Publicado: 1ero de juniode 2009
Air & Space Power Journal - Español  Segundo  Trimestre 2009


Poderío Aéreo Ofensivo con Características Chinas

Desarrollo, Aptitudes e Intenciones

Erik Lin-Greenberg*

Jiang Zemin

DURANTE EL quincuagésimo aniversario de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación Chino (PLAFF, por sus siglas en inglés) en noviembre de 1999, el presidente chino Jiang Zemin anunció que China se "esforzaría por crear una Fuerza Aérea Popular de Liberación capaz tanto de atacar como defender".1 Esto marcó un cambio importante en la estrategia china. Desde su establecimiento, la PLAAF tenía el propósito de emplear en las operaciones aéreas defensivas sus compras de aviones, capacitación de personal y doctrina.2 Para poder llevar a cabo las operaciones defensivas descritas por Jiang Zemin, la PLAAF necesitaba modernizar su inventario de aviones; revisar su doctrina estratégica, operacional y táctica y modernizar sus programas de adiestramiento. En años recientes, los militares chinos han atravesado por una modernización rápida para desarrollar capacidades bélicas aéreas.

En este artículo se analizan las capacidades bélicas aéreas de la PLAAF y se explica la naturaleza del poderío aéreo ofensivo chino. En años recientes, la PLAAF ha adquirido nuevas plataformas de combate y ha incrementado el adiestramiento conjunto y combinado pero aún tiene que desarrollar capacidades estratégicas que le permitan atacar blancos afuera de la región del Pacífico.3 (Según el Air Force Doctrine Document (AFDD) 1, Air Force Basic Doctrine [Documento de Doctrina de la Fuerza Aérea (AFDD, por sus siglas en inglés), Núm. 1, Doctrina Básica de la Fuerza Aérea], las operaciones estratégicas consisten en "acción(es) ofensiva(s) . . . que más directamente logran nuestros objetivos de seguridad nacional al afectar el liderazgo, los recursos que sostienen el conflicto y la estrategia del adversario".)4 El hecho de que China carece de esas capacidades resulta en preguntas acerca de sus intenciones con respecto al uso de poderío aéreo ofensivo. La escasez de poderío aéreo ofensivo de largo alcance y eficaz de la PLAAF surge de varios factores, principalmente insuficientes sistemas de armamento ofensivo, centralización de mando excesiva y la falta de experiencia de China en las operaciones aéreas ofensivas. Los factores geopolíticos también han limitado el deseo del país de crear capacidades estratégicas más significativas.

Además, en el artículo se afirma que China está creando capacidades limitadas de poderío aéreo ofensivo como una disuasión contra sus vecinos y las fuerzas estadounidenses en el Pacífico. En lugar de implementar una doctrina de poderío aéreo estratégico, China elaborará "poderío aéreo ofensivo con características chinas", una doctrina que emplea plataformas tradicionalmente tácticas para llevar a cabo operaciones estratégicas en la periferia del país. El artículo comienza analizando los factores históricos que contribuyeron al estancamiento del crecimiento de la guerra aérea ofensiva y luego analiza el desarrollo de la PLAAF y las posibles intenciones para su fuerza aérea ofensiva. Por último, toma en cuenta el significado que el poderío aéreo chino tiene para Estados Unidos y los medios mediante los cuales este último puede contrarrestar su desarrollo para poder mantener estabilidad regional en Asia.

Historia del Desarrollo del Poderío Aéreo Ofensivo Chino

Ciertos acontecimientos en la historia de la PLAAF provocaron que sus capacidades modernas en la guerra aérea ofensiva se rezagaran significativamente detrás de las de otras potencias mundiales. La incompatibilidad del poderío aéreo ofensivo con la doctrina de "la Guerra del Pueblo" de Mao Tse-tung, y el retiro de la ayuda militar soviética en 1960 durante la ruptura Sino-soviética socavó el crecimiento del poderío aéreo chino evitando la compra de nuevas tecnologías y el desarrollo de una doctrina de guerra aérea ofensiva.

Antes de una serie de cambios en la doctrina durante las décadas de los años ochenta y noventa, el Ejército Popular de Liberación (PLA, por sus siglas en inglés), buscando pautas sobre cómo confrontar un enemigo más avanzado tecnológicamente, investigó el concepto de Mao de la Guerra del Pueblo. Ese concepto defendería a China de un ataque usando grandes números de tropas dotadas de armamento de baja tecnología para abrumar al adversario mediante la cantidad en lugar de la calidad de efectivos y armamento.5 En una guerra de esa índole, el ejército, junto con la fuerzas paramilitares, trabajaría con el pueblo para participar en operaciones convencionales y de guerrilla para extender demasiado las fuerzas del adversario. Una vez esto ocurriese, las tropas convencionales atacarían y destruirían los grupos aislados de soldados enemigos.6

El desarrollo del poderío aéreo ofensivo comprobó ser intrínsecamente incompatible con la Guerra del Pueblo. En vista de que Mao basó su doctrina bélica en la defensa del territorio continental chino, la PLAAF principalmente tenía la responsabilidad de proteger el espacio aéreo de la nación.7 Desde sus años formativos durante la Guerra de Corea, la PLAAF armó y entrenó a su personal para volar misiones de superioridad aérea, enfocando solamente una atención limitada al desarrollo de las capacidades estratégicas. Después de sufrir un gran número de bajas durante su primera misión de bombardeo contra una instalación de inteligencia surcoreana en noviembre de 1951, la PLAAF retiró del servicio permanente los bombarderos que había adquirido para volar misiones contra blancos en Corea del Sur.8 Después de este incidente, China se enfocó en la superioridad aérea.

