Publicado: 1ero de Enero de 2009
Air & Space Power Journal - Español  Cuarto  Trimestre 2008


Sistemas Aéreos No Tripulados MQ-1 Predator y MQ-9 Reaper:
En una Encrucijada

Coronel (USAF) Chris R. Chambliss

Hunters

AUNQUE MUCHAS personas de todas las profesiones y condiciones sociales, especialmente los aviadores pioneros, habían profetizado la era de aviones sin pilotos y operaciones no tripuladas, nadie tuvo mejor previsión que el General Henry "Hap" Arnold hace más de 60 años. Su énfasis no fue en los verdaderos aspectos tecnológicos de volar la aeronave por control remoto, sino en los conceptos más amplios involucrados. Tan sólo en los últimos diez años es que la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha tomado el consejo del General y ha comenzado a convertir su visión en una realidad operacional. Este artículo servirá como un "informe del estatus" ahora que la única Ala de Sistemas Aéreos no Tripulados (UAS, por sus siglas en inglés), la 432ava Ala, ha existido por espacio de un año. Además, en este artículo se intenta ofrecer una ventana hacia los usos futuros de, capacitación para, y un concepto de operaciones (CONOPs) para la flota no tripulada de mediana altitud más grande de la USAF, el MQ’1 Predator y el MQ’9 Reaper.

Cuando la 432ava Ala fue activada el 1o de mayo de 2007 en la Base Aérea Creech, Nevada, la Fuerza Aérea hizo mucho más que desplegar una bandera de una unidad que había estado guardada desde 1994 cuando la antigua ala de combate fue desactivada en la Base Aérea Misawa, Japón. Primero, todas las operaciones de combate del Comando de Combate Aéreo (ACC, por sus siglas en inglés) para el Predator (el Reaper aún no se había desplazado en combate) y el adiestramiento para ambos sistemas de armamento fueron consolidados bajo la Duodécima Fuerza Aérea, bajo el mando del Teniente General Norma Seip.

Acabamos de ganar una guerra con muchos
héroes volando aeronaves. La próxima guerra
 puede que sea librada por aeronaves sin
ninguna tripulación. . . . Tomen todo lo que
 han aprendido acerca de la aviación en la
 guerra, tírenlo por la ventana y comencemos
 a trabajar en la aviación del mañana. Será
muy diferente a cualquier cosa que el mundo
jamás haya visto.

General (USAF) Hap Arnold - Fuerzas Aéreas
 del Ejército de EE.UU., 1945

 Trasladar la operación que estaba bajo el Centro de Guerra de la USAF en la Base Aérea Nellis, y colocarla bajo el comandante de una Fuerza Aérea Numerada bélica, fue, y es, mucho más que simbolismo. Le dio a la nueva ala y a su personal un enfoque renovado de la misión. Asimismo, el 15 de mayo de 2008, cuando el Ala fue también designada como la 432ava Ala Aérea Expedicionaria (AFW, por sus siglas en inglés), no sólo se convirtió en la única ala de la USAF con una "misión doble" sino que además consolidó toda la capacidad de combate de las Fuerzas Aéreas del Comando Central de la USAF (AFCENT, por sus siglas en inglés) para esos sistemas bajo un solo comando y nódulo de control, que anteriormente no había existido. Ambos fueron eventos significativos en la comunidad UAS, al igual que para el personal de Fuerza Aérea que le daba mantenimiento, volaba y combatía con el Predator y el Reaper.

Sin embargo, lo que no cambió en absoluto, fue la misión de los aviadores en esos sistemas de armamento. Al igual que cuando las operaciones del Predator fueron alineadas para la 57ava Ala en la Base Aérea Nellis, Nevada, antes de la activación de los "Hunters" de la 432ava Ala, la misión continuó siendo la misma: "aviadores listos para el combate, utilizando sistemas de aviones MQ-1 Predator y MQ-9 Reaper, proporcionándoles a los guerreros resistencia prolongada, reconocimiento, vigilancia y ataque de precisión en tiempo real contra blancos fijos y en los que el tiempo es un factor decisivo". Además, y quizás igual de importante, los Hunters llevan a cabo la calificación inicial en el Predator y el Reaper para las tripulaciones y el personal de mantenimiento, meteorología e inteligencia.

