Documento creado: 14 agosto del 07
Air & Space Power Journal - Español  Tercer  Trimestre 2007


El Ciberespacio

¿Un Aire y un Espacio Nuevo?

Teniente Coronel USAFR David A. Umphress

El Ciberespacio

La misión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos
es proporcionar opciones soberanas para la defensa de Estados Unidos de América y
 sus intereses globales—para volar y combatir en el aire, en el espacio y en el ciberespacio.

—Declaración de la misión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos

A FINES DE 2005, la Fuerza Aérea alteró la declaración de su misión. Igual que antes, la Fuerza Aérea vuela y combate en el aire y en el espacio, pero ahora también vuelva y combate en el ciberespacio. Hemos reconocido hace tiempo que la información sirve como centro de gravedad para las fuerzas armadas. Aunque las operaciones militares pueden incluir aviones, cañones, carros de combate, barcos y personas, la información es el "pegamento" que indica a cada avión en qué misión volar, a cada tanque a dónde ir y a cada barco a dónde navegar. La revisión de la declaración de la misión es una actividad audaz simplemente porque su mención explícita del ciberespacio pone en primer plano la función desempeñada por la información y la tecnología de la información en la Fuerza Aérea moderna. Ciertamente, la declaración eleva la noción del ciberespacio y su infraestructura circundante al nivel de importancia ocupado por el aire y el espacio. Mientras que, antes, la Fuerza Aérea se percibía a sí misma como ejecutora de operaciones cinéticas, la última versión de su declaración de la misión coloca también el servicio de lleno en el campo no cinético.

Tenemos un sentido intuitivo de cómo opera la Fuerza Aérea en el espacio y en el aire, ya que ambas cosas son físicas por naturaleza. La relación entre la Fuerza Aérea y el ciberespacio no está tan clara. ¿Qué es el ciberespacio? ¿Por qué es importante? ¿Cuáles son las reglas bajo las que opera?

Definición del Ciberespacio

A principios de los años 80, el escritor William Gibson acuñó el término ciberespacio para describir una red de computadoras ficticia que contenía enormes cantidades de información que podría explotarse con el fin de adquirir riqueza y poder.1 En su ciberespacio, el mundo físico y el mundo digital se confunden hasta el punto que los usuarios humanos perciben experiencias generadas por la computadora que no tienen una existencia real, y seres digitales sensibles que afectan al mundo físico. Aunque las descripciones de Gibson de la realidad simulada por computadora, los seres humanos mejorados cibernéticamente, y las entidades artificialmente inteligentes siguen perteneciendo al reino de la ciencia ficción, éste no es el caso de los conceptos de "explorar" grandes cantidades de datos y "visitar" computadoras remotas. Además, la premisa de que las redes de computadoras contienen información que la gente puede explotar—para bien y para mal—es muy real.

Necesitamos una infraestructura física de computadoras y líneas de comunicación para implementar el ciberespacio. En otras palabras, el ciberespacio requiere computadoras. Sin embargo, lo que reside "dentro" de las computadoras incluye en grado sumo: medimos el verdadero valor del ciberespacio en términos de la información contenida dentro de esa infraestructura. Las características cruciales del ciberespacio incluyen el hecho de que (1) existe información en formato electrónico, y (2) las computadoras pueden manipular (guardar, buscar, poner en un índice, procesar, etc.) dicha información.

El ciberespacio se ha convertido así en una metáfora para la sociedad digital hecha posible mediante computadoras y redes de computadoras. Cuando se hace referencia al mismo de forma abstracta, significa la suma total de información disponible electrónicamente, el intercambio de esa información y las comunidades que emergen como consecuencia del uso de esa información. Cuando se usa en referencia a cierta operación militar, significa la información a disposición de una audiencia específica.

No es necesario que el ciberespacio sea públicamente accesible aunque el público tenga acceso a la implementación predominante del ciberespacio—internet. Las unidades militares pueden operar redes privadas que constituyen sus propias versiones limitadas de ciberespacio. De hecho, pueden existir muchos "ciberespacios" desconectados, sirviendo cada uno a su propiedad comunidad de usuarios.

Por qué es Importante el Ciberespacio

El aforismo del Mariscal McLuhan, "el medio es en el mensaje", caracteriza nuestras expectativas del ciberespacio. Señala que las "sociedades se han conformado siempre más por la naturaleza de los medios por el que se comunican los seres humanos que por el contenido de la comunicación".2 Como las computadoras y las redes de comunicación electrónicas estimulan un intercambio de información rápido y extendido, se deduce naturalmente que también influirían en las operaciones militares.