Una nación que espera emplear eficazmente poderío aéreo estratégico requiere aviones tecnológicamente avanzados; sistemas de mando, control, inteligencia, vigilancia y reconocimiento (C2ISR, por sus siglas en inglés); y entrenamiento significativo para pilotos, nada de lo cual se ajustaba a la naturaleza de tecnología baja de la Guerra del Pueblo. Las tropas del PLA abrumarían a las fuerzas enemigas utilizando armas de baja tecnología—no sistemas de alta tecnología tales como los bombarderos estratégicos. Por lo tanto, en lugar de diseñar sistemas de armas modernos para misiones ofensivas de largo alcance, la fuerza aérea de Mao adquirió aviones tácticos soviéticos de la época de la Guerra de Corea. La ayuda militar de la Unión Soviética a China, en la forma de aviones y entrenamiento, al inicio ayudó a la novata PLAAF a establecer capacidades de combate, pero la dependencia de los chinos en la ayuda de los soviéticos limitó el desarrollo de aviones y doctrina autóctona. La ayuda soviética a la PLAAF comenzó durante la Guerra de Corea y continuó hasta la ruptura Sino-soviética en 1960. El fin de esta ayuda material y el retiro de asesores soviéticos dejaron a China con una fuerza aérea anticuada y recursos limitados para la modernización. La PLAAF suplementó y reemplazó los aviones suministrados por los soviéticos con copias fabricadas en China. Durante la década de los años setenta, la flota china incluía varias plataformas, inclusive versiones chinas de los interceptores MiG-17 Fresco (J-5) y MiG 19 Farmer (J-6) al igual que el bombardero de alcance intermedio9, el Tu-16 Badger (H.-6). En la actualidad, algunos H-6 permanecen en servicio.

No fue hasta los años setenta que la PLAAF hizo algún progreso significativo en diseñar aviones capaces de llevar a cabo operaciones aéreas ofensivas. A inicios de esa década, China intentó crear un bombardero estratégico autóctono utilizando motores de turbina Rolls-Royce Spey de fabricación británica.10 Después de abandonar este proyecto a causa de dificultades técnicas y presupuestarias, los chinos lanzaron un programa para reemplazar los motores de sus bombarderos H-6 con los de Rolls-Royce pero también canceló ese proyecto por motivos presupuestarios.11 Aunque China mejoró la aviónica y los sistemas de contramedidas electrónicas de sus bombarderos H-6 de la época de los años cincuenta, durante este periodo la PLAAF no adquirió un bombardero estratégico de largo alcance capaz de proyectar poderío aéreo más allá del territorio continental chino.12 Simultáneamente, Estados Unidos diseñó el B-52 Stratofortress, el B-1 Lancer y el F-111 Aardvark, los cuales ha empleado estratégicamente. La naturaleza de baja tecnología de la Guerra del Pueblo y la dependencia de China en la ayuda militar de la Unión Soviética, garantizó que China fabricaría una flota de aviones anticuados en lugar de una fuerza aérea moderna capaz de llevar a cabo operaciones ofensivas.

La Búsqueda de China por un Poderío Aéreo

Después de un periodo prolongado de desarrollos mínimos en equipo y doctrina, la PLAAF comenzó a modernizarse rápidamente. Este proceso comenzó a inicios de la década de los años noventa después que la primera Guerra del Golfo mostró que el poderío aéreo de EE.UU. podía derrotar fácilmente a milicias basadas en el modeló soviético, tales como las de Irak y China. El uso de poderío aéreo estratégico por parte de Estados Unidos y sus aliados para atacar al liderazgo y a la infraestructura militar en Irak―y luego en los Balcanes―obligó a los analistas de la PLAAF a reconocer la falta de capacidad de China de derrotar una milicia moderna.13 Para tratar las deficiencias en librar una guerra moderna, el PLA lanzó una revolución en los asuntos militares para mejorar las capacidades y adquirir equipo nuevo, mejorando la infraestructura de mando y control (C2, por sus siglas en inglés), y aumentando la capacitación militar.14 Una porción significativa de este desarrollo se enfocó en mejorar las capacidades de ofensiva de la PLAAF.

Comprando Equipo Nuevo

Después de un periodo de programas limitados concebidos para desarrollar aeronaves autóctonas, la PLAAF ha aumentado su compra de aeronaves nacionales y rusas. La adquisición de sistemas de aeronaves de ataque avanzado, de reaprovisionamiento de combustible en vuelo y del Sistema aerotransportado de advertencia y control (AWACS, por sus siglas en inglés) representa el componente más visible de la modernización de la Fuerza Aérea China. Específicamente, ha adquirido aviones de combate avanzados de misiones múltiples, incluyendo el Sukhoi Su-27 y Su-30 rusos, los aviones de combate chinos J-8 y J-10, aviones de transporte Ilyushin y las plataformas AWACS fabricadas localmente.15 Estas aeronaves le proveen a China capacidades tácticas de aire a aire y de aire a tierra, pero la falta de un bombardero de largo alcance le impide proyectar poderío aéreo más allá del Pacífico.

El elemento principal de la flota actual de bombarderos chinos consta de aproximadamente 120 bombarderos H-6 de alcance intermedio, suplementados por los caza-bombarderos Q-5 y JH-7. El H-6, el más grande de los bombarderos chinos, tiene una carga útil de bombas de 20,000 libras en comparación con las 60,000 libras del B-52 estadounidense. El alcance operacional del H-6 es también significativamente más pequeño que el del B-52, restringiendo las operaciones de la aeronave al Pacífico. Las cargas útiles y el alcance del Q-5 y del JH-7 son aún más pequeñas, limitando su alcance a naciones en la periferia de China. En enero del 2007, informes provenientes de la Internet indicaron que China había comenzado a fabricar variantes actualizadas del H-6 capaz de transportar misiles cruceros y municiones guiadas por precisión hasta 3,000 millas náuticas.16 Las nuevas aeronaves H-6K le permiten a China poder operar mucho más allá de sus fronteras, pero la falta de bases de operaciones de avanzada le impiden proyectar poderío aéreo globalmente.

