vanda Felbab-Brown, "Tackling Transnational Crime: Adapting U.S. National Security Policy" (Cómo atajar el crimen transnacional: adaptación de la política de seguridad nacional de EE.UU.), 18 de Julio de 2008, www.brookings.edu/articles/2008/spring_latin_america_felbab
brown.aspx?p=1,
(accedido el 18 de julio de 2008).

50. On the difficulties of counter-grug policy in Mexico, vea Hal Brands, Mexico’s Narco-Insurgency y U.S Counter-Drug Policy, Carlisle Barracks, PA: Strategic Studies Institute, May 2009

*Fuente: Boletín informativo del Strategic Studies Institute, abril de 2009


 Colaborador

El Sr. Hal Brands

El Sr. Hal Brands hizo un doctorado en Historia en la Universidad de Yale. Es el autor de Mexico’s Counter-Insurgency and U.S. Counter-Narcotics Policy (La contrainsurgencia de México y la política de EE.UU. contra el narcotráfico) (2009), así como de From Berlin to Baghdad: America’s Search for Purpose in the Post-Cold War World (De Berlín a Bagdad: la búsqueda de EE.UU. de un propósito en el mundo posterior a la Guerra Fría) (2008). Ha escrito ampliamente sobre el tráfico de drogas y el crimen organizado en Latinoamérica. Actualmente trabaja como analista de defensa en Washington, D.C.


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