Es interesante observar la evolución del efecto el medio es el mensaje en la percepción del ciberespacio por parte de la Fuerza Aérea. Inicialmente, las políticas del gobierno consideraban que el ciberespacio era idéntico a los aparatos de comunicación que comprenden las redes de computadoras, concentrándose en el refuerzo de la protección contra la infiltración. Más adelante, las políticas consideraron que el ciberespacio no sólo eran las redes sino también los datos transmitidos por las mismas, lo que condujo a un enfoque sobre la integridad de datos. El cambio de la declaración de la misión de la Fuerza Aérea para incluir el ciberespacio implica lo que ahora percibimos como contenido—algo más que equipos y datos.

La codificación electrónica de la información en el ciberespacio, en vez de en los medios físicos, permite un intercambio más amplio de esos datos. Ésta es la base de una sociedad impulsada por la información propuesta en los últimos 30 años por los llamados eruditos de la nueva edad como McLuan, John Naisbitt, Alvin Toffler y Don Tapscott, por nombrar unos cuantos.3 La premisa de la sociedad de la información es que la información misma tiene un valor económico, con un corolario que dice que esa información tiene un valor operacional para las fuerzas armadas. Cuanto mayor sea la eficiencia y la eficacia con que manejemos la información, mayores serán las ventajas que obtengamos de la misma.

Las fuerzas armadas han reconocido esta idea declarando la "superioridad de la información" como uno de sus valores fundamentales.4 Ha actuado para organizarse y equiparse para mejorar la gestión de la información. Los métodos organizativos específicos tienen varios nombres—basados en la red, gestión de conocimientos, espacio de batalla, infoesfera, y así sucesivamente—pero el concepto general sigue siendo el mismo: crear un ciberespacio lleno de herramientas, datos proporcionados por los sensores, calidad de información, etc. en el que poder tomar decisiones.5

Idealmente, hay dos ventajas principales que se hacen evidentes al operar en dicho entorno movido por la información. En primer lugar, la organización puede descentralizarse tanto como sea viable dentro de un contexto militar. Todos operan dentro del ciberespacio y tienen acceso a la información apropiada necesaria para tomar decisiones. Ya no tenemos que tomar decisiones en el punto de la organización determinado por el nexo de información adecuada, sino en el punto más afectado por la decisión. En segundo lugar, la organización puede funcionar como una coalición de agentes semi-independientes cuyo entorno impulsa sus operaciones.

No obstante, por cada ventaja, existe una serie de efectos secundarios. La tecnología basada en información codificada en formato electrónico sigue siendo central para apoyar la superioridad de la información. Dicha tecnología no existe de una manera integrada hoy en día. Desempeñamos funciones relacionadas con la información con una colección fragmentada de herramientas de software y equipos. También nos esforzamos en contestar una serie de preguntas: ¿Cómo gestionamos cantidades masivas de información? ¿Cómo impedimos la extracción de grandes cantidades de datos sin clasificar para información clasificada? ¿Cómo dividimos el ciberespacio en "compartimientos" de modo que la información apropiada llegue a las personas adecuadas que toman decisiones? ¿Qué información podemos transmitir por las redes civiles sin clasificar en comparación con las redes militares clasificadas estrechamente controladas? ¿Cómo integramos la información procedente de redes militares oficiales con la información procedente de fuentes "extraordinarias"? ¿Cuál es el nivel de conocimientos que tienen que tener los usuarios del ciberespacio? ¿De qué mecanismos se dispone para detectar la manipulación de la información?

Principios Fundamentales del Ciberespacio

El anuncio de la Fuerza Aérea de la revisión de la declaración de su misión produjo una serie considerable de intercambios referentes a la definición precisa del ciberespacio y la forma en que se relaciona con el aire y el espacio. En medio de este intercambio se produjeron debates sobre lo que constituyen los límites del ciberespacio, si puede funcionar como un medio para disparar armas, cómo vuela la Fuerza Aérea por el ciberespacio y cosas similares. El hecho de que se produjera este intercambio demuestra que el concepto de ciberespacio está completamente abierto a debate. Al igual que ocurre en el caso del ciego del proverbio al dar sus interpretaciones sobre el elefante, tenemos varias formas de considerar el ciberespacio, dependiendo de nuestra perspectiva. Sea cual sea la forma en que consideremos el ciberespacio, debemos reconocer que opera según unos principios muy fundamentales.