Un segundo componente del programa de modernización de equipo de China tiene que ver con la adquisición de plataformas de reaprovisionamiento de combustible en vuelo. La PLAAF considera que la capacidad de extender el alcance de su flota de combate es crítica para llevar a cabo operaciones más allá de la periferia china.17 Los caza J-8 y J-7, que componen la mayoría de la flota PLAAF, tienen el alcance para llegar a posibles zonas de conflicto tales como las Islas Paracel y Macclesfield, pero sin reaprovisionamiento de combustible en vuelo, no pueden ni volar sin rumbo ni combatir las aeronaves del enemigo. Contar con pocas bases de operaciones de avanzada también limita la capacidad de la PLAAF de llevar a cabo operaciones ofensivas a grandes distancias. A diferencia de Estados Unidos, que puede lanzar operaciones desde bases aéreas ubicadas estratégicamente alrededor del mundo, China no cuenta con bases aéreas importantes fuera de su territorio continental. Sin el reaprovisionamiento de combustible en vuelo, China no puede llevar a cabo operaciones ofensivas eficaces, mucho menos proteger adecuadamente lo que el país considera su espacio aéreo territorial.

Para lidiar con su necesidad de contar con capacidades de reaprovisionamiento en vuelo, China convirtió unos cuantos bombarderos H-6 en aviones de reaprovisionamiento en la década de los años noventa, y en el 2005 ordenó ocho aviones cisterna rusos Il-78.18 Aunque el reaprovisionamiento aéreo de China ha mejorado, su eficacia en un entorno operacional aún es dudosa. La flota actual de aeronaves de reaprovisionamiento de la PLAAF y del brazo aeronaval de la Armada China (PLANAF) representa solamente una pequeña fracción de los aviones cisterna que la Fuerza Aérea de EE.UU. vuela.19 Los pilotos de China también cuentan con una experiencia limitada en el reaprovisionamiento en vuelo. A pesar de haber comprado aviones cisternas hace casi dos décadas, no fue sino hasta el 2005 que la PLAAF llevó a cabo reaprovisionamiento sobre el agua.20 Además, en vista de que la mayoría de los aviones de combate no se podían reaprovisionar en vuelo, China necesita un programa de mejora amplio para remediar esta deficiencia.

Adelantos en el Mando y Control (C2)

Las operaciones que dependen del efecto sinérgico de los aviones cisterna, aviones de ataque, aviones tácticos, y otras plataformas a bordo requieren una coordinación significativa que se puede lograr solamente mediante un C2 completo y flexible. El C2 chino actual depende de sistemas de comunicación anticuados, que demoran la diseminación de órdenes y directrices.21 La fabricación de plataformas C2ISR a bordo autóctonas tales como el KJ-2000 y el KJ-2000 AWACS—un componente importante para mejorar la tecnología C2 en la PLAAF—le ha permitido a China llevar a cabo vigilancia a bordo, C2 y gestión de la batalla. El accidente de un KJ-200 de la PLAAF durante un vuelo de prueba en junio del 2006 en el que murieron 40 personas a bordo, retrasó el programa AWACS chino ya que las víctimas eran el personal técnico clave que estaba diseñando y probando el KJ-200.22 A pesar del accidente, China ha continuado fabricando aviones AWACS para uso operacional. De hecho, es probable que el KH-2000 recientemente entró en servicio operacional con la PLAAF.23

Si bien uno puede mejorar la tecnología mediante la compra de equipo moderno, la PLAAF necesitará tiempo para cambiar su filosofía C2. Tradicionalmente, los militares chinos no delegan la autoridad al personal subalterno, una situación que conduce a una infraestructura C2 sumamente centralizada en la que los oficiales de más antigüedad toman las decisiones tácticas.24 Por lo tanto, las intenciones de la PLAAF con respecto a operar sus nuevas plataformas C2 a bordo aún no están claras. Típicamente, los oficiales subalternos y de mandos medios son los administradores de la batalla aérea en la mayoría de las plataformas C2ISR que no son de fabricación china, pero la PLAAF utiliza a sus oficiales de más antigüedad en las torres de control. Para poder emplear eficazmente su tecnología C2ISR a bordo en las operaciones ofensivas, la PLAAF tiene que primero cambiar su método de mando delegando la autoridad al personal subalterno—algo que los líderes militares chinos están renuentes a hacer.

Mejor Entrenamiento

En años recientes, la PLAAF ha actualizado su programa de entrenamiento para mejorar la calidad del personal y realzar la eficacia en el combate. Ha establecido ejercicios de entrenamiento que les permiten a los pilotos chinos volar misiones realistas en una variedad de condiciones de vuelo. Además, la PLAAF ha introducido un entrenamiento táctico que se enfoca en posibles confrontaciones de combate con Taiwán y Estados Unidos, permitiéndoles a los pilotos poder practicar tácticas de aire a aire y de aire a tierra concebidas para mejorar las capacidades de China de atacar con precisión.25 Durante el entrenamiento agresor (que se añadió recientemente), los Su-27 y los J-8 chinos imitaron las tácticas de los Mirage 2000 de Taiwán y los F-16.26

China también ha aumentado el entrenamiento conjunto y combinado para mejorar su habilidad para operar con militares extranjeros fuera del territorio continental. El plan chino de operaciones conjuntas integradas del 2002 provocó un aumento en el entrenamiento conjunto de la PLAAF.27 En el futuro, las operaciones militares probablemente incluirán más operaciones conjuntas, lo que significará que otras componentes del PLA—principalmente la PLANAF—apoyará a la PLAAF en llevar a cabo operaciones ofensivas. Un ejercicio Sino-ruso en el 2005 recalcó las capacidades de ataque de precisión de la PLAAF, empleando aviones cisterna, bombarderos, aviones tácticos y fuerzas a bordo.28 Un ejercicio que se llevó a cabo con los militares de Tajik en el 2006 demostró las capacidades de transporte aéreo de China.29 Ambos ejercicios demostraron los intentos perennes del país por mejorar las capacidades ofensivas, pero también reveló la limitación de las capacidades actuales a los países a lo largo de la periferia de China.