En la actualidad, todo el adiestramiento de calificación en el Predator y el Reaper se lleva a cabo en la Base Aérea Creech, y en los últimos años esa "misión" de entrenamiento ha aumentado dramáticamente. Por ejemplo, hace cuatro años, el 11avo Escuadrón de Reconocimiento (RS, por sus siglas en inglés), el único escuadrón de adiestramiento en el Predator, capacitó 30 tripulaciones de personas cada una que constaban de un piloto y un operador de sensor para volar el Predator en un año. Durante el año fiscal 2008, entrenaron a más de 160 tripulaciones. En el 2009, con perfecciones adicionales en el plan de estudio y más entrenamiento en el simulador, el 11avo RS podría producir más de 200 tripulaciones. Además, la 163ava Ala de Reconocimiento (RW) de Guardia Nacional Aérea (ANG) de California, en la Base de la Reserva March, California, también comenzará el entrenamiento de calificación en el MQ-1, produciendo unas 40 tripulaciones adicionales cada año. El MQ-9, el "hermano mayor", más grande y más letal del Predator, lo vuela el 42avo Escuadrón de Ataque, que lleva a cabo entrenamiento de calificación y operaciones de combate. Ambos sistemas de aviones son similares en términos de concepto y métodos de empleo, por lo tanto el entrenamiento en ambos escuadrones es similar. Si bien el Predator es capaz de portar el misil AGM-114 Hellfire, el Reaper, adicionalmente, también puede transportar bombas de 500 libras, un incremento enorme en capacidad de combate disponible para los comandantes terrestres. De hecho, el Reaper fue considerado un incremento tan enorme en la capacidad de combate que el Comandante de ACC en el 2007 envió el sistema al combate, un años antes de lo programado. A medida que la USAF aumente el número de Reapers y sus Estaciones de Control Terrestre (GCS, por sus siglas en inglés) afines en campaña, se espera que el entrenamiento aumente al igual que sucedió con el Predator, exigiendo que el entrenamiento se separe del escuadrón de combate y se establezca un nuevo escuadrón de entrenamiento y un lugar adicional para impartirlo.

El incremento dramático en el entrenamiento en el Predator y en el Reaper ha sido necesario a causa del incremento dramático en las solicitudes para esos sistemas en la zona de responsabilidad (AOR) del AFCENT. Cuando la 432ava Ala inició operaciones en mayo del 2007, la USAF tenía doce Patrullas Aéreas de Combate (PACs) volando las 24 horas sobre Irak y Afganistán. En ese momento, el Programa Oficial de Record (POR, por sus siglas en Inglés) era poder poner en servicio 21 CAPs para el año fiscal 2010. A través de aceleraciones sucesivas del programa, la USAF alcanzó la meta de 21 CAPs en abril de 2008, más de dos años antes de lo programado. Combinado con la puesta en servicio oportuna del Reaper, para agosto del 2008 ya había 28 Predator/Reaper CAPs aerotransportados, y para diciembre del 2008 habrá un total de 34. Aunque el POR no ha cambiado, la opinión actual de la USAF coloca la cifra de CAPs necesaria en alrededor de 50. A la larga, con ese tamaño, el Predator y el Reaper necesitarían como mínimo dos alas operacionales activas, varias alas en la Guardia Nacional Aérea y un ala de entrenamiento para proveer suficientes tripulaciones calificadas para emplear los sistemas de armamento.

