Document created: 11 de septiembrede 2008
Air & Space Power Journal - Español  Tercer  Trimestre 2008


Naturaleza del Apoyo Aéreo Próximo en Conflictos de Baja Intensidad

Coronel (USAF) Phil M. Haun

Apoyo Aéreo

DESDE EL cese de las hostilidades convencionales en Afganistán en el otoño de 2002 y en Irak en la primavera de 2003, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos ha proporcionado apoyo aéreo próximo (AAP) en los conflictos de baja intensidad (CBI). En Irak, las fuerzas estadounidenses han enfrentado el desafío de controlar áreas urbanas de crecimiento descontrolado, como se presenció en la batalla por Faluya. Por otro lado, en Afganistán, nuestras fuerzas han realizado operaciones contra los talibanes y al-Qaeda en pequeños pueblos dispersos a través del terreno agreste y montañoso del centro y este de Afganistán. No obstante, a pesar de las diferencias importantes en las operaciones, la naturaleza del CBI en AAP permanece inalterable: operaciones aéreas realizadas en entornos de baja amenaza contra un enemigo escurridizo. Las tripulaciones aéreas adiestradas en AAP con énfasis en arrojar bombas contra fuerzas de campo mecanizadas se ven frustradas en los CBI por la falta de objetivos "válidos" (es decir, una percepción de que en la mayoría de las misiones simplemente hacen agujeros en el cielo). La doctrina conjunta ha hecho muy poco para educar al personal de la Fuerza Aérea en este aspecto. La Publicación Conjunta (JP) 3-09.3, Tácticas, Técnicas y Procedimientos Conjuntos para Apoyo Aéreo Próximo (AAP), se centra en los métodos de coordinar e integrar el fuego haciendo mínima mención de otros medios mediante los cuales el poderío aéreo puede apoyar a las fuerzas de tierra. Las tareas adicionales de búsqueda visual, escolta de convoyes y mejoramiento del comando y control (C2) han demostrado ser herramientas invaluables para los comandantes en tierra.

Este artículo resalta las diferencias entre las operaciones convencionales y CBI, y subraya la función del AAP en los CIB como algo que va más allá de ofrecer potencia de fuego. Después considera cómo la doctrina conjunta y el adiestramiento actuales enfatizan las operaciones convencionales sin tratar adecuadamente del AAP en CBI. Finalmente, ofrece sugerencias concretas para mejorar tanto la doctrina como el adiestramiento a fin de preparar mejor al personal de la Fuerza Aérea para las exigencias únicas de este esfuerzo.

Operaciones Convencionales
Comparadas con los Conflictos
de Baja Intensidad

Las operaciones convencionales y los CBI difieren mucho dependiendo la naturaleza del enemigo, los objetivos militares especificados y los métodos mediante los cuales se deben llevar a cabo las operaciones militares. En la guerra convencional, el enemigo es un estado protegido por una fuerza militar mecanizada. El estado enemigo tiene una población y ocupa un territorio. Sin embargo, los CBI involucran pequeños grupos de combatientes, tales como los talibanes en Afganistán o los insurgentes reclutados entre la población local o en los países vecinos, como en Irak.

En la guerra convencional, los objetivos estratégicos se concentran en coaccionar al estado enemigo. Las operaciones militares incluyen principalmente (aunque sin limitarse a ellas) ataques a las fuerzas convencionales del enemigo. Los objetivos incluyen centros de comando y control, defensas aéreas y fuerzas de campo enemigas que se pueden identificar mediante activos aéreos y espaciales, y se las enfrenta mediante el poderío aéreo. En CBI, los objetivos se dirigen a la seguridad y estabilización de una región ya ocupada. Los objetivos militares se concentran más en las operaciones de pacificación y reducción de la influencia insurgente en la población. La identificación de objetivos insurgentes que se ocultan entre la población es una tarea compleja ya que a menudo éstos se presentan como grupos pequeños de combatientes de guerrilla no uniformados. Nuestras fuerzas necesitan buena inteligencia humana para localizar e identificar los objetivos así como control positivo de ataques aéreos mediante grupos de control aéreo táctico para evitar el fratricidio y los daños colaterales. Aunque en la guerra convencional el número de objetivos atacados con éxito sirve como medida aproximada del éxito, en CBI tales ataques indican un deterioro en la seguridad y estabilidad.