Poderío Aéreo Ofensivo con Características Chinas

El patrón de China de compras de aviones sugiere que en la PLAAF ha ocurrido un cambio de doctrina. Después de la Guerra del Golfo, el intento poco exitoso de China de comprar bombarderos Tu-22 de largo alcance al gobierno ruso probablemente representó un intento de crear capacidades aéreas estratégicas similares a las de Estados Unidos. A pesar de este fracaso, los chinos continuaron elaborando capacidades aéreas bélicas hasta la década de los años noventa. Las operaciones aéreas de la OTAN durante la Operación Fuerza Aliada en 1999 influenciaron la modernización de la PLAAF, se reflejaron en el hecho de que los estrategas chinos se enfocaron en el papel que desempeñaron el poderío aéreo y el ataque a larga distancia en disminuir el uso de las fuerzas terrestres.30 Después de la guerra de los Balcanes, China aceleró su compra de las plataformas que la Fuerza Aérea de EE.UU. había empleado en la Operación Fuerza Aliada, tales como el avión de combate de funciones múltiples y los cisterna.31 Hoy en día, este programa de adquisición continúa.

Aunque el poderío aéreo ofensivo puede ser táctico o estratégico, el gobierno de EE.UU. clasifica de estratégica la búsqueda de China por el poderío aéreo ofensivo.32 El Departamento de Defensa cree que la modernización de la PLAAF resultará en una fuerza aérea china con capacidades estratégicas, pero la compra y fabricación actual de aviones por parte de China muestran algo diferente. La mayoría de los aviones rusos nuevos y autóctonos de la PLAAF son aviones caza de superioridad aérea y caza-bombarderos, ambos característicos de las operaciones tácticas. Inclusive con el apoyo de aviones y cisternas C2, los aviones tácticos de corto alcance de la PLAAF tendrían dificultad al volar más allá de la periferia china. En el 2005, Rusia le ofreció a China venderle bombarderos Tu-22 y Tu-95 de largo alcance, los mismos aviones que los chinos intentaron obtener a mediados de los años noventa; sin embargo, China aún tiene que comprar esas plataformas.33 La decisión de China de comprar aviones de corto alcance en lugar de bombarderos estratégicos indica la limitación actual de su proyección de poderío aéreo al Pacífico.

La compra de aviones caza de misiones múltiples y los AWACS, junto con el déficit de China en los bombarderos estratégicos de largo alcance, obliga a terceros a poner en tela de juicio cómo los líderes militares chinos definen el poderío aéreo ofensivo, que en la actualidad parece combinar las plataformas tácticas con la doctrina táctica y estratégica—lo que en este artículo se denomina poderío aéreo ofensivo con características chinas. Esta doctrina emplea los aviones de caza tácticos de misiones múltiples para atacar blancos tradicionalmente estratégicos, inclusive C2, y la infraestructura industrial y del liderazgo. Además, llevan a cabo misiones tácticas tales como apoyo aéreo cercano y superioridad aérea.

La naturaleza del desarrollo de China del poderío aéreo ofensivo indica que el país limita su opinión de posibles amenazas a los países a lo largo de su periferia y en la actualidad no busca proyectar poderío aéreo más allá de la región. A pesar de la naturaleza restringida de sus capacidades, China probablemente continuará modernizando su fuerza aérea y a la larga podría desarrollar una proyección global del poder.

Implicaciones y Respuestas para Estados Unidos

La posibilidad de que China alguna vez emplee capacidades aéreas ofensivas contra sus vecinos o las fuerzas estadounidenses en la región aún es dudosa. En el informe oficial del país del 2004 sobre la defensa nacional se menciona que la doctrina de la PLAAF ha cambiado de defensa aérea a misiones ofensivas y defensivas. Sin embargo, en ese informe también se menciona que China observa una política nacional de naturaleza defensiva y "nunca aceptaría la expansión".34 Aunque esta política implica una misión estrictamente de defensa territorial, el desarrollo de las capacidades ofensivas de la PLAAF parecen contradecir esta afirmación. Las plataformas adquiridas recientemente tales como H-6K, apoyadas por aviones AWACS y reaprovisionadores aéreos, permiten que China proyecte su poder regionalmente a lugares problemáticos tales como Taiwán y las Islas Spratly, sobre las cuales China y Vietnam tuvieron desacuerdos en 1988. Si de hecho China está comprometida con crear una milicia defensiva, el poderío aéreo ofensivo con características chinas solamente se podría emplear como un factor disuasivo.