Una de las tantas razones del éxito de esos sistemas de armamento es su utilidad general al comandante terrestre. A diferencia de algunos Vehículos Aéreos no Tripulados (UAVs por sus siglas en inglés) que sencillamente transmiten el vídeo o señal de foto fija desde su sensor a un lugar en tierra, los CONOPs de la USAF para el UAS Predator/Reaper emplean operaciones divididas a distancia (RSO, por sus siglas en inglés) en las cuales un elemento de recuperación de lanzamiento (LRE, por sus siglas en inglés) está a cargo del lanzamiento, recuperación y mantenimiento de la aeronave en tierra en el AOR. Una vez que se lanza la aeronave y sus sistemas están funcionando, se le entrega a una de varias unidades en el territorio continental de EE.UU. (CONUS, por sus siglas en inglés), en la actualidad la 432ava AEW, la 27ava Ala de Operaciones Especiales, la 163ava RW, la 119ava Ala, la 147ava RW o el 214avo Grupo de Reconocimiento para que la empleen durante las próximas 20 a 22 horas de su misión. Utilizar el ACC, el Comando de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea, el Comando de la Reserva de la Fuerza Aérea y las unidades ANG para estas misiones es verdaderamente una historia de éxito de fuerza total. Una vez entregada, el LRE entonces o bien lanza otra aeronave para otro escuadrón en CONUS o recupera una que está en espera de ser entregada para el aterrizaje. El LRE repite este ciclo continuamente en su lugar de avanzada, nuevamente utilizando al máximo el personal y el equipo en el lugar de avanzada. Este concepto RSO resulta en un uso mucho más eficaz de los recursos de equipo y personal que desplegar toda una unidad avanzada para volar localmente. Solamente el LRE se turna en y fuera del AOR en un ciclo de Fuerza Aérea Expedicionaria. La gran mayoría del personal permanece en su base en CONUS, volando operaciones de combate continuas sin necesidad de reorganizarse después del despliegue, volver a entrenarse en tácticas o prepararse para su próximo despliegue. Los GCSs y demás equipo también se utilizan mucho más eficazmente ya que están en uso continuo, vuelan cualesquier aeronaves que son asignadas por el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas (CAOC, por sus siglas en inglés) en el teatro, bajo el mando y control del Comandante del Componente Aéreo de la Fuerza Aérea Combinada a través de la 432ª AEW. Por ejemplo, si hay mal tiempo en Irak, o una operación en Afganistán requiere misiones adicionales ese día, se pueden lanzar más aeronaves en Afganistán, creando más misiones para los comandantes terrestres ahí. Las tripulaciones sencillamente llegan según su turno en CONUS para una sesión informativa de la misión, ese día se les informaría que volarán en Afganistán y de ahí continúan. La flexibilidad intrínseca del RSO es impresionante. Si las tripulaciones y el equipo estuviesen ubicados en el teatro y dedicados a una zona local en el escenario anterior, sencillamente no se utilizarían. Pero con RSO, la USAF coloca más recursos en la contienda.

La otra razón principal por la que el concepto RSO es mucho más eficiente y eficaz que las operaciones locales es que el vídeo de movimiento completo (FMV, por sus siglas en inglés) del sensor principal se envía de la unidad en CONUS a otros usuarios además del comandante terrestre local. El FMV va al CAOC para decisiones de mando y control, a los analistas de imágenes en una de varias ubicaciones en el mundo para aprovechamiento y análisis, a otros comandantes aéreos y terrestres para establecer una concienciación de la situación y comunicar sus decisiones, y así sucesivamente, a prácticamente una interminable "base de clientes", según sea necesario. Esta capacidad de llevar a cabo misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), misiones de apoyo aéreo cercano (CAS) (especialmente en entornos urbanos), vigilancia armada de operaciones de convoy o misiones de ataque estratégico en blancos de gran valor es lo que mantiene a esos sistemas de armamento en gran demanda por parte de los comandantes en tierra y los líderes en Washington, D.C.

Por lo tanto, si el Predator y el Reaper tienen tanto éxito ahora, ¿qué depara el futuro? En armonía con la amonestación del General Arnold de "comenzar a trabajar en la aviación del mañana", ¿cuáles cosas, en calidad de Fuerza Aérea, debemos analizar, discutir o trabajar con respecto a estos UASs de mediana altitud?