La Información es la Moneda del Ciberespacio

Como el ciberespacio trata de información, ésta determina naturalmente la "economía" del ciberespacio particular en el que reside. En otras palabras, podemos decir que la información tiene "valor", que depende de su utilidad inherente como información independiente así como de la forma en que se relaciona con otra información, tanto dentro como fuera del ciberespacio. Los cambios de disponibilidad o utilidad de la información alteran su valor.

Por ejemplo, el contenido de una página de la red interna puede aumentar su valor si conduce a otra información de mayor o igual valor. De forma similar, puede perder valor si se duplica o se contradice en otro lugar. En ausencia de relaciones con otra información, el valor de la información del ciberespacio generalmente disminuye con el tiempo porque tiene una mayor probabilidad de haberse utilizado.

No necesitamos restringir la noción del valor a una información objetiva. No hay ninguna garantía referente a la veracidad de la información en el ciberespacio. En consecuencia, la desinformación con intención de disimular el valor de la información legítima tiene valor.

Es posible que no sepamos explícitamente el valor de cierta información en el ciberespacio. Ciertamente, si tiene una clasificación de seguridad, entendemos el riesgo inherente si se arriesga dicha información. Así pues, asignamos un valor arbitrariamente alto a dicha información. No obstante, no es viable desde el punto de vista de la computación comparar cierta información con las demás combinaciones de información dentro del ciberespacio para determinar su valor. No podemos saber, a priori, cuándo podemos combinar cierta información, clasificada o no, con otra información para formar una inteligencia de mayor valor que las informaciones individuales. Para complicar aún más las cosas, los apartados y el software que "olfatean" redes e interceptan transmisiones de datos, a menudo nos impiden determinar si alguien ha obtenido cierta información de forma ilícita, alterando así sin saberlo su valor. La codificación y otras medidas de seguro de información mitigan dichos casos en gran medida pero no los previenen.

Paradójicamente—al menos en términos de teoría económica—el suministro de información disponible cada vez mayor dentro del ciberespacio no disminuye el valor de la información. En vez de eso, su valor aumenta debido a la escasez de tiempo y recursos necesarios para encontrar información útil de la oferta total. Este fenómeno ha dado paso al "tecnopoder", el concepto de que el poder y el control están en manos de personas capaces de usar la tecnología del ciberespacio de forma efectiva para obtener información de gran valor.6

El Ciberespacio Conforma la Autoridad

Aunque la información misma define el valor en el ciberespacio, el acceso a esa información determina el poder y, en consecuencia, conforma la autoridad. Los economistas dicen que la información forma parte de una de estas tres categorías: gratuita, comercial y estratégica.7 La información gratuita está a disposición de quien la busque; la información comercial es para personas que deseen pagar por ella; y la información estratégica es solamente para aquellas personas a las que se les ha confiado especialmente. Fuera del contexto de ciberespacio, la información estratégica tiene el máximo valor persuasivo debido a que su disponibilidad restringida puede servir como fuente de influencia y poder sobre los que no la tienen. Los depositarios de la información estratégica sirven como porteros, distribuyéndola según sea necesario para sus propios fines.

La emergencia del ciberespacio ha alterado este equilibrio de poder, proporcionando un mecanismo para diseminar la información de forma amplia y gratuita. Anteriormente, encauzamos y filtramos información valiosa a través de portales; sin embargo, ahora podemos omitirlos completamente, permitiendo así una comunicación de información de colega a colega. Dado este modelo, la información estratégica sufrirá una devaluación casi instantánea si la ponemos en el ciberespacio sin protegerla de alguna manera, ya que pone a disposición de todos los usuarios de ese ciberespacio. Además, al poner la información a disposición gratuita significa que se hace más accesible y tiene el potencial de llegar a una mayor audiencia.

Esta situación ha tenido efectos en la sociedad, entre los que destacan las comunicaciones virtuales. Tanto si se implementan como una red privada en apoyo de operaciones militares o una internet pública, el ciberespacio conecta a las personas. Los usuarios de un ciberespacio militar son bastante homogéneos; sus objetivos tratan de una operación militar específica. A medida que se hace más grande y más pública la base de usuarios del ciberespacio, no sólo los objetivos del usuario se diversifican, sino que también se forman comunidades dentro del ciberespacio.