Como parte de su "surgimiento pacífico", China aparentemente espera mejorar las relaciones con otras naciones del Pacífico. Un conflicto militar en el Pacífico impediría el comercio en la región, afectando de manera negativa la economía de China que depende de las exportaciones. Japón y Taiwán, dos naciones que los analistas de defensa chinos consideran las más peligrosas, se encuentran entre los socios comerciales principales de China.35 Ya que dependen de las exportaciones y las inversiones extranjeras para la modernización interna, los chinos probablemente no atacarían a sus vecinos ya que una guerra instigada por Beijing podría resultar en sanciones y poner en peligro las inversiones extranjeras, por ende devastando la economía en crecimiento de China.36 Además de ocasionar daños económicos, un ataque no provocado a Taiwán u otros aliados importantes de Estados Unidos probablemente provocaría una respuesta militar encabezada por éste último. El posible daño económico y las repercusiones militares de un conflicto de esa índole, han llevado a Beijing a depender de la diplomacia en lugar de la fuerza. En años recientes, China ha aumentado su cooperación con las organizaciones económicas y de seguridad de la región tales como la Asociación de Naciones del Sudeste de Asia. En el 2002 los chinos demostraron su compromiso con la diplomacia al firmar la Declaración sobre la Conducta de las Partes en el Mar Meridional de China, un documento cuya intención es evitar el conflicto sobre las Islas Spratly y otras islas en disputa.37

Aunque las probabilidades de que China inicie una guerra en la región del Pacífico aún son pocas, el desarrollo ofensivo por parte de la PLAAF aún constituye una amenaza a la estabilidad regional. La capacidad de China de proyectar poder militar en el Pacífico pone en peligro la influencia que Estados Unidos ejerce en la región. Estados Unidos ha mantenido el dominio militar en el Pacífico desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, pero recientes adelantos en la milicia china tienen el potencial de cambiar el balance de poder en esa región. Aún con la promesa de China de un surgimiento pacífico, su compra de plataformas tales como los caza J-10 y Su-27 podrían provocar que la PLAAF se convirtiera en una competencia tecnológica regional tanto para Estados Unidos como para otras naciones del Pacífico. La militarización china podría ocasionar que estados vecinos, tales como Japón y Corea, que recientemente han expresado inquietud sobre la falta de transparencia en la intensificación militar de China, adoptasen posturas militares más agresivas.38 China podría reaccionar aumentando sus propias capacidades militares, resultando en un proceso espiral que podría provocar confrontaciones diplomáticas o militares.39 También podría emplear poderío aéreo para proyectar poder a los estados de Asia Central, tales como Kazajstán, que abastecen la naciente demanda de energía de China.40 Cualquier forma de participación de la PLAAFA en estos países podría crear tensión con Estados Unidos y Rusia, los cuales están interesados en cobrar influencia en esta región geoestratégicamente importante.41

Para conservar el balance de poder actual en el Pacífico, Estados Unidos tiene que limitar la capacidad de la PLAAF de emprender operaciones aéreas ofensivas. El Almirante Dennis C. Blair, antiguo Comandante de Comando del Pacífico de Estados Unidos, expresó, "Respetamos la autoridad del Ejercito Popular de Liberación en su territorio continental. Sin embargo, tenemos que hacerles entender que el océano y el cielo (son) nuestros".42 Los chinos tienen un derecho intrínseco de defender su soberanía, pero Estados Unidos tiene que colaborar con sus aliados globales para limitar que China desarrolle sus capacidades aéreas ofensivas.

Limitar la Transferencia de Tecnología Militar

Para poder modernizar la PLAAF, China depende en gran medida de otras naciones, y busca en Rusia, Israel, Francia y Alemania la preponderancia de su tecnología militar. Terciarizar el desarrollo de la fuerza aérea china a países extranjeros le permite a Estados Unidos influenciar mediante incentivos y sanciones a muchos de los abastecen a China con armamento. Legalmente, Estados Unidos puede bloquear la transferencia de sistemas de armamento que contengan tecnología estadounidense. Sin embargo, en años recientes, inclusive ha detenido la venta de hardware militar avanzado que no contiene equipo norteamericano.

El hecho de que Israel, el segundo abastecedor más grande de China, depende en gran medida de la ayuda militar de EE.UU. le da a éste una ventaja significativa sobre el programa de Israel de ventas de armamento. En el 2000, presiones por parte de Estados Unidos evitaron que Israel le vendiera a China su AWACS Phalcon. La cancelación israelí, que sucedió después que EE.UU. amenazó con retener $2,8 mil millones de dólares en ayuda militar, demoró la introducción de una plataforma AWACS en la PLAAF hasta el 2006.43 A fines del 2004, Israel intentó hacerle mejoras a los repuestos de los aviones no tripulados Harpy, que la Israel Aircraft Industries le había vendido a China en 1994. Aunque Israel no le envió los repuestos a China, Estados Unidos congeló la participación de Israel en el diseño encabezado por EE.UU. del Joint Strike Fighter (caza de ataque conjunto), F-35, a causa de inquietudes de seguridad—una decisión de conformidad con las recomendaciones efectuadas por la Comisión Estados Unidos-China del 2004.44 La comisión sugirió que el Congreso restringiera a los contratistas de defensa que le vendían a China tecnología de uso militar de participar en las investigaciones y desarrollos de la comunidad de defensa estadounidense.

La comisión también exhortó al Congreso para que se continuara con el embargo de armas de la Unión Europea contra China, creyendo que cancelar el embargo, impuesto después de la Masacre en la Plaza Tiananmen en 1989, aceleraría la modernización del PLA.45 Inclusive con el embargo vigente, la venta de equipo militar de la UE a China aumentó de 54 millones de euros en el 2001 a 416 millones en el 2003.46 Entre el equipo que se le vendió a los chinos se encuentran hélices fabricadas por los británicos que se utilizan en el sistema a bordo de alerta temprana chino, Y-8; misiles italianos de aire a aire Aspide; componentes de los helicópteros militares franceses As-365 Dauphin, y aviónica británica e italiana para el avión de combate F-7.47 La exportación de tecnología militar a China continúa a pesar del embargo porque la UE dejó a discreción de los estados miembros la interpretación del embargo y la puesta en vigor del mismo.48 Aunque algunas naciones de la UE prohíben la venta de todos los artículos militares a China, otras, tales como el Reino Unido, limitan sus embargos a armamento letal y equipo militar que podría emplearse para represiones internas; otros países continúan exportando tecnología militar no letal, tales como aviónica, radares y sistemas de propulsión de aviones.49

Para limitar el desarrollo de las capacidades ofensivas de China, Estados Unidos tiene que continuar presionando a la UE a que continúe su embargo en la venta de armamento. Además, debe exhortar a las naciones de la UE a que estandaricen las pautas con respecto a las tecnologías que se le pueden vender a China. Los estados que se rigen por estas pautas y detienen la transferencia de tecnología militar a China, deben recibir incentivos tales como ayuda militar y el derecho a participar en programas conjuntos de desarrollo de armamento encabezados por EE.UU. (por ejemplo, el proyecto del avión de combate de ataque conjunto). Los estados que decidan continuar vendiéndole hardware militar avanzado a China deben enfrentar restricciones similares a las impuestos sobre Israel en el 2004.