Primero, no debemos olvidar el antiguo adagio, "entrenémonos para la contienda de mañana, no la de hoy". Si bien hasta el momento el Predator nos ha servido tan bien, y lo continuará haciendo en el futuro próximo, está operando en zonas y conflictos que en términos históricos son poco comunes. Durante este largo periodo en la Operación Libertad para Irak y la Operación Libertad Duradera en Afganistán, las operaciones de vuelo son completamente controladas por los militares. Aparte de restringir las zonas de operaciones establecidas por los comandantes terrestres, las operaciones UAS son prácticamente ininterrumpidas por el tráfico civil. Básicamente, las aeronaves recorren los cielos a su voluntad, sin preocupaciones sobre la integración aeroespacial civil experimentada en otros lugares, tales como Estados Unidos u otras naciones con su propio sistema aeroespacial nacional. Tenemos que encontrar formas tecnológicas y administrativas para mejorar la integración aeroespacial. El Reaper, con el doble de velocidad y diez veces la carga útil del Predator, es un paso intermedio hacia sistemas futuros, los que la USAF les llama los UAS de la próxima generación (NGUAS, por sus siglas en inglés). Estos NGUAS o NGUCAS (C es para combate) serán más rápidos, transportarán más pertrechos y se parecerán más a aviones caza o bombarderos que el UAS actual (similar al UCAS de la Armada de EE.UU., que en la actualidad está bajo pruebas), y vendrá acompañado de sus propios problemas más complicados de resolver. En la actualidad, el adiestramiento UAS de la USAF sucede desde el despegue hasta el aterrizaje en espacio aéreo restringido, evitando la necesidad para la integración aeroespacial nacional, pero el crecimiento explosivo en solamente números y capacidades de esos sistemas requiere soluciones a largo plazo para una integración aeroespacial nacional.

Cómo se le encomiendan las tareas a los UAS durante el combate es también una inquietud. En vista de que el Predator comenzó como un avión ISR, sin armamento, muchos lo consideraron un recurso ISR, y hoy en día aún lo consideran como tal. Pero la "M" en MQ-1 significa misiones múltiples, y el Predator y el Reaper de hoy, con sus misiles Hellfire sumamente precisos, son considerados por los comandantes terrestres como las armas CAS urbanas de preferencia. Muchas aeronaves, tripuladas y no tripuladas, son capaces de llevar a cabo la misión ISR, pero eso nos los convierte en "recursos ISR". Hoy en día los CONOPs de la USAF le encomiendan tareas a los recursos aerotransportados tales como el Predator menos eficientemente de lo que podrían. Los mecanismos de hoy para la asignación de tareas del Predator sencillamente no son lo suficientemente flexibles como para responder a condiciones en tierra que cambian rápidamente, indistintamente si el Predator está operando en una función ISR o en una de ataque, que es el motivo por el cual al Reaper no se le encomiendan tareas a través del proceso más antiguo estilo ISR: El Reaper, y los NGUCAS, necesitarán perfeccionamiento adicional en esos procesos de manera que las aeronaves de la USAF puedan entregar los resultados deseados en el campo de batalla aún más eficazmente. Contaremos con el Predator por varios años, más que tiempo suficiente para resolver este problema rápidamente y sacarle más productividad a cada misión.

Quien utilizará estos sistemas para volar las aeronaves está también bajo debate en la actualidad. Si bien la USAF está comprometida en la actualidad con emplear pilotos completamente calificados en casi todos los casos para volar esos sistemas, el crecimiento rápido está colocando cada vez más pilotos de cabinas tripuladas en operaciones no tripuladas. Indudablemente, el requerimiento de que un piloto esté en los controles de los UAS se continuará discutiendo y tendremos que decidir si el alto costo de emplear pilotos completamente entrenados es una cuenta que podemos continuar pagando. En cambio, uno puede plantear el caso de usar pilotos que estén menos que completamente calificados en el Predator a causa de su velocidad lenta y armamento limitado, pero ¿acaso lo mismo es cierto para el Reaper o para los NGUCAS? Soluciones sin previsión hoy puede que conlleven a problemas en el futuro.