Al igual que con la naturaleza de los objetivos enemigos y militares, hay gran diferencia entre los tipos de operaciones militares en conflictos convencionales y en CBI. En la guerra convencional, los grupos de objetivos incluyen comando y control estatales, cuarteles generales de los militares y fuerzas de campo, todos sujetos a identificación, selección de objetivos, ataque y evaluación. Nuestras fuerzas pueden emplear una combinación de poderío aéreo, terrestre y marino contra el enemigo. El poderío aéreo tal vez tenga que realizar muchas misiones de superioridad aérea, supresión de las defensas aéreas del enemigo, ataque estratégico, intercepción y AAP convencional. En contraste, en CBI no hay aviones enemigos que combatir, defensas aéreas enemigas que atacar, cuarteles generales estatales para atacar con precisión, ni fuerzas desplegadas en el campo para interceptar. El poderío aéreo aún desempeña una función crítica, pero generalmente apoya a las fuerzas terrestres de ocupación. Estas misiones incluyen aerotransporte táctico, inteligencia, vigilancia y reconocimiento; y AAP en CBI.

Apoyo Aéreo Próximo en
Conflictos de Baja Intensidad

En CBI la seguridad y la estabilidad de la población tienen máxima importancia. Por lo tanto, los ataques aéreos se restringen significativamente para limitar el daño colateral, un factor que puede afectar el apoyo de la población e incrementar las simpatías por los insurgentes y debilitar el apoyo político nacional e internacional. En lugar de arrojar bombas, las tripulaciones de AAP realizan misiones tales como escolta de convoyes terrestres, reconocimiento visual y alerta de AAP aerotransportado. Las misiones que incluyen el empleo de armas pueden ser tan bajas como el 4 por ciento del numero total de misiones voladas.1 Sin embargo, el requisito raro de efectos cinéticos no debilita la importancia de la presencia de aviones armados. La potencia de fuego desde el aire se vuelve más crítica en situaciones de emergencia cuando tropas amigables están siendo atacadas. El empleo correcto de armas no sólo protege vidas amistosas, también evita el fratricidio y el daño colateral, que pueden tener consecuencias negativas en el nivel estratégico.

En CBI, el disponer de activos AAP confiables permite que las fuerzas de tierra operen con menor potencia de fuego propia ya que se apoyan en el poderío aéreo para proporcionar la capacidad de fuego que anteriormente proporcionaba la artillería del Ejército. También permite que los comandantes de tierra desplieguen más fuerzas de tierra y reduzcan la fuerza de reserva.2 Los activos de AAP en el aire sirven como elemento de disuasión al ataque terrestre del enemigo—es decir, es mucho menos probable que se ataque a un convoy de tierra protegido por activos aéreos que a uno sin esta protección.3 En Afganistán esto dio lugar a un aumento importante en la demanda de escoltas de convoyes terrestres, y algunos comandantes rehusaban partir de lugares seguros hasta que llegara el poderío aéreo al lugar.4

Aun cuando las fuerzas de tierra no necesitan la presencia de potencia de fuego, los activos de AAP pueden proporcionarles apoyo importante. El personal de la Fuerza Aérea puede realizar reconocimiento de ruta para los convoyes, explorar áreas definidas de interés por actividad enemiga y realizar búsquedas de vehículos amistosos perdidos. Además, pueden proporcionar un relevo de comunicaciones entre los centros de operaciones tácticos del Ejército y las fuerzas de tierra desplegadas para informaciones críticas de último minuto.

Apoyo Aéreo Próximo—Doctrina

El apoyo aéreo próximo (AAP) es un elemento muy importante en las operaciones de CBI en curso. Sin embargo, el AAP tal como se describe en la doctrina conjunta atiende las operaciones convencionales y descuida los importantes desafíos encontrados en los conflictos de baja intensidad (CBI). Según JP 3-09.3, "El AAP proporciona potencia de fuego en operaciones ofensivas y defensivas para destruir, interrumpir, suprimir, acosar, neutralizar o retardar a las fuerzas enemigas".5 Con este fin, JP 3-09.3 describe cómo organizar, planear, preparar, solicitar y ejecutar misiones de AAP. Esta publicación asume tácitamente la presencia de objetivos hostiles que se pueden atacar desde el aire. Sin embargo, éste no es el caso típico en las operaciones de CBI.