Compromiso Limitado

Para disuadir el desarrollo ofensivo de la PLAAF, Estados Unidos tiene que unir la disuasión y los embargos con la cooperación limitada con los militares chinos. Algunos norteamericanos temen que comprometerse de manera cooperativa con las fuerzas armadas de China le permitiría a los chinos aprender doctrinas y tácticas que podrían mejorar su capacidad de librar una guerra contra Estados Unidos.50 Aunque estas inquietudes están justificadas, el compromiso fomenta una mayor transparencia en los asuntos militares, mejora el entendimiento mutuo entre Estados Unidos y China y ayuda a establecer líneas de comunicación entre los líderes superiores que pueden reducir la posibilidad de accidentes entre las fuerzas estadounidenses y chinas.51

Principalmente, la Armada de Estados Unidos ha llevado a cabo compromisos actuales con China. Ese servicio ha monopolizado con éxito los intentos de compromisos Sino-Estados Unidos porque un almirante de la Armada tradicionalmente está al mando del Comando del Pacífico de EE.UU. y porque las fuerzas navales llevan a cabo una porción significativa de las operaciones militares en la región. Aún es importante forjar lazos entre las fuerzas navales, pero los chinos consideran a la armada y la fuerza aérea prioridades en la modernización del PLA. En vista del énfasis que China ha colocado en fortalecer su fuerza aérea, la Fuerza Aérea de EE.UU. debe desempeñar un papel igual al de la Armada de comprometerse con los militares chinos. La interacción entre la USAF y la PLAAF debe evitar exponer las capacidades militares de EE.UU. en campos tales como la proyección de fuerza y las operaciones C2ISR; en cambio, se debe enfocar en llevar a cabo intercambios profesionales y crear capacidades que le permitan a China y a Estados Unidos responder colectivamente a asuntos humanitarios y de seguridad en la región.

Fomentar la transparencia y el entendimiento mutuo entre los líderes de la PLAAF y de la USAF es esencial para forjar confianza entre China y Estados Unidos. Reuniones de alto nivel entre los oficiales superiores y ministros de defensa pueden fomentar este objetivo, proveer un entorno en el cual los líderes superiores pueden establecer líneas de comunicación para reducir las oportunidades de malos entendidos en caso de una crisis, y planificar ejercicios en el futuro al igual que intercambios de desarrollo profesional, este último permitiendo que personal de la PLAAF y de la USAF aprendan acerca de las operaciones y los sistemas de liderazgo de la otra. La USAF debe invitar al personal de la PLAAF a participar en programas de capacitación militar profesional a todos los niveles, con la condición de que China corresponda proporcionándoles a los norteamericanos un acceso similar a los programas de adiestramiento de la PLAAF. Intercambios bilaterales deben ocurrir a lo largo del espectro del liderazgo, desde las escuelas para alistados hasta los programas de aceptación de oficiales, hasta las instituciones educativas para personal de más antigüedad tales como la Universidad Nacional de Defensa. Estos programas permiten la interacción directa del personal militar sin interferencia política. Programas directos de intercambio militar a todos los niveles contribuyen hacia la confianza mutua y el entendimiento.52

Habiendo reconocido a China como un actor global crítico, Estados Unidos está exhortando a esa nación a que actúe como un participante internacional.53 La USAF puede ayudar a China a lograr su estatus mediante el adiestramiento combinado en ayuda humanitaria. Desde su creación, la USAF ha proporcionado apoyo de transporte aéreo a las operaciones de ayuda después de desastres naturales. Esas misiones ofrecen ayuda importante y mejoran la imagen de la nación que las lleva a cabo.54 La Fuerza Aérea de EE.UU. debe iniciar ejercicios con la PLAAF que le permitan a pilotos chinos y estadounidenses trabajar juntos a la vez que responden a crisis humanitarias a gran escala simuladas. Esta interacción directa aumentará el entendimiento mutuo y el respeto entre las fuerzas aéreas y puede que exhorte a China a participar como un actor responsable en la región del Pacífico. Una decisión china de emplear aviones militares en operaciones humanitarias aumentaría de legitimidad del surgimiento pacífico de China.

Los críticos podrían alegar que los ejercicios combinados fortalecerían las capacidades militares de China al aumentar la capacidad de la PLAAF de poder desplazar personal y equipo rápidamente. La PLAAF ya posee capacidades de transporte aéreo, según lo demostró en los ejercicios militares Sino-Tajik y Sino-Rusos. En lugar de proveerles a los chinos capacidades militares adicionales, los ejercicios combinados de ayuda con Estados Unidos servirían como catalizador para que China desempeñe un papel más activo en ayudar a sus vecinos durante crisis humanitarias. El incremento en la transparencia y el entendimiento que resultaría de la interacción entre pilotos norteamericanos y chinos serían superiores a los riesgos mínimos de seguridad nacional de llevar a cabo adiestramiento combinado con la PLAAF.