Por ejemplo, internet. Con una audiencia estimada de 1.800 millones de usuarios en 225 países, ha transformado el globo terráqueo en una comunidad virtual.8 Las personas se pueden comunicar entre sí sea cual sea su ubicación física. Al hacer esto, son capaces de formar y unir redes sociales formadas por individuos con intereses similares. La popularidad de las herramientas de la red social basadas en la web como Facebook (7 millones de usuarios), Xanga (40 millones), MySpace (108 millones) y Hi5 (40 millones) demuestra el potencial del ciberespacio para reunir a la gente.9

Los actores que no son estados se han percatado de esta capacidad y usan internet como un lugar de reunión, una herramienta para reclutar personas y dirigir la propaganda. Por ejemplo, Hizbulá se ha servido de la tecnología del ciberespacio de forma muy efectiva, patrocinando una serie de sitios web en árabe y en inglés que describen los sucesos del mundo desde una perspectiva de Hizbulá. Sus imágenes gráficas, clips de vídeo y artículos de noticias del conflicto entre Israel y Líbano en julio de 2006 están diseñados claramente para culpar a Israel de ser una marioneta terrorista de Estados Unidos.10 Al darse cuenta de que muchos israelíes visitan estos sitios, Hizbulá los usa para desmoralizar a esta audiencia israelí a la vez que simultáneamente presume de sus victorias ante la audiencia árabe.11

El Ciberespacio Funciona según la Física no Tradicional

La yuxtaposición del ciberespacio con el aire y el espacio en la declaración de la misión de la Fuerza Aérea casi describe el ciberespacio como un medio físico para llevar a cabo operaciones. Es cierto que es útil a cierto nivel de abstracción formar conceptos del ciberespacio como un medio. Después de todo, el ciberespacio requiere computadoras y redes. No obstante, es peligroso hacer una analogía demasiado precisa entre una entidad física (aire y espacio) y una entidad lógica (ciberespacio). El ciberespacio opera según leyes físicas completamente diferentes a las del espacio físico. Por ejemplo, la información no pesa nada. No tiene masa física. Puede aparecer y desaparecer simultáneamente. Puede duplicarse de forma gratuita, acumularse sin intervención humana y divorciarse de su lugar físico. La información, por sí sola, no mata. Sólo lo hace cuando la usamos para influir en actores físicos en el aire y en el espacio. Debido a la naturaleza no física de la información, al ponerla en el ciberespacio se pone a disposición instantánea y global de todos los usuarios de ese ciberespacio. A menudo, no podemos determinar si la información que obtenemos de una fuente del ciberespacio es original o se ha copiado de otro lugar dentro del ciberespacio.

El ciberespacio—particularmente internet—es un fenómeno global. La información que Estados Unidos no desea revelar es posible que esté disponible a través de otras fuentes ubicadas en países fuera de su incumbencia. No podemos necesariamente controlar toda la información, ni podemos necesariamente eliminar cierta información. Sólo podemos regular la información sobre la que tengamos control.

El Ciberespacio pone la Primera Línea del Frente a la Puerta de nuestros Hogares

Los datos del censo y de las encuestas indican que hay 54 millones de hogares en Estados Unidos que tienen al menos una computadora personal y aproximadamente dos tercios de los estadounidenses usan activamente internet de cierta manera.12 Cincuenta y siete millones de estadounidenses empleados—el 62 por ciento de la fuerza laboral—utilizan una computadora en el trabajo, y el 98 por ciento de los cuales tiene acceso a correo electrónico.13 De ésos, la mayoría confía en el correo electrónico cuando la información que envían contiene al menos un artículo de información personal distinto del nombre. Podemos asumir de modo razonable que estas estadísticas representan generalmente la fuerza laboral de la Fuerza Aérea, dados los 15 millones de computadoras personales del inventario del Departamento de Defensa, combinado con la visión de liderazgo de la fuerza basada en la red.14

Podemos obtener acceso al ciberespacio público literalmente desde nuestros propios hogares o lugares de empleo. Por primera vez en la historia, disponemos de una enorme cantidad de información a nuestro alcance. También, por primera vez, tenemos la línea del frente de combate en nuestra propia puerta. Antes del crecimiento de la popularidad del ciberespacio, los principales participantes en operaciones militares eran soldados enfrentados en un conflicto. Los noticieros que describían los resultados de las acciones militares a los civiles en sus hogares hablaban de sucesos que ocurrían fuera de las fronteras del país. Al tener los ciudadanos normales el ciberespacio al alcance de su mano, aquéllos que deseen usarlo con malas intenciones pueden entrar directamente en los hogares. Esta situación es particularmente aguda, ya que en ciertos estudios empíricos se ha demostrado que las computadoras, en los hogares o en otros lugares, son sondeadas para ver si tienen vulnerabilidades de seguridad durante los primeros 20 minutos de su conexión a un red pública.15