A la luz del mínimo porcentaje de misiones que emplean armamentos (tan mínimos como 4 por ciento en la Operación Libertad Duradera), debemos preguntarnos cómo utilizar mejor el otro 96 por ciento que no ataca objetivos. Teniendo como misión principal AAP de alerta aerotransportada, estas tripulaciones aéreas cubren momentos de vulnerabilidad específicos en áreas de alto riesgo y permanecen preparadas para proveer AAP en caso de que surja una emergencia o una situación de enfrentamiento de tropas. Aunque el AAP de alerta sigue teniendo la más alta prioridad, tanto el personal de la Fuerza Aérea como soldados se dan cuenta de que las tripulaciones aéreas que esperan en el aire por una situación de enfrentamiento de tropas también pueden usar este tiempo para apoyar a las fuerzas de tierra en otras formas. Por ejemplo, el tener aviones volando cerca durante la escolta de convoyes disuade las emboscadas y mejora el comando y control al añadir un relevo de radio entre los convoyes y el cuartel general. Las tripulaciones aéreas también pueden buscar vehículos averiados o perdidos, y vigilar las carreteras en busca de tráfico vehicular y riesgos potenciales. Aprovechando la ventaja de disponer del punto elevado, las tripulaciones de AAP pueden aumentar la eficacia y la tasa de éxito de la misión de tierra al mejorar la conciencia de situación y el relevo de comunicaciones, todo sin tener que arrojar una bomba sobre un objetivo. Desafortunadamente, estas misiones, que ocurren cerca de fuerzas de tierra, las proporcionan fuerzas de aire, que apoyan operaciones de tierra no indicadas en la doctrina conjunta y que apenas se mencionan en las tácticas, técnicas y procedimientos de la Fuerza Aérea.

Apoyo Aéreo Próximo—Adiestramiento

Las tripulaciones aéreas de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que se preparan para operaciones en CBI se adiestran actualmente en tácticas, técnicas y procedimientos de AAP desarrollados para usarse contra fuerzas de tierra convencionales. La mayoría de los campos de tiro de aire-superficie en Estados Unidos y Europa, y en el Pacífico están cubiertos de objetivos mecanizados como tanques, vehículos blindados de transporte de personal, misiles superficie-aire, y otros, pero hay pocos campos de tiro urbanos o montañosos disponibles. Air Warrior, el principal ejercicio conjunto de AAP, sigue siendo una batalla convencional de fuerza contra fuerza. A pesar de existir un ejercicio de AAP en CBI—Air Warrior II—la mayor parte del adiestramiento de AAP es del tipo convencional. Como resultado, la preparación de las tripulaciones aéreas en AAP es inadecuada para conducir operaciones en CBI.

Cambiando el Concepto Actual
del Apoyo Aéreo Próximo en
 Conflictos de Baja Intensidad

La Fuerza Aérea puede mejorar su doctrina y adiestramiento para incluir operaciones en CBI adoptando dos medidas. Primero, trabajar con los otros servicios para ampliar la publicación conjunta 3-09.3 e incluir una descripción de AAP durante operaciones en CBI. Esta sección puede tratar sobre la naturaleza del enemigo, de los objetivos y las operaciones, así como de la función ampliada de AAP para proporcionar apoyo no limitado a potencia de fuego. Además, la serie 3-1 de Tácticas, Técnicas y Procedimientos de la Fuerza Aérea (AFTTP) debe incluir discusiones detalladas de temas tales como escolta de convoyes de tierra y redes de comando y control del Ejército. En segundo lugar, la Fuerza Aérea debe dar atención e inversión prioritarias a los campos de tiro de aire-superficie y a los ejercicios de adiestramiento importantes para operaciones en CBI. Además, debería crear más campos de tiro urbanos y montañosos, y oportunidades para que el personal de la Fuerza Aérea practiquen tareas de escolta de convoyes de tierra antes de encontrarse con la misión durante el combate.6

Conclusión

Este artículo se ha centrado en las diferencias entre operaciones convencionales y CBI, y ofrece sugerencias para mejorar la doctrina y el adiestramiento para preparar mejor al personal de la Fuerza Aérea para los desafíos de AAP en CBI. El poderío aéreo puede proporcionar mucho más que potencia de fuego al apoyar a las fuerzas de tierra. Por ejemplo, el personal de la Fuerza Aérea pueden apoyar operaciones de tierra sin tener que arrojar una bomba sobre un objetivo, realizando misiones tales como escolta de convoyes de tierra, búsqueda visual y mejora de la comunicación y control. La mejora del entendimiento y adiestramiento del personal de la Fuerza Aérea para el apoyo aéreo próximo (AAP) en conflictos de baja intensidad (CBI) aumenta el potencial del poderío aéreo para influenciar positivamente el espacio de batalla. Las operaciones exitosas de CBI exigen un esfuerzo verdaderamente conjunto para ganar la paz. Mientras mejor sea el entendimiento y adiestramiento del personal de la Fuerza Aérea sobre operaciones en CBI, Estados Unidos podrá lograr esta victoria con más rapidez y mayor eficiencia.