El adiestramiento combinado debe ser complementado por intercambios de gran visibilidad tales como la participación de los equipos de demostraciones aéreas de la USAF en los show aéreos chinos. Los Thunderbirds, que se presentaron en Beijing en septiembre de 1987, continúan apareciendo en numerosas demostraciones aéreas internacionales.55 Eventos importantes tales como las demostraciones aéreas y visitas a los puertos por buques navales demuestran que tanto los chinos como los estadounidenses hacen pública su relación sin divulgar las capacidades avanzadas. Toda vez que la USAF y la PLAAF trabajan juntas se debe publicar tanto en Estados Unidos como en China para demostrar la cooperación y amistad que existe entre los dos países.

Apresto Militar

Aparentemente, China busca evitar usar la fuerza militar ofensiva, pero el elemento de sorpresa permanece como una columna de la doctrina china.56 Por lo tanto, los militares norteamericanos tienen que prepararse para reaccionar ante cualquier acción ofensiva por parte de China. En la actualidad la USAF tiene bombarderos B-1, B-2 y B-52 en despliegues de avanzada en la Base Aérea Andersen en Guam, 1,800 millas al sudeste de China. Esos aviones, junto con otros en Japón, Corea y Hawai, sirven como un factor disuasivo poderoso a la acción ofensiva por parte de los chinos.

Además de desplegar aviones al Pacífico, Estados Unidos tiene que mantener una ventaja cualitativa sobre los sistemas de armamento y la doctrina china. Aunque en la actualidad el equipo de la USAF es tecnológicamente superior al de la PLAAF, la modernización del equipo chino podría lograr que la PLAAF se convirtiera en la competencia para su contraparte estadounidense. Por lo tanto, la USAF tiene que elaborar tácticas que le permitan el empleo eficaz de su armamento contra China en un posible conflicto. Los líderes militares chinos dudan de la eficacia de la táctica actual norteamericana porque, desde el fin de la Guerra Fría, Estados Unidos carece de una competencia que guíe el desarrollo de las tácticas. El Tte Gen Liu Yazhou de la PLAAF describió el desarrollo táctico de la USAF como "cruzar un río tratando de encontrar las piedras que hay en él", refiriéndose a una frase acuñada por el líder chino Deng Xiaoping que describe la modernización a través de experimentos cautelosos.57 Puede que Yazhou tenga un punto válido acerca de las tácticas de la USAF, ya que su entrenamiento agresor aún se basa en gran medida en luchar con la Fuerza Aérea Soviética, que ya no existe.58 Para garantizar una superioridad militar continua en el Pacífico, Estados Unidos tienen que unir la adquisición de nuevas plataformas para librar la guerra con desarrollo táctico que prepare a las fuerzas norteamericanas para un posible conflicto militar con China.

Conclusión

Las capacidades de ofensiva cada vez mayores de la PLAAF, junto con la incertidumbre de las intenciones militares de China, crean una posible amenaza a Estados Unidos y sus aliados en la región. Después de un periodo prolongado de estancamiento en el desarrollo de poderío aéreo ofensivo, la PLAAF ha entrado en un periodo de modernización rápido que incluye la adquisición de plataformas tales como los aviones de combate, Su-27 y J-10, bombarderos H-6 modernizados, aviones de reaprovisionamiento en vuelo y plataformas AWACS. Podría emplear esos sistemas para llevar a cabo misiones estratégicas y tácticas de una manera que en este artículo se ha denominado poderío aéreo ofensivo con características chinas.

Aunque las capacidades ofensivas de China actualmente están limitadas a operaciones regionales, la PLAAF probablemente intentará desarrollar capacidades estratégicas globales. La adquisición de plataformas tales como aviones cisterna y los bombarderos H-6 modernizados, sugiere que China tiene la esperanza de incrementar sus capacidades ofensivas de largo alcance. Un componente clave de ese desarrollo incluiría la compra de un bombardero de largo alcance. El diseño de un avión de esa índole podría ser posible en la industria de la aviación china que está en crecimiento, y la cual espera producir un jet comercial grande para el 2020.59 En vista de que la tecnología e investigación del proyecto civil podrían aplicarse para diseñar un bombardero de largo alcance, la producción de un bombardero autóctono probablemente comenzaría durante el mismo periodo de tiempo que su contraparte civil. Perfeccionar el reaprovisionamiento en vuelo y el C2 hoy podría pasar a formar parte de un plan más amplio para fortalecer la infraestructura de apoyo que se necesita para proyectar poderío aéreo de largo alcance en el futuro.

Aún si solamente se emplea como un factor disuasivo estratégico, la capacidad de China de poder proyectar poderío aéreo globalmente en la forma de bombarderos de largo alcance capaces de atacar a América del Norte, sería una amenaza significativa para Estados Unidos. Mayores capacidades de proyección de poder podrían realzar la influencia de China en regiones geoestratégicamente importantes del mundo, como África y América Latina, donde China tiene cada vez más interés. En vista de que las intenciones de los militares chinos en el futuro aún se desconocen, Estados Unidos tienen que limitar el desarrollo ofensivo de China y exhortar el desarrollo de una fuerza aérea china responsable, limitando el acceso de la PLAAF a sistemas de armamento ofensivo a la vez que exhorta el entendimiento mutuo entre la USAF y la PLAAF mediante el compromiso bilateral. En vista del potencial de China de cambiar el balance del poderío aéreo global, Estados Unidos tiene que actuar de manera decisiva para limitar y refrenar las capacidades de poderío aéreo ofensivo de China antes que la PLAAF pueda proyectar poderío aéreo globalmente.

Notas

1. "China Jiang Zemin’s Short Message to Air Force," People’s Daily Online, 10 November 1999, http://english
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5. Annual Report to Congress on the Military Power of the People’s Republic of China (Washington, DC: Department of Defense, 2006), 17.