Contrariamente a la imagen predominante presentada por los medios de comunicación, la "guerra" en el ciberespacio no se manifestará como un Pearl Harbor electrónico, causando destrucción masiva. Lo más probable es que, la ciberguerra adoptará la forma de influencia en vez de letalidad. Los ciberguerreros no destruirán la infraestructura porque sería contraproducente, particularmente en Estados Unidos. En vez de eso, lo más probable es que obtengan información que puedan usar para manipular lo que ocurre en el mundo físico para su beneficio.

Aquéllos que decidan operar en el ciberespacio tienen una serie de ventajas asimétricas. Primero, el "campo de batalla" es grande y es fácil esconderse en el mismo. Segundo, los efectos de los ataques son desproporcionados con respecto a sus costos. El uso del ciberespacio no requiere un uso intensivo de materiales o capital. Los individuos pueden tener acceso al mismo con económicas computadoras, software gratuito y equipos de comunicación listos para el consumidor. Pueden lanzar ataques desde todo el mundo casi sin impunidad, debido a la dificultad de determinar el origen exacto del ataque o la identidad del atacante. Tercero, la naturaleza parcial de los ciberataques fuerza a las víctimas potenciales a adoptar una postura defensiva. La víctima restringe la capacidad de su computadora y sus servicios de comunicación a lo que su estructura de gobierno cree que es "aceptable", basándose en sus percepciones de los peligros predominantes—reales o no. En caso de un ataque, la víctima probablemente no lanzará una acción ofensiva en especie, ya que, incluso si puede identificar al agresor, probablemente carece de la infraestructura informática para hacer que el contraataque merezca la pena.

Conclusión

Quizá la lección más importante que podemos deducir de la declaración de la misión revisada de la Fuerza Aérea es que advierte a todos los hombres del aire sobre la realidad del ciberespacio. La declaración nos obliga a entender las implicaciones de unas fuerzas armadas que confían en la información. También nos desafía a buscar formas de usar mejor el ciberespacio y entender que podemos alcanzar el "peso total de ojivas de combate" necesario averiguando formas nuevas de usar mejor la tecnología del ciberespacio.

La advertencia de B. H. Liddell Hart de que un "estratega debe pensar en términos de paralizar, no aniquilar" sigue siendo tan pertinente hoy como nunca.16 Aunque Liddell Hart hablaba de paralizar ejércitos de personas y economías de estado, sus palabras se siguen aplicando a los hombres del aire individuales. No ha habido nunca en la historia tantas personas relacionadas íntimamente con un sistema de armas—el ciberespacio—que está limitado solamente por la imaginación humana.

Notas:

1. William Gibson, Neuromancer (New York: Ace Books, 1984).

2. Marshall McLuhan and Quentin Fiore, The Medium Is the Message (El medio es el mnsaje) (New York: Random House, 1967).

3. Ibid.; John Naisbitt, Megatrends: Ten New Directions Transforming Our Lives (Megatendencias: diez nuevas direcciones que transforman nuestras vidas) (New York: Warner Books, 1982); Alvin Toffler, The Third Wave (La tercera ola) (New York: Morrow, 1980); y Don Tapscott, The Digital Economy: Promise and Peril in the Age of Networked Intelligence (La economía digital: promesa y peligro en la edad de la inteligencia conectada por red) (New York: McGraw-Hill, 1996), 6.

4. Joint Vision 2010 (Visión conjunta de 2010) (Washington, DC: Jefes conjuntos de estado mayor, 1996), 18.

5. John G. Grimes, "From the DoD CIO: The Net-Centric Information Enterprise", ("Del Oficial jefe de información del Departamento de Defensa: la empresa de información centrada en la red) CrossTalk: The Journal of Defense Software Engineering 19, no. 7 (July 2006): 4; Managing Knowledge @ Work: An Overview of Knowledge Management (Cómo gestionar los conocimientos en el trabajo: una visión general de la gestión de los conocimientos) (Washington, DC: Consejo de Oficiales Jefe de Información, 2001), 7; Dr. David S. Alberts, Defensive Information Warfare (Guerra de información defensiva) (Washington, DC: National Defense University Press, agosto de 1996), http://www.ndu.edu/inss/ books/books%20-%201996/Defense%20Information%20Warfare%20-%20Aug%2096/index.html; y Michael Vlahos, "Entering the Infosphere" ("Entrada en la infoesfera") ,Journal of International Affairs 51, N° 2 (1998): 497–525.