Notas:

1. Desde el 4 de abril hasta el 15 de septiembre de 2004, el Escuadrón de Cazas No. 355, una unidad de aviones A-10 en Bagram, Afganistán, voló más de 2.350 misiones, haciendo uso de armas en sólo 100 de ellas, que es una tasa de empleo de 4 por ciento.

2. El Mayor General Eric Olson, comandante de la Fuerza de Tareas No. 76 y de la División de Infantería No. 25 (Ligera), comentó en el simposio sobre AAP en Bagram, en agosto de 2004, que AAP le permitió desobedecer el mandamiento de tener fuerzas de reserva disponibles: "El AAP es mi fuerza de reserva".

3. De las 2.350 misiones voladas por el Escuadrón de Cazas No. 355 entre el 4 de abril y el 15 de septiembre de 2004, sólo dos fueron atacadas por fuerzas enemigas mientras que los A-10 volaban en lo alto.

4. Entre el 1 de abril y el 15 de septiembre de 2004, el número de pedidos de apoyo aéreo para escolta de convoyes en tierra aumentó enormemente. En abril, la asignación para escolta de convoyes de tierra estaba limitada a fuerzas de operaciones especiales. Para septiembre la mayoría de estos pedidos apoyaban a convoyes de tierra regulares del Ejército y eran más del 25 por ciento del programa de vuelo diurno diario del Escuadrón de Cazas No. 355.

5. Publicación Conjunta 3-09.3, Tácticas, Técnicas y Procedimientos Conjuntos para Apoyo Aéreo Próximo (AAP), 3 de septiembre de 2003 (que incorpora el cambio 1, 2 de septiembre de 2005), ix.

6. Los siguientes son dos ejemplos concretos de mejora potencial de AAP en CBI. Primero, en el Centro de Adiestramiento Nacional (Fort Irwin, California, apropiado) las residencias y la infraestructura quedan debajo de un espacio aéreo que se podría utilizar, con las restricciones adecuadas, para el adiestramiento urbano en AAP sin municiones activas. Además, cuando no hay encuentros de fuerza contra fuerza en Fort Irwin, existen oportunidades únicas para realizar escolta de convoyes de tierra y adiestramiento para los objetivos de CBI. Segundo, durante el ejercicio Cope Thunder se presentan oportunidades similares para utilizar la infraestructura de la Base de la Fuerza Aérea Eielson, en Arkansas. Algo de coordinación entre la Brigada Stryker en Fort Wainwright, Arkansas, y el Escuadrón de Cazas No. 355 ha creado posibilidades de adiestramiento en combate urbano con mínimo impacto sobre la base.


 Colaborador

El Coronel (USAF) Phil Goldie Haun

El Coronel (USAF) Phil "Goldie" Haun (BA, Harvard University; MA, Vanderbilt University) está estudiando en un programa de Doctorado en relaciones internacionales en el Massachusetts Institute of Technology. Cuenta con más de 2,800 horas de vuelo en el A-10 a la vez que se desempeñó en calidad de comandante del 355avo Escuadrón de Combate, Base Aérea Eielson, Alaska; jefe de armamento y táctica, 52avo Escuadrón de Combate, Base Aérea Spandahlem, Alemania; comandante de vuelo del 25avo Escuadrón de Combate, Base Aérea Osan, Corea del Sur; e instructor de economía en la Academia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Es egresado de la Escuela de Armamento A-10, de la Escuela Superior de Comando y Estado Mayor de la Fuerza Aérea, de la Escuela de Estudios Avanzados de Poder Aéreo y Espacial, y becado del programa de Seguridad Nacional en el Kennedy School of Government de Harvard University. El Coronel Haun ha publicado varios artículos sobre las operaciones aéreas al igual que un libro titulado "A-10s Over Kosovo" (Los A-10 sobre Kosovo)


Declaración de responsabilidad:
Las ideas y opiniones expresadas en este artículo reflejan la opinión exclusiva del autor elaboradas y basadas en el ambiente académico de libertad de expresión de la Universidad del Aire. Por ningún motivo reflejan la posición oficial del Gobierno de los Estados Unidos de América o sus dependencias, el Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o la Universidad del Aire. El contenido de este artículo ha sido revisado en cuanto a su seguridad y directriz y ha sido aprobado para la difusión pública según lo estipulado en la directiva AFI 35-101 de la Fuerza Aérea.

[ Inicio | Email su Opinión a ]