El sistema Predator, volado por unidades del servicio activo, de la Reserva de la Fuerza Aérea, ANG y otras unidades, recientemente cruzó el acontecimiento de 400.000 horas de vuelo. Tomó más de diez años para volar las primeras 100.000 horas, sin embargo solamente tomó un poco más de diez meses para volar las últimas 100.000. Durante el año fiscal 2009, el 28% de las compras de aeronaves serán no tripuladas. Para el año fiscal 2010, más miembros de tripulaciones serán entrenados para volar el Predator y el Reaper que la suma total de todas las aeronaves de combate en la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Si bien las aeronaves tripuladas continuarán contando con la función predominante en las operaciones de combate y de no combate en la USAF, tenemos que dedicarle análisis por igual, desarrollo doctrinal y atención a las operaciones de aeronaves no tripuladas a todos los niveles en la USAF y en el Departamento de Defensa. En cinco o diez años, si aquellos que son responsables lo hacen de una manera correcta, concienzuda e integrada, la Fuerza Aérea de Estados Unidos, los servicios hermanos y el DOD podrán verdaderamente hacer realidad el potencial increíble de aeronaves no tripuladas, sus sistemas y aquellos que las vuelan y las emplean. Entonces el uso de esos sistemas singulares será verdaderamente lo que el General Arnold llamó "diferente a cualquier cosa que el mundo jamás haya visto".


 Colaborador

El Coronel (USAF) Christopher R. Chambliss

El Coronel (USAF) Christopher R. Chambliss (Licenciatura,, Kansas State University; MBA, Troy State University; Maestría, School of Advanced Airpower Studies (SAAS), Base Aérea Maxwell, Alabama; MS, Industrial College of the Armed Forces (ICAF), Washington, D.C.), está al mando de la 432ava Ala y de la 432ava Ala Aérea Expedicionaria, Base Aérea Creech, Nevada. Está a cargo de las operaciones y del mantenimiento de la primera ala de la USAF de Sistemas de Aeronaves no Tripuladas (UAS), equipada con más de 85 MQ-1 Predator y MQ-9 Reaper UASs. El Coronel Chambliss es responsable ante la Duodécima Fuerza Aérea/AFSOUTH del entrenamiento de pilotos, operadores de sensores y otros miembros de la tripulación de los UAS y ante la Novena Fuerza de Tarea Aérea Expedicionaria/USAFCENT de llevar a cabo operaciones de combate de vigilancia y ataque a nivel mundial. El Coronel Chambliss es un piloto comandante con más de 3.800 horas de vuelo en el F-16 A/C, MQ-1, T-37 y T-38. Fue instructor en el T-37 y del F-16, volándolo por 20 años en distintas unidades operacionales en el Comando Aerotáctico, el Comando de Combate Aéreo, Fuerzas Aéreas de EE.UU. en Europa, y las Fuerzas Aéreas en el Pacífico. Estuvo al mando de la 524ava Escuadrón de Combate en la Base Aérea Cannon, New Mexico y en el 52avo Grupo de Operaciones en la Base Aérea Spangdahlem, Alemania.


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Las ideas y opiniones expresadas en este artículo reflejan la opinión exclusiva del autor elaboradas y basadas en el ambiente académico de libertad de expresión de la Universidad del Aire. Por ningún motivo reflejan la posición oficial del Gobierno de los Estados Unidos de América o sus dependencias, el Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o la Universidad del Aire. El contenido de este artículo ha sido revisado en cuanto a su seguridad y directriz y ha sido aprobado para la difusión pública según lo estipulado en la directiva AFI 35-101 de la Fuerza Aérea.

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