6. Handbook on the Chinese Armed Forces, 1-7

7. Xiaoming Zhang, "China and the Air War in Korea," Journal of Military History 62, no. 2 (April 1998): 360–61.

8. Ibid.

9. Handbook on the Chinese Armed Forces, A41–A42.

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11. Richard Fisher Jr., "China’s ‘New’ Bomber," International Assessment and Strategy Center, 7 February 2007, http://www.strategycenter.net/research/pubID.146/pub_detail.asp (consultado el 12 de mayo de 2007).

12. "Future Bomber Programme."

13. Dai Xu, "Interview with Lieutenant General Liu Yazhou of the Air Force of the People’s Liberation Army," Heartland: Eurasian Review of Geopolitics, 2005, 14.

14. Ka Po Ng, Interpreting China’s Military Power: Doctrine Makes Readiness (London: Frank Cass, 2005), 105.

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38. "Japan Urges Denmark to Keep EU Arms Export Ban to China," International Herald Tribune, 21 November 2006, http://www.iht.com/articles/ap/2006/11/21/asia/AS_GEN_Japan_Denmark.php (consultado el 12 de junio de 2007).

39. Robert Jervis ofrece una descripción detallada de la teoría en espiral en Perception and Misperception in International Politics (Princeton, NJ: Princeton University Press, 1976), 58–113.

40. "Country Analysis Briefs: China," Energy Information Administration, August 2006, http://www.eia.doe
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41. Sarah Shenker, "Struggle for Influence in Central Asia," BBC News, 28 November 2005, http://news.bbc.co.uk/1/hi/world/asia-pacific/4467736.stm (consultado el 14 de mayo de 2007).

42. Dai Xu, "Interview with Lieutenant General Liu Yazhou," 25.

43. "Chinese Air Force Deploys AWACS."

44. "Israel Frozen out of F-35 Development," Defense Industry Daily, 19 April 2005, http://www.defenseindustry
daily.com/2005/04/reports-israel-frozen-out-of-f35-development/index.php (consultado el 30 de noviembre de 2006).

45. Declaración de Roger W. Robinson ante el Comité de la Cámara de Representantes sobre los Servicios Armados, Comisión Revisora Económica y de Seguridad EE.UU.-China de la Cámara de Representantes, 108o Congreso, 2a sesión, 16 de junio de 2004.

46. Declaración redactada por el Honorable Peter W: Rodman, Secretario de Defensa Adjunto para Asuntos de Seguridad Internacional ante el Comité de Relaciones Internacionales y Servicios Armados de la Cámara de Representantes, 109º Congreso, 1ra sesión, 14 de abril de 2005, http://useu.usmission.gov/Article.asp?ID=BAB92DDB-D0F7-4EAA-94AB-4302BF9724A0 (consultado el 12 de junio de 2007).

47. U.S. and European Union Arms Sales since the 1989 Embargoes (Washington, DC: US General Accounting Office, 28 April 1998), 8.

48. Ibid.

49. Ibid., 3.

50. Charles R. Smith, "Defector Confirms Chinese Army Spying on U.S.," NewsMax.com, 27 March 2001,
 http://www.newsmax.com/archives/articles/2001/3/26/195051.shtml (consultado el 11 de diciembre de 2006).

51. Jing-Dong Yuan, "Sino-US Military Relations since Tiananmen: Restoration, Progress, and Pitfalls," Parameters 33, no. 1 (Spring 2003): 57, http://www.carlisle.army.mil/usawc/Parameters/03spring/yuan.pdf (consultado el 12 de junio de 2007).

52. Ibid., 151-60.

53. China’s Role in the World: Is China a Responsible Stakeholder? Statement by Thomas J. Christensen, Deputy Assistant Secretary of State for East Asian and Pacific Affairs, before the U.S.-China Economic and Security Review Commission, 3 August 2006, http://www.uscc.gov/hearings/2006hearings/written_testimonies/06_08_3_4wrts/06_08_3_4_christensen_thomas_statement.pdf (consultado el 12 de junio de 2007).

54. "A Major Change of Public Opinion in the Muslim World: Results from a New Poll of Indonesians," Terror Free Tomorrow, 2005, http://www.terrorfreetomorrow.org/upimagestft/Full%20Report.pdf (consultado el 15 de octubre de 2006).

55. "Thunderbirds," Air Force Link, October 2005, http://www.af.mil/factsheets/factsheet.asp?id=185 (consultado el 14 de mayo de 2007).

56. Annual Report to Congress, 17.

57. Dai Xu, "Interview with Lieutenant General Liu Yazhou," 22.

58. SSgt Allen L. Puckett, "Aggressors Putting Pilots through Paces," United States Joint Forces Command, 23 March 2005, http://www.jfcom.mil/newslink/storyarchive/2005/no032305a.htm (consultado el 8 de diciembre de 2006).

59. "China to Develop Large Commercial Aircraft by 2020," International Herald Tribune, 12 March 2007, http://www.iht.com/articles/2007/03/12/business/jet.php (consultado el 13 de mayo de 2007).

*El autor desea expresar su agradecimiento a Edward Steinfield; Tte. Cnel. (USAF) Timothy Slauenwhite; y los editores del Air & Space Power Journal por su valiosa ayuda y orientación.


 Colaborador

El Cadete (USAFR) Erik Lin-Greenberg

El Cadete (USAFR) Erik Lin-Greenberg (Massachusetts Institute of Technology) cursa estudios de ciencias políticas en el Massachusetts Institute of Technology, donde es cadete en el 365avo Destacamento del Cuerpo de Adiestramiento de Oficiales de la Reserva de la Fuerza Aérea. Se ha desempeñado como pasante de relaciones exteriores en el Cuartel General del Primer Distrito de la Guardia Costera en Boston donde fungió como escolta para la delegación de la Fuerza de la Policía Armada de la República Popular China (Policía Marítima).


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