6. Tim Jordan, "Cyberpower: The Culture and Politics of Cyberspace" ("El ciberespacio: la cultura y la política del ciberespacio"), Internet Society, http://www.isoc.org/inet99/proceedings/3i/3i_1.htm.

7. Robert O. Keohane y Joseph S. Nye Jr., "Power and Interdependence in the Information Age" ("Poder e interdependencia en la edad de la información"), Foreign Affairs 77, N° 5 (septiembre/octubre de 1998): 89–92.

8. "Web Worldwide" ("La web en todo el mundo), ClickZ Stats, http://www.clickz.com/showPage.html?page=stats/web_worldwide.

9. Wikipedia: la enciclopedia gratuita, s.v. "Lista de sitios web de red social", http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_social _networking_ websites.

10. "Israeli Aggression on Lebanon" ("Agresión israelí en Líbano"), Moqawama.org, http://www.moqawama .org/aggression/eindex.php.

11. Maura Conway, "Cybercortical Warfare: The Case of Hizbollah.org" (Guerra cibercortical: el caso de Hizbollah.org) (artículo preparado para la presentación en el Consorcio Europeo para la Investigación Política [ECPR] Sesiones Conjuntas de Talleres, Edimburgo, Reino Unido, 23 de marzo al 2 de abril de 2003), http://www2.scedu .unibo.it/roversi/SocioNet/Conway.pdf.

12. Home Computers and Internet Use in the United States: August 2002 (Computadoras personales y el uso de internet en Estados Unidos: agosto de 2002) (Washington, DC: Departamento de Comercio de EE.UU., Oficina del Censo de EE.UU., septiembre de 2001), http://www.census.gov/prod/2001pubs/p23-207.pdf; y "U.S. Internet Adoption to Slow" ("Adopción de internet en EE.UU.") ClickZ Stats, http://www.clickz.com/showPage.html?page=3587496#table1.

13. "Email at Work" ("El correo electrónico en el trabajo"), Pew Internet and American Life Project, 8 de diciembre de 2002, http://www.pewinternet.org/reports/toc .asp?Report=79.

14. Manual de operaciones del Ejército 100-6, Information Operations, 27 de agosto de 1996, 14.

15. Lorraine Weaver, "They’re Out to Get Us! The Cyber Threat to the Telecommuter, Small Office/Home Office (SOHO), and Home User" ("¡Están tratando de acabar con nosotros! La amenaza cibernética al trabajador a distancia y a los usuarios de pequeñas oficinas y oficinas caseras, y a los usuarios del hogar") (presentación en el 14° Congreso Anual de Tecnología de Sistemas y Software, Salt Lake City, UT, 1 de mayo de 2002), http://www.sstc-online
.org/Proceedings/2002/SpkrPDFS/WedTracs/p1371.pdf.

16. B. H. Liddell Hart, Paris: Or the Future of War (París: o el futuro de la guerra) (New York: Garland Publishing, 1975), 40–41.


 Colaborador

Teniente Coronel (USAFR) David A. Umphress

El Teniente Coronel (USAFR) David A. Umphress (Licenciatura Angelo State University; Maestría en Informática, PhD de Texas A&M University), es un Reservista de Aumento (Augmentee) de Movilización Individual del Instituto de Doctrina, Investigación y Educación Aeroespacial en la Base de la Fuerza Aérea AFB, Alabama. En la vida civil, es profesor asociado del Departamento de Informática e Ingeniería de Software de Auburn University, Alabama. El Teniente Coronel Umphress participa activamente en investigación en ingeniería de software, procesos de software y entornos virtuales. Es un Profesional de Desarrollo Certificado por la IEEE.

Declaración de responsabilidad: Las ideas y opiniones expresadas en este artículo reflejan la opinión exclusiva del autor elaboradas y basadas en el ambiente académico de libertad de expresión de la Universidad del Aire. Por ningún motivo reflejan la posición oficial del Gobierno de los Estados Unidos de América o sus dependencias, el Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o la Universidad del Aire. El contenido de este artículo ha sido revisado en cuanto a su seguridad y directriz y ha sido aprobado para la difusión pública según lo estipulado en la directiva AFI 35-101 de la Fuerza Aérea.


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